¿Qué tiempo hará en Huelva en Nochebuena y Navidad?
A finales de esta semana finalizará una borrasca en la provincia onubense
El tiempo en Huelva: un puente para disfrutar antes del bajón térmico
El Tiempo en Huelva: ¿Cuándo llega la DANA y hasta cuando durará?

Tras el paso de una borrasca a finales de esta semana, tendremos una Navidad con un tiempo estable, cielos despejados y temperaturas la mar de agradables para estar a finales de diciembre. En Huelva capital la temperatura máxima podría acercarse incluso a los veinte grados a primeras horas de la tarde de ambos días, mientras las mínimas no bajarán de los ocho o nueve. En Aracena, por irnos al norte de la provincia y que todo el mundo se pueda hacer una idea del tiempo que vamos a tener sin tener que ir de pueblo en pueblo, las máximas podrían estar en los dieciséis o diecisiete grados, nada menos, y las mínimas no bajar de cinco o seis. Un tiempo excelente.
En la imagen que acompaña esta información se puede apreciar la situación claramente anticiclónica, lejos de zonas de bajas con sus correspondientes frentes y zonas de inestabilidad. En cuanto a vientos, solo es menester fijarse que tenemos una isobara a la altura de Cumbres Mayores y la subsiguiente en Agadir.
Hemos tomado el mapa con la previsión de la ECMWF –precipitación y presión a nivel del mar- para conocer el tiempo que probablemente tendremos en la noche de la misa del gallo. Antes la Navidad se celebraba en casa y era una fiesta eminentemente familiar, siendo tremendamente raro que se saliera a la calle a beber sin sentido o a hacer el gamba, como es hoy costumbre aceptada y popular.

Tengo que confesar que nunca he ido a la Misa del Gallo, el exorno en casa se limitaba a un Misterio, quiere decirse el pesebre con el Niño, la Virgen, San José, la burra, el buey y un angelito en lo alto del pesebre. Eso sí, la mesa lucía con la mejor vajilla, y se preparaban notables platos, como el pavo trufado que hoy, sesenta y ocho años después sigo preparando siempre para la cena de Nochebuena.
Se cantaban villancicos, eso sí, y no faltaba ningún año los mellizos Manolito y el Migue, que solían aparecer por casa para cantar Villancicos y tomarse un polvorón. También se solía visitar a los vecinos para felicitarlos y abrazarlos, entre otras cosas porque eran como de la familia, o directamente familiares.
Música chunda chunda con letras obscenas
Ahora toca salir de botellón a las animadas, bulliciosas y luminosas calles de cualquier pueblo y ciudad, donde corre el alcohol y lo que no es el alcohol a raudales, todo animado por una música chunda chunda repetitiva, con letras obscenas cantadas por señoras que para actuar necesitan enseñar el culo, es de suponer que para estar más cómodas.
Si yo veo las cosas de esta manera, que ni soy creyente siquiera, no quiero pensar en la opinión que hoy tengan de las otrora entrañables fiestas navideñas, las personas de orden.