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¿Olvidando el Covid-19?: Como insectos a la luz
Con inconsciencia absoluta un número ingente de onubenses se ha concentrado en la Gran Vía de la capital para contemplar el estreno del alumbrado navideño, sin respetar las distancias y formando una aglomeración que sólo es terreno abonado para los contagios de Covid-19.

El Ayuntamiento de Huelva apostó por la prudencia a la hora de diseñar la programación de las Navidades del Covid-19. Nada de actividades o actos que significaran concentrar a muchas personas para evitar contagios. Pero tampoco quisieron privar de su brillo y luz a los onubenses ni tampoco perjudicar a los comercios, que tras todo lo soportado durante el año tienen la esperanza de mitigar la ruina en una época de ventas. Es por ello que el alumbrado navideño no faltó a su cita, pese a que no haya mucho que celebrar. El consistorio capitalino tampoco quiso realizar una convocatoria al uso del inicio de las luces festivas y se limitó a decir que comenzaría a poder contemplarse al mismo tiempo que la iluminación callejera que a diario compensa la oscuridad por la tarde.
A pesar de todo esto, parece que nadie ha tenido en cuenta el factor que depende de cada uno: la responsabilidad. Pese a las restricciones impuestas en pandemia, pese a las recomendaciones, pese a que se sabe de sobra lo que hay que hacer y lo que no, un enorme número de onubenses han acudido a concentrarse en la Gran Vía de Huelva como insectos atraídos por las luces. Será que el interior de su cabeza es similar al de estas criaturas.
El Ayuntamiento de Huelva apostó por la prudencia a la hora de diseñar la programación de las Navidades del Covid-19. Nada de actividades o actos que significaran concentrar a muchas personas para evitar contagios. Pero tampoco quisieron privar de su brillo y luz a los onubenses ni tampoco perjudicar a los comercios, que tras todo lo soportado durante el año tienen la esperanza de mitigar la ruina en una época de ventas. Es por ello que el alumbrado navideño no faltó a su cita, pese a que no haya mucho que celebrar. El consistorio capitalino tampoco quiso realizar una convocatoria al uso del inicio de las luces festivas y se limitó a decir que comenzaría a poder contemplarse al mismo tiempo que la iluminación callejera que a diario compensa la oscuridad por la tarde. A pesar de todo esto, parece que nadie ha tenido en cuenta el factor que depende de cada uno: la responsabilidad. Pese a las restricciones impuestas en pandemia, pese a las recomendaciones, pese a que se sabe de sobra lo que hay que hacer y lo que no, un enorme número de onubenses han acudido a concentrarse en la Gran Vía de Huelva como insectos atraídos por las luces. Será que el interior de su cabeza es similar al de estas criaturas. Así no, decía Paloma Hergueta en una foto que compartía en las redes sociales. Y cabe preguntarse. ¿No han podido espera para ver las luces y todo el mundo tenía que verlas en el primer día e instante?¿Se han olvidado del Covid-19? ¿Olvidan ya todo lo pasado? ¿Piensan que con comportamientos así estarán mucho más tiempo en la calle? Había y hay derecho a salir a la calle hasta el toque de queda y no se tata de frenar en seco la vida de todos, pero la inconsciencia no trae nada bueno. Muchas personas y negocios sufren restricciones en sus negocios por el bien común. ¿De qué sirve cerrar a las seis todo si después ocurre esto?
Había y hay derecho a salir a la calle hasta el toque de queda y no se tata de frenar en seco la vida de todos, pero la inconsciencia no trae nada bueno. Muchas personas y negocios sufren restricciones en sus negocios por el bien común. ¿De qué sirve cerrar a las seis todo si después ocurre esto?