Reciclaje en Huelva: «Todos los municipios tendrán su quinto contenedor en el primer semestre del año»
La ley obliga a las empresas de gestión de residuos como Giahsa a separar los desechos orgánicos del resto de la basura en un nuevo contenedor
Giahsa subirá las tarifas del agua en 2025 para hacer frente a la deuda que arrastra

Giahsa afronta 2025 con dos grandes proyectos encima de la mesa como es la digitalización del ciclo del agua y el despliegue del quinto contenedor en todo el ámbito territorial donde tiene competencia, que es gran parte de la provincia de Huelva. Dos grandes planes que van a condicionar el presupuesto del ejercicio. El director ejecutivo, Santiago Ponce, espera que en próximas fechas el pleno de la Mancomunidad apruebe unas cuentas que están en la fase final de elaboración. La sociedad abandonaría así una senda marcada hasta ahora por un presupuesto prorrogado del año anterior. Sólo estos dos planes movilizarán inversiones por importe cercano a los 20 millones de euros, que se suman a los casi 25 millones que ya se están ejecutando dentro del programa de renovación de redes que llega hasta 2026. «2025 será un año cargado de retos», pronostica.
La digitalización de la gestión del agua llegará a los mismos hogares de los consumidores a través de los contenedores digitales y la posibilidad de acceder en tiempo real a la información del consumo a través de una aplicación. «Es una verdadera transformación digital. Empezaremos en enero en el Andévalo y en dos municipios concretos de la Sierra como son Jabugo y Galaroza aunque vamos a digitalizar también la totalidad de los municipios de la Sierra. Tenemos hasta 2026 para hacerlo. También en 2025 empezaremos con el Condado; por lo que prácticamente el 80% de nuestro sistema estará digitalizado, desde la captación al vertido, pasando por cada uno de nuestros usuarios gracias a los contadores inteligentes", señala Santiago Ponce.
Esa digitalización le permitirá al cliente conocer «cuál está siendo el gasto o incluso servir para llamarnos la atención sobre alguna incidencia en su casa». El director ejecutivo pone algunos ejemplos de la utilidad doméstica de esa digitalización: «Ponemos el caso de una segunda residencia donde se están registrando unos consumos anómalos que nos pueden indicar una avería; o al contrario, una casa donde reside una persona mayor sola donde no hay consumo alguno y nos puede alertar de que está pasando algo».
En 2025 arrancan los primeros trabajos de digitalización del ciclo del agua en el Andévalo, Jabugo y Galaroza. Y en la segunda mitad de 2026 se espera que los usuarios puedan conocer sus consumos a través de una app
En 2025 comienza el despliegue técnico pero no será hasta la segunda mitad de 2026 cuando se llegue a la fase final del proceso, cuando el usuario pueda descargarse su aplicación informática. Giahsa va a llevar a cabo una campaña de difusión y concienciación con visitas casa a casa. «Una acción de comunicación bastante importante», que incluirá avisos a los ayuntamientos cuando los técnicos tengan que trabajar en los mismos contadores para que ningún usuario se lleve sobresaltos en la puerta de su casa.
Contenedores inteligentes
El otro gran proyecto de 2025 lo verá el consumidor a la hora de tirar la basura, ya que el próximo año se introduce un nuevo contenedor en las calles. «En 2025 hay un cambio bastante importante porque la ley 7/2022 entra en aplicación y supone una importante novedad como es la incorporación del quinto contenedor. Hasta ahora teníamos todos claro cuál es el contenedor de vidrio, de cartón, de envases ligeros y después iba todo lo demás. Ahora ese 'todo lo demás' se va a dividir en dos, por un lado irán los restos orgánicos y por otro el resto. En 2025 hay que hacer todo ese despliegue y llevar ese quinto contenedor a todos los municipios que deben disponer de ese servicio en el primer semestre», señala el director ejecutivo de Giahsa.

Además de un contenedor que será de color marrón para identificarlo del resto, la empresa pública va a recurrir también a la tecnología en la gestión de residuos para conocer mejor el mercado. Empezará por los grandes demandantes como hoteles o supermercados. «Vamos a implementar los contenedores inteligentes que van marcando cuánto se va recogiendo. Nos va a aportar una información imprescindible porque estás tasando cuántos son los residuos que está generando. Unos datos que también generan optimización. Si el contenedor no está lleno, para qué lo vamos a recoger».
Esa filosofía de la optimización de recursos que ha incorporado la dirección ejecutiva de la empresa se quiere trasladar también al pequeño consumidor a partir de la experiencia que se obtengan con esos primeros contenedores inteligentes. «Va servir de paradigma para que en el futuro se vaya a implementar al resto de la población».