CARTA AL DIRECTOR
Empadronarse en Huelva
Soy un ciudadano de Huelva y llevo desde mayo intentando empadronar a mi pareja, extranjera, trámite necesario para que pueda residir en España y tenga los mismos derechos que yo, y a día de hoy no he conseguido nada.
Un mes antes de que llegara a España ya estaba intentando pedir cita en la oficina de empadronamiento, conocedor de que estos trámites burocráticos requieren tiempo y las citas se dan para varias semanas después. Tras haber pasado semanas entrando en el portal web para pedir cita, nunca había hueco disponible. Intenté contactar con Empadronamiento, lo cual es otra odisea a parte, pero cuando lo conseguí se limitaron a decir que tienes que pedir cita por internet y es cuestión de suerte. También contacté con Atención al Ciudadano, quien vía mail se limitaba a responder con un mensaje automatizado que no respondía ninguna de mis cuestiones.
Gracias a un usuario anónimo de internet, tras varios meses intentando pedir cita, pude saber que el truco para tener cita es pedirla a las 00:00 horas. El Ayuntamiento pone tan pocos recursos que siempre se satura el servicio. Así pude pedir cita: para dentro de un mes y medio más tarde.
Resignado a siempre tener que esperar, llegó la fecha deseada y entregamos la documentación pero aquí no terminaba la espera: la resolución tarda entre uno y dos meses en efectuarse. Al efectuar mi queja con la tardanza del servicio, los trabajadores respondieron, en un tono algo faltón, que si tenía algún problema podía efectuar mi queja en el Registro General del Ayuntamiento. Así lo hice.
Acto seguido presenté una queja por el Formulario de Quejas de la página del Ayuntamiento. A día de hoy no ha sido respondido aún.
Días más tardes presenté la queja en el Registro General mediante certificado electrónico. Más de un mes después, esta semana, acudí al Ayuntamiento preguntando por la tramitación de mis quejas, ya que no he obtenido ninguna contestación. La respuesta del Ayuntamiento fue: No tenemos a nadie comprobando las quejas. Irónicamente, al ciudadano antes de mí le dijeron que para resolver su incidencia debía presentar una queja en el Registro General.
Han pasado meses desde que empecé a intentar realizar este trámite, con la esperanza de que, para noviembre, mi pareja tuviera ya su permiso de residencia y pudiera empezar a estudiar su Doctorado. Gracias a un Ayuntamiento que ignora completamente a sus ciudadanos, tiene que esperar un año para comenzar sus estudios, y ella debe seguir viviendo en desigualdad (sin acceso a estudios, sin acceso a trabajo, ya que su actual visado no lo permite).
M.H.G.