Una vida fotografiando estrellas de cine en el festival: «Todos se volvían locos por el jamón»

Manuel Muguruza fue el fotógrafo oficial del certamen onubense entre 1983 y 2012 y continuó dándole cobertura para distintos medios

«El 90% de los actores eran todos amables y eso lo favorecía un festival tan cercano como el de Huelva», resalta

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Manuel Guerrero Muguruza, junto a la exposición sobre el festival situada en el Ayuntamiento alberto díaz
Mario Asensio Figueras

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La escena se repetía cada noche, tras cada jornada del Festival de Cine Iberoamericano, durante un buen número de años en la casa de la madre de Manuel Guerrero Muguruza. Allí el que fuera fotógrafo oficial del certamen onubense entre 1983 y 2012 tenía un laboratorio donde revelaba todas las instantáneas que había tomado durante el día. Su madre, su hermana y su mujer le ayudaban a extender las fotografías por la superficie de la mesa del comedor. «Poníamos un calefactor en la habitación lo más fuerte posible para que las fotos se secaran y luego escribíamos el nombre por detrás», recuerda para Huelva24 quien durante muchos años trabajó «muy a gusto» en estos días de cine.

De su labor diaria expone que «era muchísimo trabajo, pero te lo pasabas bien. La época más dura era antes de que empezara el festival y luego ya en marcha tenía entre 300 y 400 fotos para repartir en los casilleros de cada medio de comunicación, junto con las notas de prensa y las fichas de las películas».

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ALBERTO DÍAZ

Rememora la intensidad de esas jornadas, en las que pasaba por ruedas de prensa, mesas redondas y fiestas. «Era un show, porque en esos días estaba más en el hotel que en mi casa. Lo pasábamos muy bien. Para mí no era trabajar, aunque echaba muchas horas», dice el fotógrafo onubense, que valora mucho el esfuerzo colectivo por lanzar este festival y «darle vida».

«A este festival nadie le ayudaba cuando era pequeño, pero cuando fue reconocido todos los festivales han hecho una sección de cine iberoamericano», lamenta este profesional con una larga lista de méritos y medios de comunicación en su hoja de servicios, donde también figura el cariño de muchos, porque 'Mugu' ha hecho carrera con el objetivo y el don de gentes.

Muchos personajes

Enumerar o cuantificar los rostros conocidos atrapados con su cámara es tarea complicada, pero ahí están en sus archivos, donde se sigue celebrando el festival en un tiempo detenido. «Estaba siempre la gente más famosa de España y de Sudamérica, aunque muchos no eran tan conocidos aquí, pero todos se sentían muy cómodos», afirma Muguruza.

Cada personaje venía de un lugar, tenía su forma de ser, una trayectoria profesional y unas inquietudes, pero había algo en lo que confluía una inmensa mayoría. «El jamón para ellos era una cosa especial, todos se volvían locos. Tenían dinero para comprarlo, pero no sé qué les pasaba. Era algo exagerado. Se ponían de jamón hasta los ojos», expresa con gracia sobre cómo triunfaban los productos onubenses por excelencia en cada ocasión.

Explica que «en Huelva nadie molestaba a los actores ni había paparazzis y de hecho muchos han venido en otros momentos a la playa y estaban tan a gusto y felices». Agrega que «los actores y actrices estaban siempre para arriba y para abajo por la calle Concepción y era genial verlos interactuar con la gente. Se paraban con los chiquillos, con la gente mayor. El 90% de los actores eran todos amables y eso lo favorecía un festival tan cercano como el de Huelva».

«Fuimos con Cantinflas al Monasterio de La Rábida y se quedó alucinado con los frescos de Daniel Vázquez Díaz»

Manuel Guerrero Muguruza

Fotógrafo onubense

«Me lo pasé muy bien con Paco Rabal, Alfredo Landa y Antonio Ferrandiz… Eran gente simpática y agradable», destaca y suma a Mario Moreno 'Cantinflas'. «Fuimos a Colón y al Monasterio de La Rábida y se quedó alucinado con los frescos de Daniel Vázquez Díaz». En el enclave rabideño también estuvo con Alfonso Guerra, que vino a inaugurar una edición del certamen onubense.

En su lista de retratos también está Emilio 'El Indio' Fernández, quien sirvió de modelo para la estatuilla de los premios Oscar, alguien «con carácter» y que en Huelva «se tomaba dos whiskys a las 10 de la mañana». «Tenía pistola», añade.

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ALBERTO DÍAZ

Recuerda sonriendo además el año de las folclóricas, en el que montó una foto muy icónica con las protagonistas. Ahí estaban Juanita Reina, Lola Flores, Lolita Sevilla, Marifé de Triana y Martirio, entre otras. «Es una foto que me hizo mucha gracias», expresa. Igualmente destaca la «simpatía» de personajes como José Manuel Escolar, Rafaela Aparicio, Florida Chico y la «encantadora» actriz griega Irene Papas y los bailes en la Peña Flamenca de Huelva con Ángela Molina y Assumpta Serna, entre otras actrices.

Una tarta de cumpleaños cortada dos veces

Otro momento que tiene grabado en el carrete de su memoria es de la décima edición del festival. Se celebró en las discoteca que hay bajo el actual Real Lion. «Se puso la tarta y se cortó, pero todos los focos de la televisión estaban en contra de los fotógrafos y no salió bien la foto. Me puse a llorar agobiado y volvieron a cortar la tarta sólo para mí», rememora.

En 2011 recibió un reconocimiento por parte del director de entonces, Eduardo Trías, junto con los periodistas Vicente Quiroga y Santiago Cotán Pinto. Un año después dejó de ser el fotógrafo oficial de la muestra, pero siguió acudiendo a ella para los distintos periódicos y agencias en las que ha ido trabajando hasta su jubilación.

Cada día tenía una película en la que no sabía qué iba a pasar, pero iba preparado con su cámara, dispuesto a completar otra jornada repleta de vida inmortalizada. Pero de cine, poco. «Apenas pude ver alguna película. Creo que vi 'Mi general' (1987) y me quedé dormido, y 'Bajo el fuego' (1983), una película de Nicaragua», reconoce. Sin embargo, las películas que puede contar tirando de archivo no se reproducen en ninguna sala y se pueden disfrutar en una buena charla con él.

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