Papá Noel llega al Hospital Juan Ramón Jiménez: «El abrazo de los niños enfermos me pone la piel de gallina»

«Que se olviden de su enfermedad les ayuda a sanar», dice el director médico del centro hospitalario

Para este encuentro ha sido fundamental la ayuda de los bomberos y su escala: «Estamos sustituyendo a los renos»

La visita de Papá Noel a los niños ingresados en el Hospital Juan Ramón Jiménez, en imágenes

Papá Noel, junto a un niño ingresado en el Hospital Juan Ramón Jiménez alberto díaz
Mario Asensio Figueras

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La Navidad es una fiesta a la que ponen la mejor cara los niños. A las puertas del invierno sus alegrías son las que calientan como nada el corazón. Es tiempo de luces de colores, compras y comidas navideñas, pero la ilusión y la intensidad con la que los más pequeños viven estos días les convierten en los verdaderos protagonistas. Sin embargo, hay otra realidad que contrasta con un pellizco sobrecogedor. Hay niños que pasan estas fechas tan entrañables enfermos, con miedo, incertidumbre y preocupación, porque lo que les gustaría estar en casa jugando o en la calle con sus amigos, generando un sufrimiento añadido a sus padres.

Pero incluso para estos niños el espíritu navideño acaba llegando y es todo un bálsamo. En el Hospital Juan Ramón Jiménez se afanan todo el año en que estén en las mejores manos y que traten de olvidar sus dolencias. El premio gordo llega cada año cuando Papá Noel se encarama a su ventana y les sorprende. Se dibuja la sorpresa en las caras de los pequeños, la emoción, la alegría y las lágrimas de sus padres por verlos vivir este momento especial.

Imagen principal - Varios momentos de la visita de Papá Noel al hospital
Imagen secundaria 1 - Varios momentos de la visita de Papá Noel al hospital
Imagen secundaria 2 - Varios momentos de la visita de Papá Noel al hospital
Varios momentos de la visita de Papá Noel al hospital ALBERTO DÍAZ

En grúa hasta la Unidad Pediátrica

Y una vez más esta estampa navideña ha vuelto a materializar la tradición en el hospital onubense. Papá Noel ha llegado sin renos pero cargado de regalos y sus ayudantes han sido bomberos de la Unidad de Rescate Urbano del Servicio de Extinción de Incendios, que le han elevado desde el suelo en la cesta de un camión escala hasta la terraza de la segunda planta para obrar su milagro en la unidad pediátrica. En su recorrido el entrañable barbudo de traje rojo ha repartido regalos y caramelos del Centro Comercial Holea, secundado por bomberos y sanitarios, protagonistas necesarios de este momento feliz.

Papá Noel ha hablado con los medios antes de su mágico encuentro y ha reconocido que «ese abrazo con los niños ingresados me pone la carne de gallina y se me salta alguna lagrimita». Porque «ningún niño deja de ser niño aunque esté malito» y en Navidad «todos los niños me esperan en su corazón, aunque no puedan hacerlo desde casa».

Imagen - «Los niños son más mágicos que yo»

«Los niños son más mágicos que yo»

Papá Noel

«Los niños son más mágicos que yo», asegura convencido Papa Noel, que colecciona momentos especiales de tantos años dando esta sorpresa. «Lo más bonito es que todos, todos los años, se quieren acercar a Papa Noel y abrazarlo», comenta y resalta que los pequeños «normalmente estallan, se quedan con la boca abierta y los padres son las que sueltan todas las lágrimas del mundo»:

Tiene claro que «el regalo que deberíamos de pedir todos es que sean felices, algo que depende de muchas cosas, pero yo aporto mi granito de arena al hacerlos felices durante un ratito». Personalmente su deseo es que el año que viene no vea las mismas caras y que sean menos. Levanto la vista lo más alto y rezo por no verlos aquí sino en casa».

Papa Noel no ha estado solo en esta aventura y ha agradecido la ayuda de sus «amigos» los bomberos. Isidoro Aguado, cabo del Servicio de Bomberos del Ayuntamiento de Huelva, ha estado acompañado por otros cinco compañeros en esta tarea, en la que «estamos sustituyendo a los renos», señala entre risas. Han repartido regalos propios y de la ONG Bomberos Unidos Sin Fronteras por las diferentes dependencias.

«Con el paso de los años uno se va sensibilizando aún mas, y uno a veces tiene que intentar contener la emoción«

Isidoro Aguado

Cabo del Servicio de Bomberos

Sobre esta experiencia, que vive por octava vez comparte que «con el paso de los años uno se va sensibilizando aún mas, y uno a veces tiene que intentar contener la emoción, porque ante personas enfermas, y más si son niños, te toca más». Por eso se vuelcan en «tratar de aportar un poco de felicidad».

Aguado comenta que «algunos expresan la emoción llorando y a veces no sabes bien qué hacer, pero vemos que el momento les emociona y la mirada de los niños está llena de ilusión». El encuentro también es emocionante para las familias de los menores que «simplemente mirándonos nos expresan un enorme agradecimiento», porque «todos, padres y niños, cada uno a su manera, lo están pasando mal».

«Les ayuda a sanar y a recuperarse mucho antes que si estuvieran mirando al techo todo el día»

José María Tormo

Director médico del Hospital Juan Ramón Jiménez

José María Tormo, director médico del Hospital Juan Ramón Jiménez, resalta lo beneficioso que es para los ingresados esta tradición. «La salud no es solamente física, también es psíquica y que los niños se olviden un rato de su enfermedad les ayuda a sanar y a recuperarse mucho antes que si estuvieran mirando al techo todo el día».

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Imagen secundaria 2 - Papá Noel llega al Hospital Juan Ramón Jiménez: «El abrazo de los niños enfermos me pone la piel de gallina»
ALBERTO DÍAZ

«Para nosotros es un gran día dentro de los grandes que tenemos en estas fechas», reconoce Tormo, que agradece la colaboración a Holea y a los bomberos. «Nada más que con ver la cara de los niños cuando aparece Papa Noel por la ventana merece la pena todo este esfuerzo y colaboración entre todos. Los niños no lo olvidan ni un sólo día», indica y añade a la lista de responsables de esta felicidad a su supervisora de planta, «alma mater de todos los acontecimientos buenos para los niños».

Por su parte, Lucía Guisado, gerente de Holea, valora el «montón de años de colaboración» entre su Papa Noel, los bomberos y el Hospital Juan Ramón Jiménez. «Estamos muy contentos y muchas ganas de que los niños se lleven una sorpresita. Todos los años lo esperamos con mucha ilusión», afirma.

Como se suele decir, importa el detalle y está comprobado que con muy poco se puede encender la luz de la sonrisa de los niños, la energía más pura del mundo, la que debe prevalecer en Navidad y el resto del año.

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