entrevista
Marcos Gualda: «La presencia de la música se respira en cada poro de cada fotograma»
'Senegal. Un sueño de ida y vuelta' es la vez una «road movie musical», «un viaje de cooperación internacional, de fusión entre culturas, de flamenco y África», dice su director
«Lo que pretende al final esta películaces sacar una sonrisa con ternura al público, que es algo que Rocío Márquez nos brinda a cada momento», indica
El documental 'Senegal, un sueño de ida y vuelta' estrena videoclip a cuatro días de su proyección en la 50 edición del Festival de Cine Iberoamericano
El largometraje de Marcos Gualda 'Senegal, un sueño de ida y vuelta' ya tiene fecha de estreno
Ya puede verse el corto documental 'Senegal, un sueño de ida y vuelta'

Mirar con perspectiva la filmografía de Marcos Gualda puede permite llegar a la conclusión de que a través del humor y la música nos ha 'colado' lo que le ha dado la gana. Con sus referencias onubenses, con su humor absurdo, con la risa ante la intriga y lo tierno, viene en el mismo pack lo mismo unos recuerdos de infancia con el baloncesto como hilo conductor que retrata las relaciones entre padres e hijos en 'Las Américas'84', algo también presente en su último cortometraje, 'Po favó'. Allí está muy presente la música y el humor, y también hay rasgos de los anteriores pero a la vez un cariz distinto en el sorprendente e inquietante 'Coleccionismo'. Este sábado estrena en el marco del 50 Festival de Cine Iberoamericano, en en la Casa Colón, su primer largometraje documental, 'Senegal. Un sueño de ida y vuelta', donde nuevamente se tocan varios géneros y perfiles y surge una magia cautivadora. Definitivamente el hilo conductor de todos estos proyectos es la humanidad que desprenden. Por eso también será una proyección solidaria en la que todo lo recaudado irá a parar a la Fundación Cepaim.
En esta obra audiovisual Huelva es un lado del puente en conexión con África, por el que nuevamente camina la música y el humor, de la mano de la cantaora Rocío Márquez, una artista internacional que demuestra que su corazón no cabe en el mundo. De todo esto nos habla el director onubense en las siguientes líneas.
P.- ¿Cómo van los preparativos para el estreno?
R.- Estoy muy ilusionado con poder enseñar después de casi dos años de trabajo el largometraje. Esto llega tras la previa que hemos hecho del estreno del cortometraje, el videoclip, el teaser, el trailer, las exposiciones fotográficas de Jesús García Serrano, del gran recorrido y repercusión que ha tenido en festivales el corto… pues ahora toca presentar la joya de la corona. Esta película musical, este viaje de cooperación internacional, de fusión entre culturas, de flamenco y África, de la mano de la genial y solidaria Rocío Márquez, nuestra cantaora flamenca onubense, lo estamos viviendo con muchas expectativas e ilusión. Desde que hemos sacado teaser, trailer y videoclip de Rocío Márquez con Biran y Canito, la respuesta ha sido grande, como con el maravilloso cartel de Ana Baldallo y además, desde que desde que salieron las entradas a la venta ya tenemos la Casa Colón prácticamente llena. Es una entrada benéfica de 5 euros para la Fundación Cepaim y todo lo recaudado lo reinvertirá en Senegal, en proyectos de creación de escuelas, empresas de fábrica de grano con mujeres, construcción de pozos de agua…



P.- ¿Habrá muchas sorpresas como nos tiene acostumbrados?
R.- Creo que la presentación de la peli va a sorprender su temática y su tono. Es un documental pero con muchas ansias de ficción. No es el típico documental donde nos dedicamos a hacer entrevistas, con bustos parlantes y gente sentada. Aquí nos metemos de lleno en la acción, en el viaje que hace Rocío, parece que el espectador va a estar viajando con ella también y comparten todas las vivencias que tiene visitando los proyectos de cooperación internacional. Todo eso se va a ir convirtiendo en una canción de ida y vuelta, que recoge todo su viaje y las interacciones que tiene con nuestros amigos senegaleses. Hay pinceladas de humor, no sólo poesía y música, y todos los que viajamos con ella, de un modo u otro, somos también personajes.
P.- ¿Qué significa para vosotros que el largo documental se estrene en el marco del 50 Festival de Cine Iberoamericano y que tenga carácter solidario?
R.- Lo vivimos con mucha ilusión porque era algo buscado expresamente el poder estrenar en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva, que es el acontecimiento cultural más importante que tenemos en la provincia de Huelva. Que además sea en la edición del 50 aniversario es ya un idilio. Es muy importante para mí y para toda la gente del equipo, donde la mayoría somos de Huelva. En el festival hemos aprendido a amar este arte. Hemos ido desde pequeños con el colegio. Además lo he cubierto para medios de comunicación, he escrito textos para catálogos de exposiciones que se han hecho, he sido miembro de la comisión ejecutiva técnica representando a la Diputación de Huelva y también he presentado todos mis proyectos audiovisuales, como Las Américas'84', 'Coleccionismo' y este año presentamos 'Po Favó'.
«Se va a visibilizar la necesidad de ser humano y cooperar con los que más lo necesitan, pero no desde una visión paternalista»
Va a ser especial vivirlo con los compañeros de rodaje, que son también amigos. Con este proyecto solidario se va a visibilizar la necesidad de ser humano y cooperar con los que más lo necesitan, pero no desde una visión paternalista, sino de trabajo conjunto. Así que esperamos lo mejor.
P.- ¿Qué tiene de especial este largometraje sobre el trabajo de cooperación que desempeña la Diputación de Huelva en Senegal?
R.- Realmente no conozco ningún largometraje documental de esta índole y mucho menos que esté auspiciado por una institución pública como la Diputación de Huelva, junto con la Fundación Cepaim y Fansi. Tiene esa frescura, huye del paternalismo, tiene sentido del humor y la presencia de la música se respira en cada poro de cada fotograma. Es autenticidad. La gente va a ver con toda naturalidad el viaje de unos amigos por esas tierras y se va a concienciar, divertir y le va a nutrir muchísimo la película. También están los espacios naturales que visitamos, que hacemos el guiño como si fueran las marismas de Huelva. Los compañeros de Senegal tienen la misma filosofía que nosotros. Viven en la calle en torno al comercio. Tienen zonas paradisiacas tanto selváticas como en las playas y en las aldeas, donde la realidad es un poco más dura, pero no pierden la sonrisa y el ansia de colaboración. Es lo que más nos ha impactado y le puede impactar al público, además de la generosidad de los niños. Tienen miradas tan distintas, donde no hay dobleces de ningún tipo.



P.-¿Qué otras cosas cree que le va a llamar más la atención al espectador?
R.- También hay que resaltar su vestimenta, que es muy colorida. Eso resulta muy atractivo y tenemos el atrezzo ya hecho casi sin pretenderlo ni tener que invertir en ello. Eso va a llamar muchísimo la atención de la gente y esa conexión inmediata que hay con ellos. Creo igual es difícil de conseguir en otras partes del mundo, donde ya estamos más maleados, más viciados. Somos mucho más desconfiados que allí y eso es quizás lo que más pueda sorprender al público, más allá de la riqueza musical que atesoran e incluso los instrumentos para quien no esté muy cercano.
«Hay un encuentro de Rocío Márquez con un rapero senegalés donde realmente saltan chispas culturales, musicales, etnográficas…»
Sus instrumentos típicos como la cora y la utilización que hacen de la percusión de los yembe, tiende un puente muy claro hacia el flamenco. El ritmo tiene un papel fundamental. Incluso sin animo de hacer mucho 'spoiler' hay un encuentro de Rocío Márquez con un rapero senegalés donde realmente saltan chispas culturales, musicales, etnográficas… y no digo más, pero es un momento súper emocionante de la película con el que la gente seguro que va a conectar.
P.- ¿Habéis podido demostrar que las sonrisas son universales?
R.- Sí, efectivamente las sonrisas son universales y yo es algo con lo que en particular he jugado mucho. De hecho estuvimos en un centro cultural que se llamaba 'Sonrisas de Gandiol' y eso es lo que pretende al final esta película, sacar una sonrisa con ternura al público, que es algo que Rocío Márquez nos brinda a cada momento. Superoidor ha aparecido en algunos momentos en las escuelas, incluso con las personas mayores y es un lenguaje universal el de la sonrisa y el de la música y ahí lo que más te impacta es la manera que tienen ellos de vivir en la calle, en contacto con la naturaleza, con los demás. Esa interdependencia que quizás nosotros después de los años 80, con la llegada del capitalismo salvaje, hemos perdido poco a poco y creo que en Occidente se han encendido las alarmas y estamos empezando a ver qué quizás hay que volver a ese modelo de los pueblos, de la cercanía y la familiaridad y en África tenemos un grandísimo e inspirador espejo donde mirarnos y seguir ese camino. La importancia de la mujer también he visto que es parte esencial de su cultura, de su manera de desarrollarse y en ello los programas de cooperación internacional están invirtiendo mucho.
«Todo parte de la idea de la metáfora de crear una canción común de ida y vuelta»
P.- Por lo que comenta la música tiene un papel fundamental en la película.
R.- Es una road movie musical. Es un viaje que Rocío va presentando con una voz en off y unos textos muy inspiradores y la música lo vehicula todo. Luego hay conversaciones, declaraciones y acciones, pero todo parte de la idea de la metáfora de crear una canción común de ida y vuelta, como la que se hacían hace cinco siglos y que sirviera de unión entre los dos pueblos. De ese puente que debe estar siempre tendido entre Huelva y África y tanto los españoles como los africanos agradecen que se tienda. Ya sólo el hecho de crear una película sobre Senegal genera una sonrisa, mucha empatía y muchas ganas de verla.

P.- ¿Cómo ha visto a Rocío Márquez? Tanto en el rodaje como en cómo ha interactuado con la gente allí.
R.- Rocío era una apuesta sobre seguro. Hay que valorar su aceptación de sumarse a este proyecto sin más condición que hacer algún documento que quedarse para la historia. Sabíamos de su solidaridad y su talla artística y humana y se ha mostrado muy generosa. No ha dejado de sorprendernos en todo el proceso de estos dos años, no sólo en el viaje a Senegal, sino todo lo que hay después, la posproducción, donde ha tenido voz y presencia. Ha intervenido en el guión, en la voz en off, los temas musicales, ha hecho arreglo… su disposición ha sido continua. Es un auténtico magisterio estar a su lado. Está muy ilusionada con el proyecto y el resultado final. No ha visto el último montaje que mejora lo que vio, pero toda la esencia está ahí y para nosotros ha sido un honor tenerla de mascarón de proa de este viaje. Cuando ella estuvo nosotros ya habíamos perdido el factor sorpresa, porque hicimos un viaje antes, pero disfrutamos viendo cómo ella alucinó. Fue muy emocionante.
«La interacción de la gente de Senegal con Rocío Márquez era inmediata por su simpatía»
Es un viaje largo en el que se viven todo tipo de situaciones, donde te hace replantearte muchas cosas a nivel personal y a nivel anímico, de concepción del mundo y creo que para ella fue muy inspirador y seguro que se van a generar muchas cosas y este documental tiene mucho recorrido. La interacción de la gente de Senegal con Rocío Márquez era inmediata por su simpatía. Su tono de piel y su pelo llamaba mucho la atención. La gente de África agradece mucho que se ponga la mirada sobre ellos y se les trate con amor, que al final y al cabo es lo que hemos pretendido con este proyecto.