RECREATIVO
Narciso Rojas: 'Prefiero un euro de un onubense recreativista que cinco de un inversor nómada'
12.02 h. El miembro del Trust indica, en una entrevista concedida a huelva24.com, que 'dejar caer al Recre sería un acto más a engrosar en la colección de infamias sobre el patrimonio de Huelva'. Da su punto de vista sobre la afición, las peñas, el Ayuntamiento, los inversores privados, Pablo Comas, Juan Antonio Zamora...

Como siempre, Narciso Rojas habla claro y sin pelos en la lengua sobre diversos asuntos de la actualidad del Recre. Sobre si se ve en un futuro en el Consejo de Administración del Decano, dice, en esta entrevista concedida a huelva24.com, que como cualquier aficionado, tengo en la mente un modelo de club que me gustaría que se implantase, y sé que para ello hay que saltar a la arena, pero ahora mismo no me lo permite mi trabajo. Y matiza sobre el apartado deportivo que el club no debe, en ningún caso, arriesgarse a no cumplir con sus deberes de pago por jugar la carta del ascenso a base de talonario. Habla de la Federación de Peñas, de los inversores privados, de Pablo Comas, de la afición... Pasen y lean.
PREGUNTA.- Se cumple algo más de un año desde que dejó la presidencia del Recre Trust. ¿Cree que fue una decisión acertada?
RESPUESTA.- Fue una decisión obligada. Los estatutos del Trust acotan a dos mandatos, cuatro años, el tiempo máximo para estar en la directiva. Creo que es una norma importante. Las asociaciones no deben tener caras para que tengan personalidad propia. La renovación fortalece al Trust.
P.- ¿Qué movimientos va a llevar a cabo la Asociación en las próximas semanas o meses?
R.- En la última asamblea la directiva nos informó de todo. Seguimos con la querella, buscamos un espacio físico fijo para nuestras actividades y continuamos empujando para que la afición tenga su hueco en la gestión del Recre.
P.- ¿Sienten que tanto el Ayuntamiento como dueño del club como el propio Recre le están dando su sitio al Trust o podrían tener una relación mayor y mejor?

P.- Y con la Federación de Peñas del Recre, con que en su día hubo alguna que otra discrepancia por parte del Trust, ¿cómo están las relaciones en la actualidad?
R.- La Federación de Peñas, cuando faltaba poco para que yo dejase la presidencia, tenía una postura muy positiva hacia la filosofía de participación democrática de la afición. El Trust ha traído unas ideas a Huelva y al Recre que han calado, y la Federación de Peñas es una defensora de las mismas. Eso es un avance. Actualmente creo que las relaciones son muy buenas, pero debería contestar nuestra presidenta a eso.
P.- En cuanto al tema de Pablo Comas y las querellas, ¿se sintieron un poco solos en ese momento a la hora de acudir a los juzgados?
R.- Nuestra asociación solo se debía al mandato de su asamblea. Y aún se debe. Somos gente de acción, y en aquel momento actuamos así, sin mirar ni hacia atrás ni hacia los lados. Sabíamos que al principio estaríamos solos, pero también que era cuestión de tiempo que el resto apoyasen que abriésemos la vía judicial. El Ayuntamiento llegó, y eso es lo importante.
P.- ¿Tienen algún tipo de novedad sobre el asunto? Creo que lo último que se supo, el verano pasado, fue que presentaban un recurso de casación ante el Tribunal Supremo...
R.- Sabemos que la Fiscalía del Supremo lo estaba estudiando. Sabemos que un recurso de casación es un tema complejo y difícil que salga adelante. Ahora con el parón, debido a la crisis por la pandemia, la cosa se retrasará. Nosotros ya sentimos como una victoria haber llegado hasta aquí. Es importante que se sepa que el Trust no tiene reparos a la hora de acudir a la justicia en defensa del Recre.
P.- Y ahora que el Recre marcha bien a nivel institucional, social y económico resulta que lo deportivo no acaba de cuajar... ¿Tiene una opinión crítica de la labor de Alberto Monteagudo, Juan Antonio Zamora o los futbolistas de la plantilla de esta temporada?
R.- Creo que al club le falta un equipo de Recursos Humanos. El trabajo de Zamora ha sido muy bueno, y también es cierto que en un mundo en el que los profesionales son gente tan joven, que han dedicado a esto mucho tiempo que roban a su formación en muchos casos, necesitamos saber a qué persona estamos contratando, no solo a a qué futbolista. Tienen sueldos elevados, los clubes deberían tener la sartén por el mango como empleadores de lujo, y para que eso ocurra en el Recre, a los conocimientos futbolísticos de Zamora hay que unirle una pata de selección y análisis de perfiles psicológicos. El riesgo de que un jugador joven sea también un inmaduro es alto, y este Recre necesita hombres y no niños. El entrenador no pudo gestionar una plantilla que no estaba comprometida; esa es la sensación que tuve durante la temporada.
P.- ¿Se puede tener un equipo plagado de onubenses en Segunda B o eso no daría para luchar por el ascenso?
R.- Sí.
P.- ¿Es un error pensar que todos los años el Recre tienen que tener, entre comillas, la exigencia y presión de luchar por el ascenso?

P.- ¿Cómo cree que va a ser el fútbol en los tiempos del postcoronavirus?
R.- Esa es la pregunta del millón. Creo que ,como en todos los ámbitos de nuestra sociedad, esta crisis ha destapado el trampantojo de la sociedad pura de mercado. En la economía lo primero es la gente, y sin esta lo demás no funciona; y la gente había sido expulsada de todos los ámbitos del fútbol excepto del acto de pagar y consumir. Los clubes de repente se encuentran con campañas para captar aficionados y con dudas sobre lo que debe hacerse con los abonos pasados. Pero claro, ya no son clubes, y los aficionados no son más que clientes, de manera que acudir al sentimiento sería un poco hipócrita. Es un momento crucial para que el fútbol y los clubes rediseñen su relación con la gente y de que el aficionado, a la vista de lo que está sucediendo, también sepa cuál es y cuál debe ser su posición. Volveremos a los estadios, y el aspecto exterior del juego será el mismo; lo importante es que cambie el interior.
P.- Qué medida cree que debería tomar el Recre para de alguna manera subsanarle a sus socios ese perjuicio de no haber podido presenciar los últimos partidos de liga en el Nuevo Colombino pese a haber pagado su abono completo.
R.- El Recre le debe preguntar a los abonados. En la masa social recreativista hay una gran inteligencia de grupo. Existen herramientas para realizar encuestas, sondeos, recabar ideas elaboradas... En la era de las comunicaciones si el club no estuviese cerca de su gente sería por decisión propia de la SAD.
P.- Y de cara a la próxima campaña de socios, qué propondría para que fuera atractiva teniendo en cuenta que es posible que al principio no pueda acudir la gente al estadio.
R.- Creo que al aficionado hay que hablarle claro y tratarlo como lo que son, personas adultas y con capacidad para el pensamiento crítico. El club está en una situación crítica. No estaba aún en condiciones de aguantar bajo agua una zambullida como esta del coronavirus. Los ingresos de la afición son vitales, pero esos que se habían convertido en abonados, es decir, compradores de entradas, ahora tienen que volver a ser generosos para salvar a la entidad. Hay que ofrecerles algo, y qué es más atractivo que ofrecerles que dejen de ser simples clientes. Que sigan creciendo en la capitalización del club y se conviertan en propietarios, y que de la mano del Ayuntamiento y del Consejo, gracias a los cambios estatutarios recientemente aprobados, puedan participar en el diseño del Recre del futuro y en la reconstrucción de la sociedad. Hay que pedirles que actúen como si el club fuese de ellos. Pues hagan que así sea. Conviértanlos en propietarios importantes.
P. ¿Se podrá superar de nuevo la cifra de diez mil socios o con la crisis que provocará el Covid-19 eso es poco menos que una quimera?
R.- Sí. Siempre y cuando nos traten como aficionados y no como clientes. El cliente necesita una mercancía en el intercambio económico Y el aficionado sólo necesita que su club compita. Pero ha de ser eso, su club.
P.- ¿Debe vender el Recre o es mejor que pertenezca al Ayuntamiento?

P.- ¿Ve bien que cada año se destine un mínimo de un millón de euros de dinero público al Decano?
R.- Es una inversión que el Ayuntamiento debe hacer. Por dos motivos. El primero pragmático, ya que la desaparición de un catalizador económico para la ciudad como el Recre tendría efectos negativos en la ciudad. El fútbol saca a la calle a muchísima gente cada día de partido. Y el segundo es identitario. Nuestra ciudad tiene una colección de infamias sobre su patrimonio urbanístico, arquitectónico, cultural e histórico tan enorme que a veces a los onubenses nos cuesta encontrar nuestra identidad. No solo el Recre, sino todo lo que nos mantiene unidos a esta ciudad debe protegerse. Dejar caer al club sería un acto más a engrosar en esa lista de la infamia. Huelva necesita demostrarse a sí misma que se quiere y que no es apática.
P.- Krypteia, Eurosamop, Zephir... Supongo que todo eso le suena a fútbol negocio y que hay que hilar muy fino con las inversiones privadas.
R.- Las inversiones privadas en el futbol de esta categoría suelen ser mentira. Al aficionado al fútbol se le ha engañado demasiadas veces. A veces creemos que todo el mundo ve a nuestro club como lo vemos nosotros, y no es así. Los clubes de fútbol han servido para muchas cosas, y muy pocas de ellas han sido beneficiosas para el propio club o para la ciudad: blanqueo de capitales, colocación de futbolistas con comisiones para agentes asociados a los propietarios, pelotazos urbanísticos, y un largo etcétera que está reñido con lo que los aficionados solemos demandar, que son proyectos a largo plazo, serios y, por supuesto, legales. El dinero tiene ADN y según el origen que tenga así se comportará. Prefiero un euro de un onubense recreativista que cinco de un inversor nómada porque sé que el primero se va a quedar, y los segundos se van a largar con compañía.
P.- ¿Le gustaría entrar algún día en el consejo de administración del Recre sea como presidente o en otra función?
R.- Ahora mismo no. Mi trabajo no me lo permitiría. Si es cierto que, como cualquier aficionado, tengo en la mente un modelo de club que me gustaría que se implantase, y sé que para ello hay que saltar a la arena, pero ahora mismo no. Sería bonito, eso sí que lo tengo claro. Doloroso y bonito.