Lo que no sabes de la farmacia de la calle Concepción: la botica en la que creció José Caballero
Era uno de los edificios civiles más antiguos que se conservaba en la ciudad, pero estos días sucumbe a la piqueta
Se había solicitado para él la catalogación de BIC en conjunto con la casa natal del pintor
La farmacia de la calle Concepción, último trozo de la historia onubense que sucumbe a la piqueta
La antigua farmacia de la calle Concepción será derribada ante el riesgo de colapso

Precintada desde 2017, no ha habido finalmente piedad para la farmacia de la calle Concepción, que estos días sucumbe a la piqueta. Pese a que el derribo se justifica por parte del Ayuntamiento de Huelva ante los informes que alertan del riesgo de colapso del edificio, que podría llegar afectar a los colindantes, los defensores de su mantenimiento lamentan que no se haya sabido proteger el que no sólo era uno de los edificios civiles más antiguos que se conservaba en la ciudad, sino que tenía además un especial valor sentimental.

Y es que tal vez muchos onubenses no sepan que la curiosa farmacia de la calle Concepción, con sus azulejos amarillos en la fachada -que, supuestamente, será reconstruida-, es la botica de la familia de José Caballero, en la que el célebre pintor onubense aprendió a dibujar. El edificio, construido en 1857, fue el laboratorio químico-farmacéutico de los hermanos Caballero, donde Policarpo Santiago Caballero, farmacéutico del laboratorio y padre del ilustre pintor onubense, trabajó durante toda la infancia del artista, con lo que «la vinculación de José con esta manzana es absoluta, pues nació en la calle Espronceda, hizo la Primera Comunión en la iglesia de la Concepción y se pasaba las horas jugando en la farmacia de su familia».
Así lo defienden desde el Círculo de Patrimonio Cultural de Huelva, que solicitó en 2019 la inclusión del laboratorio farmacéutico en el procedimiento de incoación de Bien de Interés Cultural (BIC) de la Casa Natal de José Caballero «por ser lugar de formación personal de una de las más insignes figuras que Huelva ha dado al mundo del arte».
«El edificio de la calle Concepción fue laboratorio químico-farmacéutico de Caballero Hermanos al menos hasta el año 1912, posteriormente como Farmacia del Doctor Caballero, y años después farmacia de la viuda de Sousa. Fue el gran laboratorio de una Huelva con apenas diez mil habitantes, pero también el edificio más alto de la calle durante casi cincuenta años y un hito urbanístico en su tiempo. Debido a su portentosa envergadura para la época, compartió su actividad con la de otros importantes comercios en la historia onubense, como son Casa Vilches, La Industria Onubense, el Café América, o el Restaurante Las Delicias. Este espacio supuso un elemento fundamental en la formación personal de José Caballero, pues cabe destacar que su padre, farmacéutico del laboratorio y aficionado al dibujo, enseñó a pintar al joven artista entre sus muros«, recoge el análisis histórico-artístico que se entregó a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.



Interés arquitectónico
Un análisis que, sin embargo, no ha servido para salvar al edificio, con valores arquitectónicos igualmente destacables por ser anterior a la llegada de la burguesía británica a la ciudad y, por tanto, «ejemplo inequívoco de la arquitectura noble de la Huelva de su época«, marinera y capital de la minería española.
Más allá de su fachada, de l a farmacia de la calle Concepción se reivindicaba su zaguán, los elementos de carpintería interior originales, o su rica azulejería andaluza. Además, el edificio del laboratorio supuso un hito aún mayor en la urbanización de la calle al establecerse en 1857 con tres plantas de altura, una marca que no sería igualada hasta cuarenta y tres años después.

Todas estas singularidades, sin embargo, no le han bastado para gozar de la protección necesaria para, en primera instancia, evitar su deterioro y, tras el mismo, esquivar la sentencia de muerte que le ha llegado tras su declaración en estado de ruina, ordenándose su derribo integral.
De este modo, aunque la fachada se reconstruirá y según el consistorio «hay un compromiso de los propietarios para respetar los elementos de valor originales con su integración en la reforma», los defensores del patrimonio lamentan la pérdida de uno de los pocos edificios civiles históricos que se conservaban en el centro de la ciudad de la Huelva, vinculado además a una de sus figuras más insignes.