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Mario Asensio
Sábado, 20 mayo 2017
Presenta la 6ª edición de 'Las Caras de Huelva'

Diego Lopa: “El patrimonio de Huelva no se ha cuidado nada y hay cosas que me asusta que se puedan perder”

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El autor onubense presenta este lunes en la Diputación la sexta edición de su exitosa obra 'Las Caras de Huelva', que contiene más fotografías y capítulos. Afirma que "es sorprendente el cariño que tiene la gente por las cosas antiguas de Huelva", aunque lamenta la incertidumbre que hay ante espacios históricos como el Colegio Ferroviario, el Banco de España, cuartel de Santa Fe o Hacienda. "Me avergüenzo todos los días cuando veo el estado en el que está la casa de Díaz Hierro", reconoce alguien para quien "en el presente hay que conocer el pasado para en el futuro amar a la ciudad". Él, "enamorado y andarín" de Huelva, ha vuelto a dejar fluir los recuerdos para hacer partícipes de ellos a varias generaciones de onubenses.

“La ciudad que eran dos calles tan enanas como yo”, canta Pedro Guerra en ‘Dos mil recuerdos’. Huelva era así hace 60 años y quizás su ambiente de pueblo, su carácter entrañable la han hecho imborrable, casi mítica en el reino de la añoranza, a pesar de que queden pocos vestigios de ella en la Onuba actual. Sin embargo se yergue inmutable en el recuerdo y en las páginas de ‘Las Caras de Huelva’, obra de Diego Lopa Garrocho, que presenta este lunes su sexta edición a partir de las 20. 00 horas en el patio de la Diputación de Huelva, con la presentación de Francisco José Martínez, exrector de la Universidad de Huelva, y presidida por el alcalde de la ciudad, Gabriel Cruz. Allí Lopa enhebrará más de sus historias, aquellas que correr fragmentadas de boca en boca por Huelva, y que tienen en las páginas de su afamada y exitosa obra un relato vívido y personal que ha conseguido ser un popular modo de difusión de la Huelva de los 50.  Ha materializado a través de sus recuerdos y experiencias la Huelva que vivió toda una generación y que ahora también interesa a las posteriores, que con avidez han leído y releído  esta obra de referencia para entender de dónde venimos los onubenses, cómo era todo en esa urbe pueblerina que no llegaba más allá de la calle 18 de julio, hoy Berdigón. Allí nació el autor de este relato costumbrista y directo de una cotidianeidad que se ha hecho historia y camina hacia la leyenda, lentamente. Siempre en contacto con la literatura y la historia, es uno de los autores que más ha dado a conocer de William Martin, que cada semana tiene presencia en Huelva TV, en presentaciones literarias, y que en las [Img #177925]siguientes líneas realiza una inevitable comparación entre la Huelva que es y la que fue. Es alguien con quien es fácil ver el tiempo volar hablando de muchas cosas, protagonista de esas conversaciones que enriquecen y te dejan ganas de saber más. Recuerda hablando y así recrea ese paisaje donde el gris del pasado se vuelve amarillo y rosa, los edificios menguan y se reducen las calles mientras se hace eterno un día cualquiera paseando entre bares y comercios.

 

PREGUNTA.- ¿Porqué decidió publicar una sexta edición de ‘Las Caras de Huelva’?
RESPUESTA.-
Era necesario. Esta sexta edición tiene con respecto a la primera edición 88 fotos más y con respecto a la quinta tiene 63 fotos y 9 capítulos, 50 páginas más. Estoy muy contento con esta sexta edición. Me ha dado mucho trabajo. Me parece increíble en una obra cuya matriz, cuyo meollo estaba ya hecho. He tenido que reescribir muchos capítulos y añadir cosas, como el de los personajes de Huelva, bares y tabernas. Los capítulos están retocados y mucho más ilustrados. La primera segunda y tercera la sacó la Universidad de Huelva y están inamovibles se vendieron rápidamente y la gente me pedía más, Todo implicaba cambiar maquetación y se quedó parado por el tema de los derechos. Cuando me los liberaron, a través de Ediciones Consulcom y Julio Martínez he logrado publicar de forma autónoma y lo que hice fue empezar a meter fotografías. En la cuarta edición, de las 77 fotos iniciales se metieron algunas más y en la quinta se añadieron 17 imágenes más y algunas pequeñas correcciones que agradezco mucho. El libro está ya muy pulido pero tuvo algunas incorrecciones como decir que una tienda era de Manolo y era de Juan y algún nombre, por ejemplo. En todo el libro no hay nada de archivo, es de mi cabeza y todas esas cuestiones se corrigieron. Ha ayudado mucho a la venta el programa de Huelva TV ‘Las caras de Huelva’ y no ha habido mejor promoción que ésa. Tengo una página en Facebook dedicada a ‘Las Caras de Huelva’ también y no hay un solo día que no entren menos de mil visitas. Además cuelgo fotos y dejo comentarios, cuento la historia y anécdota de las fotos y hay fotos de tres y cuatro mil visitas. La que más tuvo superó las 10.000 visitas y es foto de la cafetería Las Columnas cuando abrió en la Isla Chica. Y ahí en los comentarios de la página me decían que no había capítulos dedicados a Las Colonias, el Matadero, Cardeñas, cuando se inauguró el estadio en la Isla Chica, la Semana Santa de Huelva en la época… He recogido todas esas sugerencias y le he metido capítulos nuevos sobre estos temas que me pedían. Hay un capítulo  muy nostálgico sobre el día que se inauguró el viejo estadio Colombino, que jugó el Recreativo ante el Athletic de Bilbao. Yo estuve en el campo y cinco de Semana Santa. Me parece que está muy bien que ahora que tenemos [Img #177920]una Semana Santa tan esplendorosa y floral quede testimonio de una Semana Santa en los 50. Yo soy hermano de Pasión y Oración en el Huerto y desde que di el pregón de San Sebastián, me siento muy vinculado al Estudiantes.  

 

P.- Se editó la primera edición hace ocho años y la obra se ha perfeccionado y completado.
R.-
Ahora mismo el libro de la sexta edición tiene muchas más fotos que las de la primera. Hace ocho años no tenían la cantidad de fotos que tengo ahora y por ejemplo cuando se habla de la plaza de las monjas la imagen que aparece es una mejor que la que había, una vista general de la plaza, con la fuente magna y la calle Enmedio todavía viva. El libro tiene muchísimos alicientes, sobre todo para el coleccionista de las cosas de Huelva y aunque tenga ediciones anteriores, la diferencia de este último libro con respecto a las tres primeras ediciones es abismal.

 

P.- Pensar en una séptima edición ahora mismo le tiene que parecer algo muy lejano, pero visto lo visto, ¿cree que se verá obligado a escribir una nueva más amplia?
R.-
Pues fijate que el día que recogí los libros caí en la cuenta que no le dediqué un capítulo al Veracruz, donde he pasado mi juventud y que ha hecho tantísimo por los jóvenes de Huelva durante muchos años a través de Manolo Sánchez, que era su alma máter. De allí tengo amigos para siempre, que nos vemos para tomar café. Se me olvidó y seguro que irán surgiendo algunos temas más, pero la verdad es que esta es ya muy completa. El maquetador de Consulcom ha hecho una obra de arte, porque meterle a un libro más páginas y fotografías y que quede armonioso y en absoluto sobrecargado.


P.- Parece claro que la nostalgia de la Huelva de esa época que refleja en su obra sigue viva y presente en muchos onubenses.
R.-
No te lo puedes ni imaginar. Por la calle me paran todos los días muchas personas para hablarme del programa. De personas de 60 años para arriba tengo un gran club de fans y alguno hay de menos. Es increíble el número de gente que me dice que los viernes por la noche pone la televisión para ver el programa. Es sorprendente el cariño que tiene la gente por las cosas antiguas de Huelva. Recuerdo ahora un día cómo salía de la Casa Colón y pasaba un colegio y un niño dijo “mira, mira, el hombre de Las Caras de Huelva’. Es algo bonito y me dio satisfacción, que la gente joven tenga esa inquietud por saber cómo era los lugares de los que ha escuchado hablar a sus mayores, como la Fuente de las Naciones, el balneario, el tren de la Punta del Sebo, como era antes el paseo del piojito, la calle Enmedio, el Brasil, la plaza Niña antigua… realmente esto también le interesa a gente joven. En el presente hay que conocer el pasado para en el futuro amar a la ciudad.

 

P.- ¿Personalmente qué es lo que más añora de esa época?
R.-
Añoro mucho esta zona donde está la redacción del periódico (calle Berdigón). Nací en esta calle, a 30 metros de aquí, aunque iba todos los días a La Merced, donde vivía mi abuela y mi padre tenía el negocio. Mi primer colegio, inolvidable, estaba en la esquina de Cardenal Cisneros con la calle Enmedio, que era un colegio infantil de doña Pepita Álvarez, que no la olvido nunca, y a ella, que estará en el cielo, sin duda se le caerán los cubiertos [Img #177923]constantemente porque la nombro muchísimo. Tengo mucha nostalgia de esta zona. Y de cuando tenía un poco más edad del Conquero, el ir a la Cinta paseando o la locura de la prueba de madurez que se hacía en aquella época que era saltar el ojo de la aguja, que es un agujero que había en un cabezo. Mi madre que también estará en el cielo me estará escuchando. Tenía su peligro porque te podías dar un buen batacazo. Otra era pasar andando por el techo de los depósitos del agua, junto al instituto Alto Conquero. El Velódromo también lo recuerdo mucho, porque acabé jugando muchos años con el Veracruz y en el libro va también mi carné de socio del año 57, cuando iba a ver al Recre con mi padre. Huelva era tan pequeñita y yo soy tan enamorado de Huelva. A esta calle le dedico tres capítulos, como no puede ser de otra manera. En el último digo, que me sorprendo yo mismo cómo me he puesto a escribir y me han ido fluyendo los recuerdos de todo lo que había aquí. Del Bar El Tupi, el puesto que tenía enfrente con unas maderas azul y blanco delante, el estanco, que sigue, la tortería, los helados de Arturo, los calzados Rizo, dos barberías que había en nada de espacio, la tintorería Larios, el bar Buenavista, Baltasar. Estudié Comercio y entonces la Escuela de Comercio estaba en el segundo tramo, donde ahora hay una agencia de viajes y que antes había sido una delegación de ciegos. Huelva era tan pequeña y yo era tan andarín. Me acuerdo de la farola del Muelle, que me trae muchísimos recuerdos. Era un sitio tan romántico para mí y lo que habrá escuchado esa farola. Media hora tardaba el tren desde allí a la Punta del Sebo. Nadie tenía coche y los más potentados tenían bici. Tengo muchísimas zonas de recuerdo, pero si me tengo que quedar con una es con esta de aquí de la actual calle Berdigón.

 

P.- ¿Hay algo en lo que la ciudad no haya evolucionado a mejor de lo que se refleja en el libro a ahora?
R.-
Hemos perdido sabor y edificios muy tradicionales, hemos perdido la belleza de los pueblos pequeños, de la gente sentada en la puerta, pero eso es la evolución del tiempo que se lo lleva por delante. Quedan algunas casas pero no muchas. Me avergüenzo todos los días cuando voy camino de mi casa y paso por la de Diego Díaz Hierro en la calle Fernando El Católico en el estado que está. Siempre ha estado mal pero ya desde hace un par de semanas mucho peor. han roto las ventanas, las rejas, las puertas. Cualquiera que pase y no sepa que era del [Img #177921]insigne poeta y profesor mío  Diego Díaz Hierro, todo un prócer de la cultura en Huelva, es una ruina en pleno centro de Huelva, a las espaldas de la Gran Vía. A pesar de todo creo que nos estamos concienciando. Yo desde el programa he batallado mucho con eso. Por ejemplo vamos a salvar el último panel de azulejos de la botica de la calle Palacios. Nadie se acuerda que eran tres paneles y cuando se tiraron los otros dos nadie decía nada. Ahora estamos concienciados y lo decimos y se ha salvado. Me acuerdo de uno que estaba pegando a la casa de fotos del padre de Rodri que decía en uno de los mosaicos “Análisis de esputos”. Esa frase no se me ha olvidado nunca y ese panel se tiró. Aquí el patrimonio de Huelva no se ha cuidado nada y hay cosas que me asustan que se puedan perder, como el Colegio Ferroviario, que para mí es muy emblemático y es donde acabé mis estudios de Magisterio. Ahora encima tiene una bandera de Inglaterra allí puesta. Este edificio lo miras y ves que parece que se va a caer de un soplido. Y el antiguo cuartel de la Policía Nacional, la escalera y el muro de San Pedro. Por lo menos podíamos salvar lo que tenemos. Ahora hay mucho movimiento social y muchos grupos en Facebook. Creo que hay una gran concienciación a la hora de proteger lo que tenemos.   

 

P.- Viendo cómo ha evolucionado Huelva, ¿cree que el modelo de ciudad actual debería cambiar de alguna manera?
R.-
En el modelo de ciudad hay un daño irreparable y es que hemos perdido gran parte de ese espíritu que podía estar y más que vamos a perder, aunque no quiero ser pesimista. Llámese Colegio Ferroviario, Banco de España, que no sé qué pasará con él al final, cuartel de la Policía del Paseo Santa Fe, Hacienda que creo que lo van a restaurar. El modelo de ciudad ahora mismo el peatonal me gusta lo que se ha hecho. Hay que fijarse lo que ha ganado la Gran Vía con respecto a lo que era antes. Desde que se peatonalizó tiene mucha más vida. Tenemos que volcarnos hacia la ría. Como me decía el gran urbanista Alfonso Aramburu el AVE probablemente no vaya a llegar nunca y si lo hace lo conocerán mis nietos, pero sí queremos que llegue ya la estación, que se va a colocar más adelante, lo que va a permitir que desaparezca hasta la actual estación se derribe el muro y se abra toda la [Img #177924]ciudad hacía la ría. Todas las ciudades están abiertas a sus ríos. Ninguna ciudad de España ni de Europa le da la espalda al río. Sevilla antes de la Expo tenía un número en la calle Torneo y mira ahora el paseo que tiene. Creo que el modelo de ciudad debe ser acercar la ciudad a la ría y eso pasa indefectiblemente por que el estrangulamiento que suponen las tapias se quite. Eso nos permitirá abrirnos más. Habrá más centros lúdicos, el Nuevo Colombino se integrará. El barrio de Pescadería antiguamente eran solares abandonados, así que de algo ya hemos avanzado con el paseo de la Ría. Tenemos que abrirnos y disfrutar de los atardeceres tan maravillosos que tenemos con esta luz inimitable.

 

P.- Este año que Huelva es capital gastronómica ¿echa en falta en la oferta actual otros tipos de negocios hosteleros que había antes y ya no abundan ahora como freidurías, tabernas o marisquerías?
R.-
La taberna era un lugar de reunión porque no había televisión y no tiene nada que ver con la gastronomía. Mi padre tenía una y sé de lo que hablo. Las tapas era gratis en aquella época y eran papas aliñás, berdigones, aceitunas. En cuanto a la freiduría, en el sur, en lugares como en Cádiz y Sevlla había muchas y entonces en Huelva había tres grandes. Los Gallegos estaba en Pérez Carasa, la Esquinita te Espero, que estaba junto a Baltasar y la de Escala, en la calle Antonio Delgado. En cuanto a restaurantes no había tantos. Estaban Los Gordos, el Peñón, Calvo, cuya familia ha hecho tanto por la restauración de esta ciudad. No quiero ser injusto, pero pare usted de contar. Y yo he sido mucho de comer en la calle por mi trabajo en el banco y de tratar con clientes. No creo que hubiera mucho más y hoy hay una grandísima oferta gastronómica, de categoría. Y no cuento las franquicias porque huyo de ellas. Hay que fijarse lo que ha cambiado la Gran Vía. Ahí tenemos a Xanty Elías, al que conozco desde sus inicios, con su estrella Michelín y es un orgullo para Huelva que la haya traído, la haya mantenido y yo auguro que traerá otra más, porque trabaja y cuida el detalle. En esta zona hay unos restaurantes magníficos.

 

P.- Un porcentaje de la venta del libro va a parar a Aones Down Huelva.
R.-
Tengo mucha vinculación. Mi hijo es psicólogo y trabaja allí y me atrevo a decir que es su alma mater. Quienes forman esta asociación emprendieron hace unos años una utopía en la avenida Andalucía con la primera piedra de un nuevo centro, que tienen extraordinariamente avanzado, aunque aún le faltan remates. Quiero destacar la gran ayuda que han recibido del Ayuntamiento de Palos y yo quiero realizar mi aportación. Pero más allá de eso me gusta ayudar para que a través del libro salga en los medios de comunicación y tenga más visibilidad lo que hacen. El lunes un chico con síndrome de Down va a participar en la presentación. Va a quitar la etiqueta de que los downs no pueden hacer muchas cosas y va a leer algo.

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3 Comentarios
Fecha: Lunes, 22 mayo 2017 a las 01:22
Luís de la Corte
Este señor arrepentido se refiere a una Huelva actual molesta y ruidosa y el autor de esas Caras de Huelva, creo que busca en sus recuerdos para mostrarnos algo que debemos conocer para amar su ciudad.
Arrepentido debe corregir su berrinche y buscar otra ciudad para vivir, desdichadamente la mala educación no está instalada solo en Huelva, se la encontrará en toda España.
Fecha: Domingo, 21 mayo 2017 a las 11:38
ANTONIO JIMENEZ.PINZON
Nací en el Barrio Obrero, coincidí con Diego Lopa en el Club Atlético Veracruz y salí de Huelva para estudiar y estoy ausente, craso error por mi parte, desde hace más de 50 años. Las pocas veces que volvía a Huelva, me gustaba su transformación urbanística , pero me daba pena constatar que " mis calles" habían desaparecido. Gracias a las redes sociales he recuperado el contacto con Diego y le doy todos los días las gracias porque me ha devuelto esa Huelva que guardo en mi memoria y en mi corazón. Ahora además gracias a su Libro y sus Programas puedo volverlas a sentir como si no hubiesen desaparecido.
Fecha: Sábado, 20 mayo 2017 a las 22:24
Un arrepentido
Esta es la insoportable ciudad del ruido. Toda la mañana las cruces de mayo, una orquesta de medio pelo a todo trapo en la plaza del centro, unos rocieros martilleando en plena noche, borrachos por todas partes... qué ganas de largarme para no volver jamás

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