El Tesoro de la cocina andaluza
Ensalada de hígado y lentejas
¡A jierro! La combinación de estos dos ingredientes resulta extraordinaria en una receta que suelo hacer de vez en cuando para que en casa, con los estudios o pintando la verja del jardín, no decaigan los ánimos
Papitas Almonaster
Potaje antiguo de garbanzos con acelgas y bacalao

Andalucía, una inabarcable despensa
A jierro. Cuando éramos jovencitos y practicábamos algún tipo de deporte, nos animábamos para tener más fuerza y lograr sobreponernos al adversario. Uno de los gritos más comúnmente empleados era ¡a jierro!, y lo recuerdo cada vez que como hígado o lentejas. La combinación de ambos dos resulta extraordinaria en una ensalada que suelo hacer de vez en cuando para que en casa, con los estudios o pintando la verja del jardín, no decaigan los ánimos. De modo que a esta ensalada que hoy traemos bien podríamos llamarla Ensalada a Jierro.
Por un lado la lenteja es rica en ácido fólico, magnesio, potasio y por supuesto hierro, al igual que el hígado, que tan necesario es además de por ser una buena fuente de vitaminas A y B12, es rico también en hierro. El éxito de esta ensalada entre los más pequeños, se debe al recuerdo de sus comidas preferidas, que suelen embadurnar con mostaza, de ahí que sea un truco ideal para hacerles comer hígado y lentejas, aunque el mejor truco es educarlos desde bien pequeños en que hay que comer de todo. Una dieta sana y equilibrada, es una de las razones, junto al avance de la ciencia médica, por supuesto, del crecimiento de la esperanza de vida en los países más desarrollados. Un dato curioso y que siempre me ha llamado la atención es que la esperanza de vida mayor en todo el mundo se corresponde con dos países que son los mayores consumidores de pescado del mundo, Japón y España. Ahí es nada.

Elaboración
Ingredientes: Hígado de cordero o cerdo, lentejas, lechuga, aceitunas negras, cebolleta, perejil o culantro, aceite, vinagre, mostaza y sal.
1. En la sartén o en una parrilla asamos el hígado cortado en filetes gruesos por ambos lados. Se apartan y cuando estén fríos se cortan en palitos.
1. En una cazuela se cuecen las lentejas, previamente remojadas una media hora, con sal y una hoja de laurel. A enfriar y reservar.
2. Montamos la ensalada con lechuga abajo cortada fina –también se puede usar un combinado de brotes tiernos, o rúcula, canónigos…– y encima las tiras de hígado. Sobre todo esto se pondrán las lentejas, culminando con cebolleta fresca cortada en juliana y perejil o culantro, a gusto de cada cual.
3. Por último, preparamos la vinagreta mezclando en un bol aceite, vinagre, mostaza, miel y sal. Batimos hasta emulsionar y lograr una salsa homogénea. Colocamos al lado de la ensalada para que cada cual se sirva su ensalada y la aliñe a su gusto.