El onubense Paco Ortiz, «feliz» por las nominaciones de Sarao Films en los prestigiosos premios Forqué y Asecan
El aracense Pedro G. Romero aspira al premio en los Asecan con 'De caballos y guitarras' y 'Marisol, llámame Pepa', de Blanca Torres, está doblemente nominado
«Demuestra nuestro músculo como empresa y el buen criterio de selección de proyectos en los que participar», destaca Ortiz
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El artista de Huelva Pedro G. Romero, Premio Nacional de Artes Plásticas 2024

Se acumulan las alegrías en Sarao Films, la productora audiovisual del onubense Paco Ortiz y su compañero José Carlos de la Isla. En sólo unos pocos días se han juntado varias nominaciones entre los prestigiosos premios Forqué y Asecan (Asociación de Escritores Cinematográficos de Andalucía).
Ortiz y sus socios son productores de títulos tan destacados como los largometrajes documentales 'Marisol, llámame Pepa', dirigido por Blanca Torres, que ha sido doblemente nominado, y 'De caballos y guitarras', del aracenense Pedro G. Romero, que también aspira a un premio Asecan.
Ortiz, que ya fue nominado a los Forqué con el documental '13. Miguel Poveda', repite nominación como productor, algo que no puede decir nadie en Huelva. «Estoy muy feliz. Los Forqué son Primera División y tener dos de cuatros nominados en mejor largo documental de 27 presentados, demuestra nuestro músculo como empresa y el buen criterio de selección de proyectos en los que participar», declara a Huelva24.com.



'Marisol, llámame Pepa' (2024), dirigido por la zaragozana Blanca Torres, ya se pudo ver en Huelva con motivo de la presentación del cartel de la edición número 50 del Festival de Cine Iberoamericano. Se estrenó en el Festival de Málaga y se proyecta estos días en el Festival de Cine Europeo de Sevilla. En los Premios Forqué, que se celebran el 14 de diciembre, comparten nominación con 'Chaplin, espíritu gitano', 'La guitarra flamenca de Yerai Cortés' y 'Mi hermano Alí'.
Como se recuerda en la web de Sara Films, la niña prodigio Marisol fue «inmortalizada casi a diario, en una sobreexposición que acabó borrando los límites entre el personaje y su propia vida». Se trata de «un personaje en constante conflicto con la fama. Una lucha entre Pepa Flores, la mujer de carne y hueso, y el ídolo de masas».
Descubriendo a la verdadera Pepa Flores
Este documental «alumbra de nuevo las imágenes de este mito, para redescubrir el camino vital de la Marisol niña y adolescente, y acabar descubriendo a la verdadera Pepa Flores, la mujer que se escondía tras ella y que tuvo que desaparecer para recuperar su voz, o mejor dicho, su derecho al silencio».


La vida de Marisol (Málaga, 1948) abarca la historia más reciente de España y es un ejemplo de la evolución de la figura de la mujer en la sociedad española. Fue una niña prodigio en el Franquismo y posteriormente militante comunista y protagonizó el primer desnudo de la democracia.
'De caballos y guitarras'
El largometraje sobre Marisol está nominado al Premio Asecan de No Ficción junto a 'María la portuguesa', 'Atín Aya. Retrato del silencio' y 'De caballos y guitarras'. Este último es un documental del artista de Aracena Pedro G. Romero (1964), recientemente galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas 2024 y con un currículum artístico impresionante en varias facetas.



Esta obra muestra un concierto en el Tempietto de Bramante de Roma que se realizó para caballos, ante los que compartieron su arte Pepe Habichuela, Alfredo Lagos, Raül Refree -guitarrista de Rosalía- o María Marín, entre otros.
«Es una reflexión sobre el mirar, sobre intentar escapar a la mirada antropocéntrica, hegemónica desde los albores de la modernidad; también sobre el mismo mirar en el cine, en el hecho cinematográfico y audiovisual», se indica en el dossier de la obra, cuya grabación se hizo con varios equipos, uno de ellos dirigido por Isaki Lacuesta -Segundo Premio- y el sonido lo tomó Stephan Voglsinger.
En la cuadra completa de caballos, siete caballos americanos, una mula blanca y un burro como público privilegiado. «Se trataba de convertir la iglesia en un establo, un gesto de profanación pero también de sacralización, ¡volver al pesebre donde nació el Cristo!».