Antonio Bernal: «Es evidente que la Ciudad de la Justicia, donde la hay, mejora el servicio. La dispersión no tiene sentido»
Abogado en ejercicio desde 1988, cumple seis meses al frente del Colegio de Abogados de Huelva (ICAH)
Su trabajo además como profesor hace que sea una referencia de la profesión en Huelva
Antonio Bernal, nuevo decano del Colegio de Abogados de Huelva
Antonio Bernal toma el relevo a Fernando Vergel como nuevo decano del Colegio de Abogados de Huelva

Antonio Bernal tomó posesión como decano del Ilustre Colegio de Abogados de Huelva (ICAH) hace seis meses, y aunque reconoce que el trabajo por hacer es mucho y complejo, con problemáticas urgentes que atajar, se muestra optimista con respecto al estado de la profesión.
Reivindicativo, sabe reconocer también los avances conseguidos, y sobre todo considera que la salud de la abogacía en Huelva es relativamente buena, con alrededor de una veintena de profesionales incorporándose al colegio onubense cada año, lo que permite compensar las bajas que se producen de forma natural.
Se mantiene en activo no sólo en juicios, sino también como profesor, lo que considera «fundamental» para estar al día y consciente de la obligada actualización de la profesión, que supone, según afirma, uno de los grandes retos de la misma.
PREGUNTA.- ¿Cómo han ido estos primeros meses, se encontró mucho trabajo?
RESPUESTA.- La verdad es que sí, que es mucho trabajo, porque somos un colectivo de casi 1.500 personas que tiene bastantes problemáticas, pero ya venía con la experiencia de haber ocupado otros cargos en la Junta de Gobierno, así que no ha sido un aterrizaje excesivamente traumático. Sabía donde me metía
P.- El equipo que le acompaña también tiene experiencia, ¿no?
R.- El equipo tiene una renovación del 60%, es decir, cuatro de los diez miembros de la Junta de Gobierno ya estábamos de antes, y los otros seis no tienen experiencia. Pero bueno, por el momento no ha habido desbandada, les va bien y están ilusionados. En un colegio como éste hay una sensación muy grande de estar siempre al servicio y ayudando a los compañeros, y es algo que te hace sentir orgulloso.
P.- Pues con todo el trabajo que da el colegio, usted lo sigue compatibilizando con juicios y clases en la universidad.
R.- Efectivamente, las clases en la universidad y en el Máster de la Abogacía las mantengo y quiero que así sea; primero porque me obliga a tener constantemente actualizados los conocimientos, y después porque sin duda alguna la universidad y el contacto con los alumnos es un termómetro muy bueno para tomar la temperatura de la sociedad y, sobre todo, del futuro de la profesión.
P.- Ahora que habla de conocimientos actualizados, vemos en los últimos tiempos muchas coyunturas en las que la justicia se enfrenta a situaciones desconocidas, con el uso de la Inteligencia Artificial, por ejemplo, y la aparición de delitos que aún no están ni tipificados. ¿Cómo contribuye el Colegio de Abogados a enfrentar esta situación?
R.- El colegio efectivamente se encuentra con una situación de constante cambio legislativo: la legislación está cambiando constantemente y además de una forma muy complicada, ya que el mundo cada vez es más complicado, y las leyes que tienen que regular ese mundo también lo son. En ese sentido, el Colegio de Abogados de Huelva tiene estatutariamente como una de sus funciones la formación de sus colegiados, de hecho hay una comisión específica dedicada a eso.

«Los abogados tenemos que formarnos para afrontar toda la tecnología que se nos viene encima desde distintos puntos de vista»
P.- ¿Y hay algo en ese sentido que le preocupe especialmente?
R.- Una de las cosas que más interés tenemos en formar es todo lo que sea afrontar la tecnología que se nos viene encima desde distintos puntos de vista. Por ejemplo, la última reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil ha previsto la celebración telemática de juicios, que se podrán celebrar a través de una webcam y que no requieren la presencia física de los abogados. Otra cosa es que luego en la práctica los ordenadores y los sistemas que tenemos estén preparados para eso, pero algún día lo estarán, entonces tenemos tiempo de reacción suficiente para eso. También nos preocupa mucho la Inteligencia Artificial, el hecho de que se use nuestra aparente imagen, nuestra aparente voz. Que con un móvil parezca lo que no es, es algo muy peligroso desde el punto de vista penal. También nos preocupan las nuevas monedas electrónicas... En definitiva, todo tipo de delitos relacionados de una forma o de otra con el no tenerte que mover de tu casa: que simplemente con un móvil en la mano puedas estar cometiendo delitos o generando grandes problemas.
P.- ¿Y qué puede hacer el colegio ante esta realidad?
R.- Pues ya tenemos pensados y organizados cursos para formar en este tipo de problemáticas: las que tenemos y las que se avecinan, tratando de adelantarnos al problema.
P.- Comentaba al inicio que el colectivo de abogados afronta bastantes problemáticas. ¿Cuáles son aquellas prioritarias a las que habría que buscar solución?
R.- Antes que nada nos tenemos que poner -y nos hemos puesto ya- con dos problemas, que son las pensiones futuras de los abogados y la problemática con las mutualidades de la abogacía; y el turno de oficio y la esencia que ése debe tener. Son sin duda los problemas que más tiempo ocupan a día de hoy en nuestra Junta de Gobierno. Hay otros problemas, pero serían secundarios respecto a estos.
P.- ¿En qué punto está esa pasarela que se pretende para las pensiones?
R.- Lo que tenemos ahora mismo es que por parte del Ministerio se ofrece una solución que no satisface al colectivo de afectados, básicamente porque no cuadran las fechas. El Ministerio pone unas limitaciones de fecha con las que no estamos de acuerdo; tampoco cuadra el tiempo de cotización, porque el Ministerio no está dispuesto a reconocer que todo el tiempo cotizado en las mutualidades pueda entenderse como cotizado en la Seguridad Social; y sobre todo que el Ministerio por ahora lo hace depender todo de una situación de vulnerabilidad, es decir, le daría la opción al abogado que verdaderamente estuviese en una situación de necesidad, cuando nosotros queremos que se reconozcan nuestros derechos, lo que es nuestro, no dependiendo de una situación. Pedimos que se le de a todos la posibilidad de acogerse a esta pasarela, respetando a quien no quiera irse. Sería voluntaria, un camino que tomaría quien quisiera, pero debemos poder todos.

P.- Este mismo sábado se ha celebrado una nueva manifestación en Madrid para reclamarla, ¿no?
R.- Sí, no la convocaban los colegios profesionales ni el Consejo General de la Abogacía, sino colectivos de abogados encabezados por el J2 y Defenda. Son dos manifestaciones, porque en una se reivindicaba la pasarela y las mejoras en las pensiones de los abogados, y en la otra además se reivindicaban las mejoras en el turno de oficio. Nosotros por supuesto las hemos apoyado y se organizó una subvención económica para ayudar al gasto de desplazamiento hasta Madrid. Nos parece muy importante, son estos colectivos los que tienen el mérito de mantener vivo el problema.
P.- Me decía que el segundo problema más urgente a resolver sería la situación del turno de oficio.
R.- Sí. Nosotros sabemos, y le reconocemos al Gobierno central, que hay en proyecto una nueva Ley de asistencia jurídica gratuita, de turno de oficio, con lo cual lógicamente, por una cuestión de prudencia, tenemos que esperar a ver cómo queda; no vamos a poner el parche antes que la herida ni a criticar antes de conocerla, así que en ese sentido estamos esperando a ver qué es lo que sale. Y desde el punto de vista de la Junta de Andalucía, que tiene delegadas algunas competencias, pues también le reconocemos que hay cosas que han mejorado muchísimo, como la puntualidad en los pagos -cuando aquí se ha tardado hasta dos años en cobrar los trabajos-. Pero el hecho de que nosotros reconozcamos que hay algunos avances no significa que renunciemos a nuestra principal reivindicación, que es que el turno de oficio sea considerado de una vez como un trabajo profesional que sea adecuadamente remunerado y que el abogado que lo ejerza tenga los mismos derechos que cualquier otro profesional que desarrolle un trabajo: conciliación familiar, derecho a la huelga, que el tiempo se compute para las futuras pensiones de jubilación. Me computan la mili, pero ni un día trabajado del turno de oficio.. No tiene sentido que hoy por hoy, el hecho de que este turno se oficio sea gratuito conlleve que no haya una genuina retribución de los honorarios, y esa es una de las principales reivindicaciones, que se remunere como un trabajo. También son gratuitas la sanidad o la educación, y los médicos y los profesores cobran.

«En el turno de oficio reconocemos que hay cosas que han mejorado mucho, como la puntualidad en los pagos, pero mantenemos nuestra principal reivindicación: que se considere un trabajo»
P.- Más allá de estos problemas compartidos, ¿están peor los abogados en Huelva que en otro sitio?
R.- No, realmente no. Nosotros nos quejamos aquí de que en la abogacía de Huelva, a lo mejor, no hay grandes empresas que favorezcan nuestro trabajo cuando en Madrid sí las hay, pero es que en Huelva somos 1.200 y en Madrid son más de 50.000 abogados, con lo cual al final la problemática entre unos y otros, con pequeñas variaciones, suele ser general.
P.- ¿Y las evidentes carencias en infraestructuras no afectan al ejercicio de la abogacía?
R.- Evidentemente, pero llevamos tanto tiempo así que al final te acostumbras a todo, hasta a lo malo. Es evidente que la Ciudad de la Justicia, donde la hay, mejora el servicio. Ahora mismo sedes judiciales, sólo en Huelva capital, tenemos en la calle Aragón los juzgados de lo Contencioso-Administrativo, en Vázquez López el de lo Social, en la Alameda Sundheim los penales y los civiles, el juzgado y la Fiscalía de Menores están en la avenida Andalucía... Es una dispersión que no tiene mucho sentido, pero la Ciudad de la Justicia ya está firmada y anunciada, y si Dios quiere estará en marcha dentro de unos añitos.
P.- En los últimos tiempos se viene hablando mucho de las posibilidades de la mediación, también como solución a algunos problemas de la justicia, como los plazos que maneja.
R.- El Colegio de Abogados de Huelva es en sí mismo un centro de mediación y tenemos una comisión de mediación y hacemos todo lo posible por potenciarla. Tenemos una colaboración muy activa con la Junta de Andalucía, que está potenciando muchísimo la mediación y también con otras instituciones, como la Cámara de Comercio, con la que tenemos un convenio. Hacemos todo lo que está en nuestra mano, pero es una institución relativamente nueva que creo que tardará un tiempo en instaurarse en la sociedad, que quizá porque no la conoce todavía se muestra recelosa. A pesar de todos los problemas y de todo lo que se dice de la justicia, todavía hay mucha más confianza en un juez profesional que en las mediaciones.

P. Estas mediaciones vendrían a aliviar los plazos y señalamientos tan dilatados que se están dando
R.- La mediación es la solución a un problema entre dos o o más personas por un acuerdo entre ellas y con la intervención de un mediador que, ojo, no da la solución, a diferencia de otras instituciones como por ejemplo el juez o el árbitro en un Tribunal de Arbitraje. En la mediación son las partes las que se tienen que poner de acuerdo, algo para lo que, al menos de entrada, tienen que estar dispuestas a sentarse juntas. Lo normal es que la gente sea civilizada y comprenda que antes de tener un juicio, a lo mejor, dentro de tres o cuatro años, y que además es, como se suele decir, cien pájaros volando, la mediación le puede ofrecer, mucho antes, el pájaro en mano.
P.- ¿Para cuándo se están señalando juicios ahora mismo en Huelva?
R.- Depende del partido judicial y del orden jurisdiccional. En Huelva, una vez más, yo no sería justo si no reconociera que en comparación con otras provincias andaluzas la mejora es evidente. Hay provincias como Sevilla donde en un juzgado de lo Social te pueden señalar juicios a día de hoy para el 2027, y hay compañeros que dicen tener juicios incluso para más tarde. Hoy día en Huelva los juicios civiles se están señalando en un plazo razonable: más allá de 2025 no es normal tener un señalamiento en Huelva. A lo mejor en algún juzgado de la provincia puede ir más lento, pero por circunstancias muy puntuales: un funcionario que está dado de baja, o una plaza que está vacante. Así, es cierto que en los partidos judiciales la justicia tiene una carga de trabajo que la hace funcionar peor que en la capital, pero si me preguntas en comparación con otras provincias te diré que no estamos peor, estamos más o menos en la misma línea.

«Hoy día en Huelva los juicios civiles se están señalando en un plazo razonable: más allá de 2025 no es normal tener un señalamiento»
P. ¿Y cómo está la salud de la abogacía en la provincia de Huelva, cuál es su diagnóstico como Decano?
R.- Yo detecto que una vez más en Huelva somos, quizá, un poco privilegiados en ese aspecto, porque el número de abogados a nivel nacional lleva dos o tres años descendiendo, porque el número de abogados que salen por jubilación, por fallecimiento, o simplemente porque buscan otras ocupaciones, es superior al número de abogados que entran, y ese mismo fenómeno también se está produciendo en Huelva pero a un ritmo mucho menor. En lo que va de año hemos celebrado ya varios actos de incorporación de letrados, lo que nosotros llamamos juras, y de hecho ahora mismo tenemos hasta lista de espera. Una vez más, decimos que estamos mal pero no tan mal. No es preocupante a corto plazo, lo que no quiere decir que a largo plazo, lo que se está produciendo ahora mismo a nivel nacional no acabe llegando a Huelva.