Atletismo
Enrique Llimona correrá 100 millas en 24 horas para demostrar que todo en la vida “es cuestión de voluntad”
22.13 h. Este consultor de recursos humanos, perteneciente al CD Triatlón Huelva, afirma que se trata de un “un desafío más mental que físico”, pues “cuando me fallen las piernas, que me fallarán, lo que tiene que funcionar muy bien es la cabeza”. Dará 13 vueltas a un circuito en Huelva capital entre las 11.00 horas del próximo sábado y las 10.30 del domingo. Cada vuelta está abierta al patrocinio para adquirir pintura y que los vecinos de barrio Blas Infante de Lepe puedan pintar sus casas.

Enrique Llimona es un onubense que se dedica a la consultoría de recursos humanos y aficionado al atletismo perteneciente al CD Triatlón Huelva que pretende lanzar a través del deporte un mensaje simple pero contundente: “todo en la vida es cuestión de voluntad”.
Para ello no se va a quedar únicamente en el plano teórico y va a pasar de las palabras a los hechos, por lo que entre las 11.00 horas del próximo sábado 3 de mayo y las 10.30 del domingo 4 pretende acumular corriendo un total de 100 millas, más de 160 kilómetros, que recorrerá dando 13 vueltas a un circuito en Huelva capital de unos 13 kilómetros cada. Correrá a un ritmo de 7:30 el kilómetro e invita a cualquiera que se anime a que realice con él en cualquier momento la distancia que quiera para acompañarle.
“Es un punto de partida para ser consciente de que cada uno puede trazarse un objetivo y con tesón y esfuerzo continuo puede conseguirse si caminamos en una misma dirección”, ha indicado a huelva24.com Llimona, que también ha querido unir a su reto un fin benéfico gracias a Cepaim Huelva, una organización independiente que da respuestas a dinámicas sociales relacionadas con el hecho migratorio y con los procesos de exclusión social.
Pretende recabar ayuda económica para colaborar con los vecinos de la barriada Blas Infante de Lepe, que quieren rehabilitar sus casas y pintarlas. Para ello cualquier persona o empresa puede patrocinar cualquiera de las vueltas que va a recorrer, desde una a todas. Cada vuelta supone comprar una lata de 25 kilos de pintura, que son unos 25 euros. El logo de las empresas colaboradoras aparecerá en la camiseta de Enrique, que ha afirmado que se trata de “una idea muy sencilla y un mensaje muy potente”.
Llimona defiende que lo que pretende realizar “es un desafío más mental que físico”, puesto que “no soy especialmente deportista ni tengo un cuerpo ni corazón de atleta, es más la cabeza”. En este sentido ha indicado que “no soy un atleta, sólo un aficionado a correr. Para mí es un hobby. Soy consultor de recursos humanos y creo que el verdadero reto es que esto no lo haga un atleta y demostrar que cualquiera puede. Hay muchas personas que hacen ultramaratones. Yo no he hecho nunca en ninguno. He participado en un par de maratones y en un ironman”.
Este desafiante se ha armado de razones e ideas potentes y positivas, que seguro que va a proyectar desde su mente a su cuerpo durante el esfuerzo que va a desarrollar durante el resto. “La competición más importante de cada uno en su vida es consigo mismo. Las personas siguen planes y proyectos que desarrollan a lo largo de su vida y abandonan porque pierden la actitud. El deporte tiene valores estupendos y puede transmitir que con actitud y confianza el proyecto es posible”, ha detallado Llimona, que ha insistido en que “el entrenamiento físico ha sido lo de menos, pero sí es importante ser cada vez más consciente de los objetivos. Un objetivo es un sueño con fecha límite y si recuperamos la capacidad de soñar y tener objetivos propios y todo lo bueno lo orientamos a esos objetivos, se consiguen”.
En su diccionario no existe el concepto rendirse, pero sí otros muy sustanciosos, como la procrastinación, que define como “la diferencia que existe entre lo que me apetece y lo que me conviene. Lo que me apetece da satisfacción a corto plazo y lo que me conviene a medio-largo plazo. El término medio es que lo que me conviene me apetezca”. Otro es la resiliencia, un término muy de moda en tiempos de crisis, y que se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas. Es por ello que “espero que el día de la prueba, cuando me fallen las piernas, que me fallarán, lo que tiene que funcionar muy bien es la cabeza”.
Llimona está muy agradecido por el apoyo que ha recibido por parte del Club Deportivo Triatlón Huelva y otras entidades y espera que la colaboración llegue también el día del reto, en el que anima a que corran con él. “Cualquier persona que se identifique con el sentido de este reto puede correr, sea a la hora que sea. No hemos querido acotar la hara que al quien le apetezca venga cuando quiera”, ha explicado el protagonista del reto, que sobre el inconveniente que puede ser para él que la gente que le acompañe corra a un ritmo más alto del que él tiene prefijado ha comentado que “vas luchando contra tu ego y tiene que ser consciente de que tienes que medir el esfuerzo y dosificarte”.
Y es que su reto es ante todo una “importante luchar contra el dolor”, que es “un símil muy bueno con la vida cuando persigues un objetivo”. Para él el deporte es algo “primario y básico y es fácil de entender por todos”, por lo que es un vehículo idea para transmitir “los grandes valores que subyacen en él”. Por su desempeño laboral trabaja mucho las competencias profesionales y las identifica claramente en el deporte, que es protagonista de muchas actividades y programas.