El Tesoro de la cocina andaluza

Berenjenas metías en tomate

Para la receta que hoy traemos, pese a que su origen pueda encontrarse en las orillas más meridionales del Mediterráneo, seguro que tiene todos los ingredientes en su cocina

Ensalada de perlas del Guadalquivir

Estofado de ternera

Una berenjena B.R.
Bernardo Romero

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Andalucía, una inabarcable despensa

Berenjenas. Las berenjenas las cogimos del huerto a principios de agosto. Estaban estupendas. Ahora las podemos coger de los estantes de los supermercados, porque en los viveros se cultivan todo el año y en unas condiciones inmejorables. El origen de las berenjenas está en el lejano Oriente, pero una vez llegó a las orillas del Mediterráneo, hubo un flechazo que si bien no fue inmediato, pues tuvo muy mala fama en un principio, allá por el medievo, al cabo su cultivo y su presencia en los recetarios se extendió, siendo a día de hoy una solanácea no sólo presente en los países donde su cultivo es más rentable por cuestiones climáticas, sino en toda Europa por la facilidad que en la actualidad tienen los transportes. En Grecia o en Italia, así como en el próximo Oriente, en todo el Mediterráneo realmente, es verdura principal y está presente en multitud de platos. La receta que traemos hoy, puede tener su origen en las orillas más meridionales de nuestro mar interior, pero usted, querido lector, seguro que tiene todos los ingredientes en su cocina.

El plato ya listo B.R.

Elaboración

Ingredientes: Tres berenjenas medianas, una cebolla, tomate triturado, azúcar, orégano, cominos, canela, aceite y sal.

1. Limpiamos y cortamos en rodajas más bien delgadas las berenjenas. Les ponemos algo de sal y las dejamos que suelten algo de su amargor, o el poco que tienen las de vivero, que son las que normalmente encontramos en el mercado. Aceite a calentar y cuando esté caliente a pasar las berenjenas una vez secadas. Reservar.

2. En un perol suficiente amplio y capaz, ponemos una lámina de aceite a calentar. Sofreímos en él media cebolla grande bien picada. Cuando esté la cebolla transparente se añaden unos cuatrocientos gramos de tomate triturado. Alegramos el tomate frito que estamos haciendo con un poco de orégano, su poquita de sal y una pizca de azúcar por lo de la acidez. A fuego bajo y a medio tapar.

3. Un cuarto de hora después vamos a añadir cominos recién molidos y una pizca de canela. Damos dos vueltas y añadimos las berenjenas. Añadimos como medio vasito de agua y a mezclar todo con suavidad. Tapado diez minutos será suficiente. Ale, a disfrutar.

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