CARTA AL DIRECTOR
En esta Huelva nuestra, nos mean encima y nos dicen que llueve...
El próximo sábado, 19 de marzo, los vecinos de la Sierra se manifestarán en Aracena para defender sus acuíferos, arroyos y manantiales.

La provincia de Huelva, según parece, no le importa a nadie.
Por eso nos pusieron el Polo Químico a las puertas de uno de los espacios naturales más importantes de Europa.
Por eso hay una balsa de fosfoyesos y una bomba de radioactividad a escasos metros de la ciudad.
Por eso hasta Nerva llegan productos que no quieren en ningún lugar de Europa.
Por eso apuestan por la sobreexplotación de los acuíferos de Doñana en lugar de por su conservación.

Por esto carecemos de las infraestructuras básicas que disfrutan otras provincias andaluzas.
La última puñalada se asestó en el norte, en el corazón de la Sierra. Y, según parece, tenemos que recibirla sin protestar y dando las gracias. Se trata de un proyecto hidráulico de gran envergadura con el que la administración andaluza pretende resolver los problemas de abastecimiento de algunas localidades serranas utilizando los propios acuíferos de la Sierra.
El problema de abastecimiento de agua que sufren algunas poblaciones es una triste realidad a la que se suma el déficit hídrico de los últimos años. Pero existen formas menos lesivas para dar solución al problema. Una solución que queda definida en el mismo proyecto, en una de sus fases, una solución más respetuosa con el entorno, más lógica y sencilla, pero más costosa. La solución no es otra que la que dicta el sentido común: SACAR AGUA DEL PANTANO Y UTILIZAR EL AGUA DE LOS ACUÍFEROS EN CASOS DE EMERGENCIA.
La puesta en marcha de nuevos sondeos afectará de forma irremediable a la presencia de agua superficiales.
Algo parecido ya ocurrió cuando se pusieron en marcha dos sondeos en la conocida Fuente del Castaño hace unos quince años; se secaron entonces los manantiales de dicha fuente y los de la Fuente del Rey, localizados a varios kilómetros. Por el mismo motivo se vieron reducidos los caudales de aguas superficiales que alimentaban al propio pantano.
La fase que se ejecutará en breve afectará de forma directa a un entorno privilegiado dentro del parque natural. El ámbito afectado por dicho proyecto afecta a Zonas de Reserva (Zonas A) que incluye los espacios con valores ambientales excepcionales y que exigen el máximo nivel de protección, limitándose los usos y actividades a la conservación de la diversidad y excluyéndose específicamente el establecimiento de nuevas infraestructuras (extraño e incómodo silencio el mostrado desde el Parque Natural, por otra parte).
La puesta en funcionamiento de estos sondeos, además de poner en riesgo la biodiversidad de un paisaje único, pone en riesgo una forma de vida tradicional y respetuosa con el entorno como son las características huertas, las pequeñas explotaciones de ganadería extensiva y también afectará a determinadas actividades turísticas. Actividades que sin duda ayudan a frenar la amenaza del despoblamiento y a asentar a la población.

En posteriores fases del mismo proyecto se llevarán a cabo actuaciones similares que afectarán de forma directa a poblaciones de la parte central de la Sierra y a sus correspondientes acuíferos.
Ante lo que muchos vecinos consideran una seria amenaza para la riqueza ecológica del entorno y un golpe definitivo a una forma de vida tradicional, algunos de los vecinos se organizaron en una plataforma vecinal con la intención de que las administraciones competentes reconsideren el proyecto y opten por unas alternativas más viables.
El próximo sábado, 19 de marzo, a las 12:30h, en la Plaza de San Pedro de Aracena, esta prevista una MANIFESTACIÓN PARA LUCHAR POR EL AGUA DE LA SIERRA y dar a conocer una problemática que ha pillado desprevenidos a la mayor parte de los vecinos, dejándoles muy poco margen de actuación ante una política de hechos prácticamente consumados.
Y me reitero en el reconocimiento de los problemas de abastecimiento de agua de algunos pueblos, pero la solución más viable no es puesta en marcha sondeos que terminarán afectando al los niveles freáticos de la Sierra, sino la captación de agua del pantano(ya aprobada por los organismos competentes, de hecho), tal y como queda recogido en la FASE 3.

Lo dicho que parece que en esta Huelva nuestra, nos mean encima y nos dicen que llueve.
José Manuel García Durán