CRÍTICA DE 'HOMENAJE A LOS HERMANOS ÁLVAREZ QUINTERO'
Reír en tiempos revueltos
El Gran Teatro de Huelva se llenó hasta la bandera para ver una obra con unos textos cómodos a los que le saben sacar partido, y mucho, los actores
Teatro homenaje a los Álvarez Quintero en el 1900
Los Compadres llegan a Punta Umbría con su homenaje a los Álvarez Quintero

Llevan un par de camerinos a escena con la intención de hacer partícipe al público, a su público, de una serie de sainetes que sorprendentemente están arraigados en la memoria colectiva, hasta el punto de que los más jóvenes del lugar sean capaces de divertirse y reír a mandíbula batiente sin necesidad de atusarse el cabello para saber qué era el petróleo Gal o tener noticia de que una caña era un vaso estrechito, como una caña, de vino, mucho antes de exportarse el nombre a la más común ahora cerveza de barril. El caso era encontrarse con sus ídolos de la pantalla, de todas las pantallas, desde la de un cine a la de un teléfono, y pasar un rato divertido.
Los actores lo consiguen sin despeinarse, porque sobre un escenario están sueltos, como si estuvieran en el salón de sus casas o en la barra de un bar con los amigos. Sólo había que ver cómo llevaban al público los diálogos y los movimientos, bien acompañados de guiños y hasta de palabras. Y el público claro que respondía, entre otras cosas porque están en la misma onda. Jaleaban, aplaudían o coreaban el final de frases hechas, de esa ristra de tópicos atemporales a los que tanta punta le supieron sacar los hermanos Álvarez Quintero.
Y a estos autores se les homenajea y se les vindica en esta obra, con pleno derecho y la frente bien alta en estos tiempos que asistimos, con una sonrisa entre dientes, cierto es, a ese burdo intento de dictarnos la manera de pensar, de hablar, y cómo nos callemos, hasta de respirar. Pero de eso nada, monadas. Rojas, moradas o de cualquier color.
Son unos textos cómodos a los que le saben sacar partido, y mucho, los actores. Unos actores que viéndolos actuar con tanta limpieza, o podría decirse que con tanto descaro, se puede dar por seguro que a estos da igual que les pongan por delante un sainete que una comedia de Plauto o de Terencio. El caso es que saben meterse en el papel mirándote a los ojos mientras te hablan, muy de cerca.



Puede que al público más joven le queden lejos los sainetes que la compañía sevillana ha seleccionado para este homenaje necesario, y merecido, si no, asómense a la biografía sucinta de los hermanos de Utrera en la Wikipedia mismo, pero sí que se encuentra ese público joven a gusto con estas piezas compuestas de humor blanco con alguna pincelada verde, y ese fondo de regionalismo decimonónico con el que los hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero, y muchos otros, desde Pemán a Blas Infante, no crean, contribuyeron a un pretérito intento de uniformar a todos los andaluces, al modo y maneras de los nacionalismos que a saber por qué oscuras razones hoy sobreviven en las regiones más ricas de España. Tiene narices la cosa.
Humor, en resumidas cuentas, aunque sea de este tan blandito y trillado, pero necesario, por mucho que no alcance a contrarrestar, mucho nos tememos, las voluminosas dosis de tragedia y desazón que nos cuelan en cualquier telediario. Reír en unos tiempos no aptos para pesimistas ni para gente enredada en lograr acercarse al menos, que ni siquiera entender, el galimatías que llega a través de todo tipo de sistemas audiovisuales.
Entre semejante dislate, entre el atronador fragor de las olas de un exceso de información exento de reflexión, y muy afortunadamente, se nos aparecen de vez en cuanto personajes como estos dos cómicos, que en tan buena compañía estuvieron en el Gran Teatro hablándole al público de tú a tú. Aire para respirar y risas, e incluso sonrisas, que quizás sea más complejo este asunto, de las que tanta necesidad tenemos. Reír, por qué no, en estos tiempos tan jodidamente revueltos.
Ficha técnica
HOMENAJE A LOS ÁLVAREZ QUINTERO. Sainetes. Elenco: Alfonso Sánchez, Antonia Gómez, Carmen Canivell y Alberto López.
Gran Teatro de Huelva. Aforo: 600 localidades (Lleno); 28 de marzo, 2025. Seguidores de dos cómicos muy populares en el cine, la televisión y las redes sociales, que estuvieron a gusto con sus ídolos