El Tesoro de la cocina andaluza
Sopa fría andevaleña
La mejorana es una hierba ideal para adobar carnes o para estofados, pero vale para cualquier elaboración, como su pariente el orégano vulgar, que ha impuesto su ley estando presente en cualquier especiero
Berenjenas rellenas
Ensalada sin sal de manzana

Andalucía, una inabarcable despensa
Del orégano y la mejorana. En alguna ocasión hemos hecho referencia a la simplificación derivada del suceso de la globalización. Todo se reduce y vulgariza en función de unos mínimos parámetros que se aceptan como universales y en consecuencia buenos para seguir o adoptar. Ocurre con los acentos, del mismo modo que los catalanes independistas curiosamente no tienen acento catalán, los muchos acentos andaluces de la lengua española se están perdiendo y uniformando siguiendo el más castellano y común impuesto por las cadenas de televisión. En cocina ocurre otro tanto y vamos a referirnos al caso del orégano, que ha impuesto su ley estando presente en cualquier especiero, desde la más pequeña tienda a la sección de alimentación de las grandes superficies comerciales. Su pariente la mejorana, no la vais a encontrar ni con la lupa del inquilino de Baker Street. Hubo un tiempo en que
Hubo un tiempo en que en la puerta de la plaza de abastos que daba a la calle Tendaleras, se colocaba una señora con todo tipo de hierbas, entre ellas la mejorana, que al menos en Huelva siempre se le ha llamado almoraduj o almoradú
en la puerta de la plaza de abastos que daba a la calle Tendaleras, se colocaba una señora con todo tipo de hierbas, entre ellas la mejorana, que al menos en Huelva siempre se le ha llamado almoraduj o almoradú. Es en todo caso el Origanum maiorana, de la familia de las Lamiaceae, como su pariente el Origanum vulgare. Esta pista, la de una señora a las puertas del mercado con un puesto de fortuna con hierbas y piñones, es la que habrá que seguir para conseguir almoraduj, o echarse al monte, donde la podremos encontrar en zonas soleadas y cerca de los arroyos. Es una hierba ideal para adobar carnes o para estofados, pero vale para cualquier elaboración, como su pariente el orégano vulgar. Es el orégano de uso común en la cocina tradicional española, tal como ocurre con cualquier otra parte del Mediterráneo. Entre sus muchas propiedades están las de ser un magnífico tónico y muy digestiva. El listado de propiedades es enorme, pero no lo recuerdo bien. Tendré que tomar una infusión de orégano, bueno para la memoria.

Elaboración
Ingredientes: Tomate, pepino, orégano, vinagre, aceite y sal
1. Rallamos un tomate y troceamos un pepino más bien menudito. Mezclamos y espolvoreamos con orégano. A la nevera tapado con papel film, con un plato o con lo que sea.
2. Tendremos preparado un jarro con agua fresquita, que es distinto que fría. Pero para esto cada cual tiene sus gustos, y si no que se lo pregunten a Felipe el Hermoso.
3. En el momento de servir se aliña con sal, poco vinagre y aceite, para añadir agua fresquita, o fría, si no han estado jugando al tenis o al frontón, y se sirve en un bol pequeño o en vaso, según vayamos a usar cuchara o no.