SALUD
¿Qué es el Código Ictus?
El dispositivo que se pone en marcha ante la sospecha de ictus resulta fundamental para mejorar la tasa de supervivencia y mitigar las posibles secuelas en los accidentes cerebrovasculares.

Código Ictus. Tras esta expresión, escuchada en repetidas ocasiones en la boca de los profesionales sanitarios, se esconde el protocolo detallado que ha de seguirse en caso de sospecha de ictus.
El ictus o accidente cerebrovascular es la falta de riego que, bien sea por obstrucción -a causa de un coágulo- o por hemorragia, afecta al cerebro en un momento dado. Ante un episodio de estas características, sobre todo de cara a mejorar la tasa de supervivencia y reducir las posibles secuelas que pueden quedar a posteriori, resulta fundamental la capacidad de reacción.
Así, el Código Ictus es el protocolo de actuación establecido ante la sospecha de accidente cerebrovascular en una persona, quedando definido así el procedimiento clínico asistencial y de coordinación entre los distintos actores y escenarios implicados en la atención a la persona afectada.
Mediante la puesta en marcha de este procedimiento, que implica a todos los eslabones de la cadena –desde el primer técnico sanitario que puede atender al paciente que reclama una ambulancia, hasta el neurólogo que está en el hospital esperando, pasando por los médicos de emergencia o los de Atención Primaria-, se consigue ofrecer una asistencia lo más eficaz posible.
De este modo, el ictus es diagnosticado desde un primer momento e informado convenientemente para proceder al traslado del paciente a la Unidad de Ictus de referencia y aplicar el tratamiento oportuno, o derivar para trombectomía mecánica.
El conocido como Código Ictus se activa una vez se identifica por parte del médico de atención primaria o de los servicios de emergencia que hay una persona que esta sufriendo un accidente cerebrovascular.
Para identificarlo como tal han de darse una serie de condiciones:
Que los síntomas descritos se hayan iniciado de forma brusca e inusual en las últimas horas.tQue se aprecien de manera clara algunos de los síntomas más habituales del ictus –debilidad o parálisis repentina de un lado del cuerpo, pérdida de visión brusca en uno o ambos ojos, dolor de cabeza intenso y sin causa justificada, o dificultad para caminar, mantener el equilibrio o expresarse-. tQue exista un déficit neurológico focal persistente en el momento del diagnóstico.tQue no se trate de un paciente altamente dependiente o que padezca enfermedad en fase terminal.
Una vez identificado como ictus en primera instancia, se informa al centro de referencia de todos los datos y se alerta a la Unidad de Ictus de la llegada del paciente para tratar de garantizar una atención inmediata una vez que se llega al centro hospitalario.
El Código Ictus es un protocolo esencial que permite salvar miles de vidas al año, y mejorar otras tantas cuya calidad se vería mermada con una asistencia menos ágil.