El misterio de José Tomás

Decía el torero Rafael Gómez 'El Gallo' una frase que debería lucir inscrita en mármol de Macael en las plazas de España: 'La verdad de toreo es tener un misterio que decir… y decirlo'. Y José Tomás, leyenda de los ruedos, lo dice a su manera: pisa el terreno del toro, pone el alma donde cualquier torero de primera exhibiría –voluntarioso– la muleta.

El misterio de José Tomás

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En este sentido, el escritor Sánchez Dragó, seguidor del dios de Galapagar, comentaba cierta vez que el toro tiene un terreno, el torero tiene otro, y que si el torero se mete en el terreno del toro, este se lo lleva por delante. Esa delgada, tenue, y casi imperceptible línea roja es la que cruza una y otra vez Tomás, ese es el secreto que le ha hecho auparse a los primeros puestos del Olimpo taurino junto a Manolete, Belmonte, José Gómez 'Joselito' y Antonio Ordóñez.

A José Tomás le vi torear en Sevilla, escribo de memoria, en 2001, un 15 de abril, Domingo de Resurrección, día en el que salió a hombros por la conocida puerta del Príncipe de La Maestranza, tras cortar tres orejas. Si mal no recuerdo, esa temporada toreó tres tardes en Sevilla. Después, años más tarde, he seguido como admirador su trayectoria profesional en los ruedos del planeta tauro. Memorable fue, por ejemplo, ahora recuerdo, una tarde en Nimes (Francia) en septiembre de 2012, donde cortó once orejas y un rabo en un encierro con seis toros.

Tomás estuvo casi cinco años retirado como matador y reapareció en 2007. El periodista taurino y teatral Javier Villán, lúcido, de escritura personalísima, celebró la vuelta del diestro con un libro que recomiendo: 'José Tomás. Luces y sombras. Sangre y triunfo'. 170 páginas bien escritas, imprescindibles para conocer la filosofía del torero. Otro escritor, el inefable Matías Antolín, arrojó luz sobre el maestro con el libro 'José Tomás. Torero de silencio', 368 páginas con aportaciones interesantes, entre otros, de los críticos Zabala de la Serna y José Carlos Arévalo, y del escritor Sánchez Dragó.

La forma de torear y entender la vida de Tomás ha recibido críticas a favor y en contra. Dicen que es hermético, introvertido, incluso distante. Como torero algunos destacan su falta de técnica y otros le califican, sin embargo, como mesías del toreo. Lo cierto es que Tomás asume más riesgos que nadie, sabedor de que la búsqueda de la belleza en el ruedo entraña peligros que pueden terminar en tragedia. Como su gravísima cogida en Aguascalientes (México). O, por citar otro caso más reciente, como le ha ocurrido al torero Víctor Barrio, muerto de un cornalón en Teruel.

Este 5 de agosto Tomás tiene una cita en la plaza de toros de la Merced, en Huelva, donde da la alternativa al novillero onubense David de Miranda. Los empresarios taurinos Oscar Polo y Carlos Pereda han obrado el milagro. Y más de uno que yo conozco, y más de dos, y más de tres, están como niños con zapatos nuevos. Porque, como decía el escritor y periodista francés Jean Cau, amar los toros es, cada tarde, a eso de las cinco, creer en los Reyes Magos e ir a su encuentro.

Me cuentan...

El líder jornalero y alcalde de Marinaleda (Sevilla), Juan Manuel Sánchez Gordillo, ha sacado al mercado editorial un libro de poemas. 'Las cárceles y otros poemas', se llama la obra, que incluye un prólogo del cantautor cubano Vicente Feliú y un epílogo del cantaor Juan Pinilla. Inconfundible con su barba de dos meses, su pañuelo palestino al cuello y su verbo canalla, Sánchez Gordillo espera que el público dispense una buena acogida a su libro. El alcalde de Marinaleda confiesa, por cierto, sus preferencias por la poesía social de Miguel Hernández y/o Blas de Otero. Y es que quien a buen árbol se arrima…

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