El Tesoro de la cocina andaluza
Pastel de mejillones en escabeche
Con estos bivalvos se pueden hacer miles de recetas, o incluirlos en multitud de elaboraciones. Están riquísimos de cualquier manera, incluso abiertos y ya está
Hoy toca un pastel fácil con una lata de mejillones, nata, huevos y poco más
Piriñaca de huevos de choco y gambas

Andalucía, una inabarcable despensa
Mejillones. En Andalucía, para la parte de Málaga, ya se cultivan mejillones desde hace unos pocos de años, de hecho a los turistas se les da un paseo en barco para que vean cómo es el cultivo del mejillón en Benalmádena, pero lo normal es que vengan de las bateas gallegas, mucho más productivas por su extensión que las andaluzas. El mejillón gallego no solo abastece el mercado nacional, sino también el europeo. De hecho en Francia o en Bélgica podréis ver que en los restaurantes se anuncian los mejillones como españoles por su calidad. En Bruselas el plato más popular es el de mejillones con patatas fritas, como lo están leyendo, y en Francia se elaboran de una manera similar, con nata, hierbas aromáticas, mantequilla…
En esta receta que os traemos hoy, lo que vamos a hacer es un pastel fácil con una lata de mejillones en escabeche, nata, huevos y poco más. Con mejillones se pueden hacer miles de recetas, o incluirlos en multitud de elaboraciones. Están riquísimos de cualquier manera, incluso abiertos y ya está, pero se recomienda su consumo por ser ricos en potasio, la gasolina de los músculos, además de magnesio, hierro, fósforo y calcio, todo ello necesario para la buena salud no ya de los músculos, sino de los huesos. Lo más interesante es que sin ser un alimento calórico sí que es rico en proteínas.

Elaboración
Ingredientes: Una lata de mejillones en escabeche, un brik pequeño de nata, cuatro huevos, kétchup y, para adornar, aceitunas, lechuga y mahonesa
1. En el vaso de la batidora eléctrica se echa la nata, los huevos, el contenido de la lata de mejillones y un chorreón de kétchup, que le dará sabor y color.
2. A un molde apto para horno todo lo que hemos batido, y a 180º. A vigilar, y cuando suba el pastel y veamos que incluso se quiebra algo por la parte superior, se apaga el horno. Se puede comprobar metiendo una aguja o un tenedor y comprando que sale sin mácula. Cuando esté frío se desmolda.
3. Adornamos con lechuguita cortada fina alrededor y encima una mahonesa clarita y aceitunas.