CARTA AL DIRECTOR
Aclaraciones sobre el recurso del Cabezo de la Joya
Tras algunas noticias, ciertamente imprecisas, publicadas a raíz del Auto de 15.2.2022 de la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJA, Ecologistas en Acción Huelva estima oportuno efectuar algunas precisiones y una valoración del fallo judicial.

Ecologistas en Acción Huelva, sustancialmente, solicitó al TSJA la suspensión cautelar del acuerdo adoptado en la sesión plenaria de 25.11.2020 en la que se aprobó la modificación del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) del Cabezo de La Joya. Entendíamos que las obras, si llegaran a comenzar, podrían hacer perder la finalidad al recurso que sobre el fondo del asunto tenemos interpuesto ante la misma Sala. Defendíamos celosamente el interés público: la protección del extraordinario valor arqueológico de la necrópolis tartésica del Cabezo de La Joya.
Éramos conscientes de que estos incidentes cautelares sobre instrumentos de planeamiento son desestimados por los tribunales en un porcentaje descomunal. El caso reciente de Valdecañas es un desgraciado ejemplo de ello: la no concesión de hecho de las medidas cautelares en su momento, supuso la destrucción de una zona de altísimo valor ecológico y ahora que el Tribunal Supremo ha sentenciado la demolición de todo lo construido, el gobierno extremeño tendrá que indemnizar con decenas y decenas de millones de euros. Todo se pudo evitar si se hubiesen posibilitado las medidas cautelares reclamadas por Ecologistas en Acción. La justicia cautelar es uno de los puntos flacos del ordenamiento jurídico español y así lo ha recordado en no pocas ocasiones el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
En todo caso, lo importante es saber por qué el TSJA ha desestimado la suspensión del acuerdo plenario. Por un motivo básico: el tribunal acoge la línea jurisprudencial que estima que “la suspensión de los instrumentos de ordenación general, que requieren, a su vez, para su efectiva y última ejecución, actos concretos de aprobación de proyectos o la concesión de licencias de obras, por lo que la ejecución del instrumento normativo no priva al recurso de finalidad legítima”. Es decir, con fundamentos razonables, la Sala entendió que no hay riesgo de que actualmente se pueda causar daño al yacimiento arqueológico porque para ejecutar las obras los promotores tendrán que tramitar y obtener previamente la aprobación de un proyecto de parcelación, de un proyecto de urbanización y de un proyecto de ejecución. Es decir, aún no se vislumbra cuándo podrían comenzar las obras; si es que llegaran a empezar, claro está. Y no existiendo tal riesgo, no procede suspender el acuerdo plenario. La futura sentencia, valorando todos los hechos y fundamentos, decidirá sobre el fondo del asunto.
Contrariamente a lo publicado en prensa local, Ecologistas en Acción no solicitó en el incidente cautelar que “que se anulase el acuerdo y con ello quedase paralizado el proyecto urbanístico”. Sencillamente no se puede pedir esa medida cautelar. Es imposible. Nuestra asociación solicitó “la suspensión del acuerdo municipal hasta que el tribunal dictase sentencia” que es algo bien distinto. En esta pieza separada de medidas cautelares ni Ecologistas en Acción podía razonar sobre el fondo del asunto (la demanda que tenemos interpuesta en el procedimiento ordinario), ni la Sala podía entrar en él. Por eso, no tiene sentido, como han declarado tanto el Ayuntamiento como la Junta de Compensación, que en nuestra solicitud no acreditamos “ni siquiera indiciariamente en qué medida [el proyecto] perjudica a la necrópolis”. Nos estaba vedado hacerlo en este incidente de medidas cautelares. Eso, como bien saben los promotores, lo acreditamos y con sólidos y potentes argumentos en nuestro escrito de demanda.
En resumidas cuentas, las posibilidades de parar judicialmente esta aberración urbanística siguen intactas. Esa quizá sea la razón por la que las expectativas inversoras van languideciendo a medida que pasan los días y van aumentando los numerosos apoyos y voces de ciudadanas, asociaciones y entidades de notorio prestigio que urgen detener estas moles de cemento proyectadas que solo benefician al negocio especulativo.
Ecologistas en Acción Huelva.