Sandfire Matsa incorpora a un centenar de estudiantes en prácticas
La compañía asegura que está «altamente comprometida» con el impulso de la educación y la formación y con «la atracción de talento onubense como motores de la minería del futuro»
Sandfire Matsa conmemora en 2025 el décimo aniversario de sus minas Sotiel y Magdalena

Sandfire Matsa, que cuenta con tres operaciones mineras subterráneas y una planta de procesamiento de clase mundial en la provincia de Huelva, ha acogido, desde que se inició este curso en septiembre de 2024, hasta finales de marzo de 2025, a un centenar de alumnos que han realizado o están realizando sus prácticas en distintas áreas de la compañía.
Según ha indicado la compañía estas áreas han sido Geología, Mantenimiento de Mina, Operación interior en mina Magdalena y mina Aguas Teñidas, Planta de Tratamiento de Mineral, Plantas de Agua, Plantas de Pasta y Gunita, Laboratorios químico y metalúrgico, Tecnología, Contabilidad, Logística y Almacén, Comunicación, Dirección Facultativa, Proyectos y Seguridad. A ellos se suman otros seis estudiantes que han cursado prácticas en empresas contratistas de Sandfire Matsa durante este período.
De este modo, la compañía ha asegurado que está «altamente comprometida» con el impulso de la educación y la formación y con «la atracción de talento onubense como motores de la minería del futuro». Esto, unido al objetivo de despertar diversas vocaciones mineras a través de visitas y charlas en las aulas de los centros de educación profesional y universitarios, hace que el balance de las acciones llevadas a cabo en este curso académico 2024-2025 en materia de formación sea positivo.
Esta incorporación temporal de perfiles en prácticas ha requerido de un trabajo de coordinación y colaboración con los centros educativos de diferentes provincias andaluzas y del resto del territorio nacional, que han elegido a Sandfire Matsa como «escenario idóneo» para incorporar una visión práctica y real al currículum académico de este alumnado.
Instituciones educativas
Entre las instituciones educativas de la provincia que han participado se encuentran: IES Diego Macías, de Calañas; IES San José, de Cortegana; IES Don Bosco, de Valverde del Camino; IES Vázquez Díaz, de Nerva; IES Cuenca Minera, de Minas de Riotinto; CPIFP Profesor José Luis Graíño, de La Rábida (Palos de la Frontera); IES Pintor Pedro Gómez, de Huelva; IES Fuentepiña, de Huelva; SAFA Funcadia, de Huelva; IES San Blas, de Aracena.
Además, de fuera de la provincia, IES San José, de Villanueva de la Serena (Extremadura); Universidad de Huelva; Universidad de Sevilla; Universidad Internacional de la Rioja; Fundación Santa Bárbara; Centro de Formación MEDAC y Universae.
Además, casi el 95% del alumnado que ha realizado o realiza prácticas en Sandfire Matsa en este curso académico son de la provincia de Huelva, siendo más del 16% de ellos del entorno próximo a sus operaciones mineras. El 5% restante proceden de otras provincias andaluzas o del territorio nacional y, en algún caso concreto, de fuera de las fronteras españolas. Del total de estudiantes en prácticas, el 40% son mujeres, lo que pone de manifiesto el interés creciente del nuevo talento femenino por la actividad minera.
Además, con el objetivo de facilitar a las nuevas generaciones la posibilidad de hacer sus primeras incursiones en el mundo laboral en Sandfire MATSA, la compañía creó en 2019 una sección dentro de su portal de empleo denominada 'Haz prácticas con nosotros', donde orienta a los estudiantes interesados/as en la gestión de los trámites necesarios para ello.
Por otro lado, a esta iniciativa de apoyo a la educación y la formación, se une el Programa anual de Becas de Sandfire Matsa, el cual se lleva a cabo en colaboración con los equipos directivos de los Institutos de Educación Secundaria San José de Cortegana y Diego Macías de Calañas.
Este programa premia cada curso académico a los dos mejores expedientes de ambos centros, concediendo una ayuda de 2.500 euros a cada una de las cuatro personas beneficiarias. Gracias a esta colaboración, pueden costear parte de los gastos de matriculación del primer curso universitario o de Formación Profesional, así como de residencia, desplazamientos y compra de material educativo.
Adicionalmente, la compañía destina ayudas económicas a su propio equipo para apoyar la educación de sus hijos e hijas durante el período escolar y para el desarrollo de másteres o posgrados que fomenten el desarrollo de sus habilidades y competencias técnicas.