CONFIDENCIAL

El runrún: El viaje al infierno de Jonathan Valle

Tenía un talento innato para el fútbol pero no triunfó en la elite ni vistiendo la camiseta del Recreativo y fuera del deporte su trayectoria ha tocado fondo

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Valle en su etapa recreativista H. Corpa

Durante su estancia en el Recreativo de Huelva, hace aproximadamente una década, Jonathan Valle no demostró ni mucho menos la calidad que muchos le atribuían. Tampoco brilló en otros clubes en los que militó. Como tantos otros futbolistas con un talento innato, fracasó deportivamente por su indisciplina y una conducta fuera de los terrenos de juego incompatible con la competición profesional. Hoy hemos sabido que también su trayectoria fuera del fútbol ha tocado fondo.

Y es que el cántabro ha sido arrestado en el marco de una operación policial contra el tráfico de drogas, denominada 'Fire'. Según las autoridades, en su domicilio se encontraron balanzas de precisión, papelinas de cocaína listas para la venta, materiales relacionados con su preparación y una cantidad significativa de dinero en efectivo. La detención no solo revela su presunta implicación en actividades ilícitas, sino que marca el episodio más oscuro de una vida llena de altibajos y polémicas.

Una carrera truncada

Valle comenzó su trayectoria futbolística con grandes expectativas. Producto de la cantera del Racing de Santander, su habilidad con el balón le auguraba un futuro brillante. Sin embargo, sus problemas de actitud pronto se hicieron evidentes. En 2003, siendo aún muy joven, fue excluido de una convocatoria tras verse involucrado en una pelea en un bar, un escándalo que dañó su imagen y sembró las primeras dudas sobre su compromiso con el deporte.

A lo largo de los años, los problemas legales y las malas decisiones personales se convirtieron en una constante. Fue acusado de conducir sin carnet y protagonizó un incidente en 2012 al dar positivo en un control de alcoholemia, lo que le obligó a pedir disculpas públicas. Su estilo de vida nocturno y su afición por las fiestas eran un secreto a voces en el mundo del fútbol. Incluso coqueteó con el boxeo, un intento de reinventarse que terminó por alejarle más de los terrenos de juego.

Jonathan admitió en entrevistas que el entorno que eligió lo llevó a adoptar hábitos que no eran compatibles con la vida de un deportista de élite. Esto, sumado a su indisciplina, marcó el principio del fin de su carrera futbolística.

A pesar de sus problemas, Valle intentó construir una vida familiar estable. Se casó con su novia de toda la vida y tuvo dos hijos. Sin embargo, sus recurrentes escándalos y decisiones cuestionables terminaron por dañar su imagen pública y hacer imposible cualquier intento de redención deportiva. Su reciente detención no solo ha causado revuelo mediático, sino que también ha hundido cualquier vestigio de la imagen que pudo haber tenido como futbolista y viene a recordarnos que el talento, por grande que sea, no basta para alcanzar el éxito si no va acompañado de otras cualidades, quizá menos geniales, pero imprescindibles.

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