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El rector de la UNIA: «No se puede juzgar lo que pasó hace siglos con los parámetros de hoy»
José Ignacio García pone en valor el papel que tiene la Universidad Internacional a la hora de afianzar la relación de España con Iberoamérica especialmente desde su sede en La Rábida
José Ignacio García: «En tiempos de lo fugaz, La Rábida es más necesaria que nunca»

La Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) ha cumplido 30 años en este 2024 sin hacer demasiado ruido pero mirando hacia delante con el objetivo de consolidar el trabajo llevado a cabo en estas últimas décadas. Uno de los pilares básicos de esta institución académica está en la sede onubense de la Rábida desde donde se proyecta el carácter iberoamericano de esta universidad. Hablar de la relación de Iberoamérica con España en los tiempos que corren de revisionismo histórico es un aliciente en esta entrevista que concedió el rector de la UNIA, José Ignacio García Pérez, a Huelva24.
-Toca hacer balance cuando se cumplen 30 años.
-Después de estos 30 años, creo que la Universidad Internacional de Andalucía tiene un sitio cada vez más claro dentro del sistema universitario andaluz. Somos una universidad de postgrado pública, que tiene el encargo de ayudar a la internacionalización. Cada vez tenemos más títulos de máster y doctorados oficiales y también de títulos propios. En cuanto a esa vocación de internacionalización, hemos conseguido que el 40% de nuestro alumnado, es decir casi la mitad, sea extranjero.
-¿Por dónde va a crecer a nivel formativo la UNIA de manera inminente?
-En el ámbito de la Inteligencia Artificial pero aplicada a cosas. Acabamos de aprobar en Consejo de Gobierno un máster de Inteligencia Artificial aplicado a la empresa y las finanzas; otro para el sector de la salud y por último, un tercero que es 'Ética para la aplicación de la inteligencia artificial', que es más de Humanidades y Ciencias Sociales. También vamos a colaborar con algunas universidades en algo de Biotecnología.
-En ese proceso de crecimiento de la UNIA, ¿qué papel juega la sede de la Rábida?
-Huelva es la sede que tiene más másteres oficiales con casi 400 alumnos. Por eso siempre me gusta decir que es la sede del postgrado y de la internacionalización con Iberoamérica. Es la sede, además, del Grupo de Universidades de La Rábida que cuenta con 110 miembros y próximamente entrarán cinco o seis universidades de alto nivel. Queremos convertir La Rábida en lugar estable de los encuentros iberoamericanos, que sea un referente internacional. Llevamos dos años haciéndolos y ya estamos trabajando para tener un nuevo encuentro en el mes de mayo en el que tenga más protagonismo Colombia. Queremos que La Rábida sea el foco de encuentro de la educación superior iberoamericana.
«Queremos convertir La Rábida en la sede estable de los encuentros iberoamericanos y que se convierta en un referente internacional«
-Estamos en un momento importante a la hora de reforzar esos lazos iberoamericanos.
-Totalmente. Si en España hay un sitio donde tiene sentido que se celebren encuentros iberoamericanos periódicos y donde haya actividades de alto nivel político es, sin duda, Huelva con sus sitios colombinos y La Rábida. Tenemos que hacer muchas cosas para que Iberoamérica mire a España a través de Huelva. Queremos que haya una periodicidad estable, uno en primavera y otro otoño.
-La Rábida es también sinónimo de cursos de verano. Es pronto todavía, ¿pero se puede ir avanzando algún detalle de la programación del curso que viene?
-Esos cursos de verano son parte de nuestra historia. Nosotros recibimos las propuestas de cursos y después elegimos tras un proceso de evaluación. Normalmente recibimos entre 40 y 60 propuestas, que son como mínimo el doble de la oferta que al final se lanza. Hay años incluso que nos llegan más del triple. Tenemos que decir a muchos cursos que no. En La Rábida nos gusta que haya actividades relacionadas con la actividad productiva de Huelva, pero también con las humanidades, el periodismo o el cine. Y también actividades relacionadas con el ámbito culinario. Igualmente nos gusta que haya un curso con especial significado iberoamericano. En la próxima edición posiblemente tengamos algo relacionado con la historia precolombina y poscolombina con una importante universidad iberoamericana.
-Algunas relaciones entre estados, pongamos el caso de México, se han resentido recientemente a causa de ese revisionismo histórico, ¿adquiere más importancia ahora ese tipo de formación en materia iberoamericana?
-Tenemos que poner en valor todo lo que compartimos y además estudiarlo desde el punto de vista académico. Lo que no se puede hacer, como dicen los historiadores, que son los que entienden, es juzgar lo que pasó hace cinco siglos con los parámetros de hoy. Hay que poner las cosas en contexto. Muchos rectores iberoamericanos me dicen que tenemos que ir a Colombia, a Perú... a contar todo lo que hicimos juntos porque lo hicimos juntos. Aquello no eran colonias españolas. Hubo explotación comercial, sí; pero España también creó universidades y que han generado mucho valor.
-¿Cómo va la implantación del modelo de enseñanza en línea?
-El 1 de octubre ha empezado el primer máster siguiendo ese modelo. Es el máster de Actividad Física para la Salud en el que están matriculados más de 100 alumnos. Y para el curso que viene esperamos incorporar dos másteres más: Inteligencia para la Empresa e Inteligencia para la Salud. Es un modelo totalmente innovador y no es enseñanza online. Es enseñanza en línea personalizada. Queremos que cada alumno tenga un tratamiento personalizado y un acompañamiento de los profesores y del personal de la casa que va a tener una relación personal con él desde que hace click, porque le interesa un máster, hasta que sale con el diploma. El acompañamiento es muy importante porque los porcentajes de abandono en las enseñanzas online son altos.
-¿Y cuál es la diferencia sustancial con la formación online común?
-Que esto no va a ser entregarte un material, tú te lo trabajas, haces un examen o un trabajo y apruebas la asignatura. No, esto consiste en que el alumno va a contar con trabajo en grupo, discusiones de artículos, sesiones colaborativas o casos reales en directo. Queremos mezclar el trabajo en directo con el trabajo asíncrono que se hace en el tiempo que elige el alumno.

-Con el curso ya arrancado, ¿cuáles son las cifras actuales de la UNIA?
-Este año ofertamos 602 plazas y unos 5.500 estudiantes. Estamos ya a más de un 80% de ocupación y hay varios títulos que están completos. El primero que se completó fue precisamente el que sigue el sistema de aprendizaje en línea, el máster de Actividad Física, que tiene 100 plazas pero se recibieron unas 1.000 solicitudes. También se han llenado el de Tecnología Educativa, que es el máster con más demanda de Andalucía. Tiene más de 1.200 solicitudes para 60 plazas. Y el máster de Secundaria, que es el que necesita cualquier aspirante para ser profesor en Secundaria o FP. Nosotros ofrecemos el máster que habilita para Ciclos Formativos. Ahí hay también una demanda brutal. Tenemos 140 plazas, que hemos ampliado en unas cuantas más, pero se recibieron más de 1.000 solicitudes.
-¿Cuál es el presupuesto que se destina a becas?
-Tenemos un presupuesto importante. Casi 400.000 euros van destinados a eso de un presupuesto de 16 millones. Es un presupuesto que, además, está creciendo. Entre el 10% y el 15% del alumnado recibe becas. Tenemos ayudas por responsabilidad social para aquellos estudiantes que carecen de los recursos suficientes; pero también tenemos becas de excelencia que persiguen captar talento.
-¿Qué papel juega la relación público-privada en las cátedras que tiene la UNIA?
-Es fundamental porque esas cátedras nos ayudan a montar cursos de verano que son especialmente complejos porque son caros y necesitan personal especializado. Un ejemplo es la cátedra con Atlantic Cooper de La Rábida. Estas cátedras nos sirven también para dar formación especializada. Queremos que estas cátedras tengan cada vez un trabajo más intenso. Estamos en una fase de consolidación, más que de crecimiento. Potenciar sobre todo la formación de postgrado y la especialización; además de los cursos de verano que son una pata fundamental. Queremos afianzar sobre todo nuestro papel como receptores de estudiantes iberoamericanos.
-Iberoamérica, al fin al cabo, como mercado prioritario.
-Si hablo como economista, la ventaja comparativa que tenemos nosotros es Iberoamérica. No podemos renunciar a lo que para nosotros es más natural y fácil. Por supuesto que no podemos prescindir de tener alumnado del Este de Europa, asiático o de África. Pero donde sabemos hacer bien nuestro trabajo y tenemos capacidad de hacerlo es en Iberoamérica. No podemos renunciar a nuestro principal campo de expansión.