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El runrún: Una Ciudad del Marisco que hizo aguas
Los efectos del temporal del pasado jueves causaron estragos en varias zonas de Huelva y provincia, con desperfectos e inundaciones como hacía tiempo que no se veían. Que se lo digan si no a los 'inquilinos' de la Ciudad del Marisco
Los estragos del temporal en Huelva: un centenar de incidencias en toda la provincia, más de la mitad en la capital
El runrún: Una heladería rentable que se traspasa

Porque no por nuevas se han librado estas instalaciones de padecer los efectos de la tromba de agua que descargó, en este caso, sobre la capital, y que según se encontraron las empresas instaladas allí, se filtró a sus locales, donde se formaron verdaderas cascadas. Obviamente a los inquilinos no les ha hecho mucha gracia, sobre todo porque esperaban una resistencia mayor de unas instalaciones nuevas, pero parece que al menos la reacción ha sido rápida, y técnicos del Puerto de Huelva se han desplazado este mismo viernes hasta la Ciudad del Marisco para evaluar y solucionar los daños, inevitables al parecer «debido a la gran cantidad de agua de lluvia que ha caído en un breve espacio de tiempo». Esperemos que los arreglos lleguen pronto, porque lo suyo sería, teniendo en cuenta la sequía que venimos padeciendo, que las lluvias se repitan en los próximos días.
Pitingo 'carga' contra los aficionados españoles al flamenco
El artista ayamontino Pitingo actuó este jueves en el Cartuja Center de Sevilla presentando su espectáculo 'Soulería de ida y vuelta'. Afincado en la República Dominicana, vuelve por épocas a España y de vez en cuando se despacha bastante a gusto sobre cualquier tema en sus redes sociales. No se corta, no tiene pelos en la lengua, y de nuevo lo ha demostrado en una entrevista concedida esta semana al diario ABC de Sevilla. Concretamente a la hora de valorar la afición de alguna gente de nuestro país por el flamenco. «Cada vez lo veo más claro. El problema que hay en España es que la gente no entiende de flamenco, y además aquí no se le da el sitio que merecen los artistas del flamenco. En Puerto Rico todo el mundo sabe bailar salsa, todo el mundo conoce su clave, te vas a Cuba y ocurre exactamente igual, te vas a México o Brasil y todo el mundo domina su folclore; en cambio, vienes a España y te das cuenta de que la gente no tiene ni puta idea de flamenco, así de claro lo digo. Si el flamenco lo hubiesen inventado los americanos estaría en todos lados, sería la música más importante del mundo», señaló, y se quedó tan a gusto. Eso sí, Pitingo también hizo autocrítica: «Jamás iría a recoger un premio de flamenco por lo que estoy haciendo ahora porque no es flamenco tradicional. Sería una poca vergüenza muy grande por mi parte. Cuando me dicen que lo que hago no es flamenco, yo digo 'eso lo sé yo, cojones'».

El amor incondicional de Caparrós con De la Riva
Buena parte del despertar de la 'Recremanía' hay que atribuírsela a Joaquín Caparrós, que con 41 años lo dejó casi todo desde Extremadura para venirse a entrenar al Decano en Huelva en 1996. A partir de ahí hizo historia con el club albiazul, ascendiéndolo a Segunda División y dejándolo después en la zona media de la categoría de plata. En una amplia entrevista concedida al portal Relevo, en la que asegura que todavía no descarta seguir entrenando (tiene 68 años), recuerda su llegada al Recreativo y elogia principalmente al encargado de ficharle, el onubense Emilio de la Riva, por aquel entonces gerente y secretario técnico del club albiazul. «Cuando estoy en Cuenca, trabajando en el ayuntamiento, y firmo en el Moralo, sigo trabajando. Me tengo que hacer setecientos y pico kilómetros todos los días. Desde Cuenca a Navalmoral de la Mata, entreno y vuelta. Todos los días. Y no me preocupaba. Y cuando tengo la oportunidad del Recreativo lo dejo todo. Porque claro, es el Recre, un equipo centenario, con solera y prestigio, que había estado en Primera… Sólo por el hecho de que que se hubieran acordado de mí, ya era mucho. Ellos venían siguiendo a un chico, Aguilera, del Albacete, y Emilio de la Riva me iba preguntando. Al director deportivo, que iba a verle, le gustaba mucho cómo jugaba nuestro equipo y al final me llamaron. Lo dejé todo y la gente me decía '¡pero cómo dejas tu trabajo y todo si ese club estaba encerrado hace dos años con impagos…!'. Creía en mis posibilidades. Recuerdo mi primera reunión con ellos en el Hotel Melia Castilla de Madrid. No puse ni condiciones económicas. 'Firmo lo que vosotros digáis. Lo único que pido es que yo soy el máximo responsable del equipo', dije. Les estaré siempre agradecido. Esa gente, junto Roberto Alés en el Sevilla, han sido claves en mi vida», destaca el entrenador utrerano. De bien nacidos es ser agradecidos...
