El sector del aceite de oliva, «de los más castigados» por los aranceles de Trump
Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía lamenta esta medida y exige una «respuesta contundente» para paliar los daños económicos
«EEUU es un mercado estratégico para el aceite de oliva español y en donde veníamos creciendo considerablemente», indican
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Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía lamenta que el sector agroalimentario andaluz, nacional y europeo vuelva a ser castigado por el presidente Donald Trump, que ayer anunció una tasa arancelaria lineal del 20% para todos los productos que se importen de la Unión Europea.
A la espera de conocer la letra pequeña del tratado firmado por el dirigente norteamericano, y que podría entrar en vigor el 9 de abril, sectores como el aceite de oliva y la aceituna de mesa serán «de los más castigados», debido al peso que el mercado de Estados Unidos (EEUU) tiene en la comercialización de estos productos.
No obstante, y en vistas de ver el vaso medio lleno y no medio vacío, el hecho de que el arancel se aplique a todos los productores de la Unión Europea (UE) sin distinción de origen, dibuja un escenario a priori más positivo que el que las cooperativas oleícolas vivieron en el año 2019, cuando Donald Trump grabó con un 25% la exportación a Estados Unidos de aceite de oliva envasado de origen español, en aquella ocasión, motivados por el conflicto aeronáutico Aribus-Boeing.
Perdida de mercado pero no de competitividad
En esta ocasión, al afectar a todos los países por igual dentro del marco comunitario (España, Italia, Portugal y Grecia), el sector entiende que «vamos a perder mercado, pero no perderemos competitividad respecto a nuestros competidores directos» pues, salvo Turquía, al que se le ha impuesto un arancel del 10%, el resto de productores oleícolas «vamos a jugar con las mismas reglas», señala el presidente sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Cristóbal Gallego.
No obstante, para el sector «lo idóneo» hubiera sido «que no hubiese ningún tipo de arancel, ya que EEUU es un mercado estratégico para el aceite de oliva español y en donde veníamos creciendo considerablemente, fruto del esfuerzo y el trabajo realizado por las cooperativas oleícolas desde hace décadas», ha señalado.
De hecho, en los últimos seis años, España, Italia, Túnez y Turquía han sido los principales proveedores de aceite de oliva a EEUU, representando en conjunto el 86% del total importado. Así, en la campaña 2023-2024, las importaciones de EEUU de aceite de oliva alcanzaron las 362.618 toneladas. De esta cuantía, aproximadamente, uno de cada tres litros de aceite de oliva que importa el mercado norteamericano tiene origen español.
El valor de esas exportaciones de aceite español a EEUU superó en la campaña 2023-2024 los mil millones de euros por primera vez, creciendo un 82% frente a la campaña precedente.
Estos datos reflejan que «los consumidores norteamericanos son muy importantes en la comercialización del aceite de oliva». De hecho, «tras Italia, EEUU es hoy día el principal destino de las exportaciones del aceite de oliva de origen nacional».
Por esta razón, el sector lamenta que la imposición del arancel de un 20% al aceite español que entre en Estados Unidos va a suponer «un encarecimiento de un producto que está avalado científicamente como saludable para el consumo», por lo que, con esta medida, «se está perjudicando también a los consumidores estadounidenses», recalca Cristóbal Gallego.
Aceituna de mesa
Para el sector de la aceituna de mesa, las perspectivas son poco halagüeñas. Cabe recordar que la aceituna negra española lleva siete años consecutivos sufriendo un arancel del 31,5% con carácter general a su entrada en Estados Unidos, por medidas compensatorias antidumping y antisubvención, derivado de la denuncia que hicieron en 2018 empresas aceituneras norteamericanas.
Si se le aplica ahora un arancel añadido del 20% a la aceituna negra, y otro 20% a la aceituna verde, «para las cooperativas aceituneras será prácticamente imposible comercializar su producto en Estados Unidos, especialmente en lo que a aceituna negra se refiere».
Y es que, pese a que la Organización Mundial del Comercio (OMC) ha fallado en varias ocasiones a favor de la Unión Europea y declarando los aranceles a la aceituna negra española como ilegales, Estados Unidos continúa aplicándolos, causando 13 millones de euros en gastos legales, la pérdida del 70% de clientes en Estados Unidos y más de 200 millones de euros de pérdidas económicas por la drástica caída de las exportaciones.
Para la aceituna verde también llueve sobre mojado, pues su exportación a EEUU ya estuvo grabada con un impuesto del 25% por la disputa comercial entre Boeing y Airbus, arancel que se paralizó en 2021 por un periodo de cinco años. Por tanto, esta nueva tasa supondrá, irremediablemente, una nueva caída de la cuota de mercado.
El presidente sectorial de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Gabriel Cabello, califica esta situación como un nuevo varapalo comercial para la aceituna de mesa, cuyas exportaciones en 2024 cayeron un 42% respecto a 2017 (último año sin aranceles) en lo que a las negras se refiere.
En cuanto a las verdes, las exportaciones han descendido un 49% respecto a 2019.
«Este arancel supone un craso error, ya que el mercado norteamericano necesita importar aceitunas de España para cubrir su demanda de consumo», señala Gabriel Cabello, que indica que «EEUU sigue siendo el principal importador de aceituna de mesa española, por valor de casi 194 millones de euros en 2024».
Compensaciones
Ante esta situación, el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Fulgencio Torres Moral, exige una «respuesta contundente» que palíen los daños ocasionados por la guerra arancelaria abierta por Donald Trump, que amenaza con perturbar las cadenas de suministro mundiales. En este sentido, no descarta pedir compensaciones una vez conocido cómo afectarán estas tasas sector por sector, además de reclamar la puesta en marcha de medidas que salvaguarden los intereses de las industrias cooperativas.
En este sentido, recuerda que Andalucía es una potencia agroalimentaria mundial, estando a la cabeza de las exportaciones de España, con un crecimiento en mercados como el de Estados Unidos del 40%. «Los alimentos cooperativos, con el aceite de oliva como el producto más exportado, y con las frutas y hortalizas batiendo récords campaña tras campaña, lideran las exportaciones andaluzas. Pero ese liderazgo se perderá si no cesan de ponernos barreras comerciales», subraya Fulgencio Torres, que lamenta que «todo el esfuerzo y recursos invertidos en valorizar nuestras producciones a nivel internacional se vayan al traste por conflictos geopolíticos».
Según la federación, esta nueva situación requiere de «liderazgo político, capacidad de negociación y mucha diplomacia», además de «estudios de impacto y diálogo con el sector agroalimentario en la búsqueda de una respuesta consensuada y unitaria por parte de la Unión Europea», para evitar que las posibles contramedidas y represalias, al final, las tengan que pagar quienes se encargan de producir alimentos de calidad, sanos y seguros, para alimentar a toda la UE.