CARTA AL DIRECTOR
Sin infraestructuras no hay alas
“Huelva estancada”, “Huelva abandonada” o “Huelva ninguneada” son expresiones comunes en el discurso de los onubenses. Se apela comúnmente a este diagnóstico negativo sobre la situación de nuestra provincia.

Un diagnóstico derivado en gran medida de la falta de inversiones en infraestructuras por parte de diversas instituciones públicas. No falta tampoco el sentimiento social de agravio comparativo respecto a otras provincias de nuestro entorno andaluz.
Unas buenas infraestructuras son aire. Son compañeras de viaje del bienestar, el desarrollo y la riqueza de las sociedades. Contribuyen indudablemente a potenciar el progreso por diversas razones. Quizás una de las más importantes es porque acercan, hacen accesible y atraen vida. Ayudan a dinamizar diversas parcelas de la realidad social. Parcelas tales a la economía, la educación, el deporte, el arte, la cultura o la ciencia. La mejora en infraestructuras facilita el movimiento y el intercambio de científicos, profesionales, artistas, deportistas, empresarios, así como de cualquier persona en general. Estar bien comunicados, no solo virtualmente, es clave para avanzar.
Huelva se ahoga sin aire. No se puede volar sin infraestructuras. Aunque no son una panacea, el crecimiento se estanca si no se mejoran. Son clave para llegar a lugares remotos, necesarias para acercar servicios básicos como los sanitarios o educativos y fundamentales para dar cobertura a las necesidades ciudadanas y avanzar en la igualdad. Esenciales para promover nuestros recursos (agricultura, industria, turismo, etcétera).
La memoria colectiva de los onubenses recuerda bien el hito histórico del 3 de marzo de 1988 apostando por la Universidad de Huelva, que se evoca como el mayor evento de participación ciudadana en la provincia. El Parque Moret, el Parque Antonio Machado, o el centro de salud Isla Chica, largamente demandados, son otros ejemplos en la ciudad de Huelva de la importancia de salir a la calle y olvidar la apatía para reivindicar metas nobles. En nuestra reciente investigación sobre la Identidad Onubense encontramos que la mayor parte de los ciudadanos de Huelva se sentían orgullosos de serlo. Pero también que apreciaban la necesidad de una mejora en las infraestructuras. Por ejemplo, más del 90 por ciento de los onubenses considera necesario que el AVE llegue a Huelva.
El discurso público alude frecuentemente también a “Huelva, la gran desconocida” o “Huelva, por descubrir”. ¿Somos quizás la asignatura pendiente? Paradójicamente, así como algunos lugares del mundo construyen algo de su historia inventando mitos o leyendas atractivas para incentivar el turismo, la historia ha dejado huellas sólidas en Huelva, aunque nos cuesta trabajo dar a conocer nuestros legados: el fenicio, tartésico, romano, islámico, colombino, industrial, megalítico,…
Nos faltan alas para volar. Y no hay alas sin infraestructuras. “Y Huelva, ¿para cuándo?”. El 4 de marzo de 2022 es una cita histórica para que los onubenses vuelvan a salir a la calle. Con ilusión. Sin apatía. Con determinación. Más allá de ideologías. Las metas lo merecen: Infraestructuras ferroviarias, de carreteras, sanitarias, hidraúlicas, aeroportuarias, portuarias, educativas y de la costa. Las alas.
Estrella Gualda