Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Esperanza Gómez Harriero
Sábado, 6 mayo 2017 | Leída 676 veces
psicosalud

Intervención psicológica en accidentes de tráfico

Marcar como favorita

En España, en el año 2015 y según datos de la DGT, hubo un total de 97.756 accidentes de tráfico con víctimas. Es uno de los tipos de urgencia que atienden con más frecuencia los servicios de emergencia. En la mayor parte de los casos, se proporciona una inmejorable asistencia a las lesiones físicas; sin embargo, se tiende a dar menos importancia a la atención psicológica que se requiere en estas circunstancias.

A veces no se contabilizan los accidentes en que los daños personales han sido tan pequeños que no requirieron atención médica; no obstante, sí pudieron tener secuelas psicológicas, como miedo a coger el vehículo, estrés postraumático, etc.


En este artículo me gustaría compartir las recomendaciones que ofrecen los expertos, pautas de actuación para aplicar en los momentos posteriores al accidente de tráfico.

 

[Img #176830]Objetivos de intervención
El inicio de la intervención psicológica en accidentes de tráfico tiene como objetivos la observación, detección y evaluación de las necesidades psicológicas de los afectados. Aquí se incluyen no solo a las personas accidentadas, sino también a sus familiares, posibles testigos o acompañantes.


Lo que se pretende es dar asistencia inmediata que ayude a aligerar el sufrimiento, a enfrentarse a la situación y a prevenir la aparición de trastornos psicológicos posteriores. Cuando ocurre un accidente de tráfico en una familia ocasiona una grave crisis en la vida de todos los miembros. Es un hecho que se produce de forma brusca, inesperada y violenta que, probablemente, no ha vivido antes, por ello se hace necesaria la intervención en crisis.


La asistencia psicológica de forma adecuada y en el momento oportuno aporta beneficios a corto y largo plazo. Ayuda a reducir el número de casos de trastorno por estrés postraumático (TEPT) o su gravedad, algo que no solo redunda en las personas directamente afectadas, sino en la sociedad en general ya que se originan menos gastos sanitarios, legales y de personal.


Podríamos enumerar los siguientes objetivos perseguidos con la intervención en crisis en accidentes de tráfico:
 

-    Facilitar la expresión de vivencias y emociones.
-    Minimizar el daño psicológico.
-    Proporcionar apoyo, escucha y orientación.
-    Aliviar el sufrimiento de los implicados en el accidente.
-    Facilitar la reorganización psicológica tras el impacto del accidente.
-    Prevenir el agravamiento psicológico.
-    Estabilizar afectivamente.
-    Contribuir al restablecimiento físico, mejorando el estado anímico.
-    Activar los mecanismos de afrontamiento de cada persona.
-    Asegurar el funcionamiento adaptativo básico.

 

[Img #176831]Estrategias de comunicación en un accidente de tráfico
Los psicólogos tenemos que acompañar a la víctima hasta la resolución de la crisis inicial. Es posible, además, que surjan imprevistos que tendremos que afrontar de la manera que sea conveniente. Pero lo que es inamovible es que debemos utilizar estrategias adecuadas a la hora de comunicarnos con las personas afectadas, tal y como explico a continuación:


·    Presentarnos. Es importante que digamos nuestro nombre y nuestra función o profesión en esos momentos. Así la persona se sentirá más confiada y podrá tranquilizarse más fácilmente al ofrecerle nuestra ayuda.
·    Preguntarle su nombre. Es conveniente que lo usemos mientras conversamos con la persona.
·    Cuidar la apariencia personal. La primera impresión que damos con nuestro aspecto puede ser decisiva si después no va a haber una conversación más profunda y positiva.
·    Manifestar cercanía. Esto es, ser cálidos en el trato, mostrar cordialidad.
·    Tratar con respeto. Se necesitan habilidades de relación para generar el entorno de confianza necesario que facilite la comunicación.
·    Comunicación no verbal adecuada. La mirada, la sonrisa, el contacto físico apropiado (siempre que la persona lo tolere, por supuesto). Hay que valorar si debemos acercarnos más o menos. Sujetarle la mano facilita la comunicación y disminuye el temor de la persona accidentada. Si no hay heridas físicas o riesgo de contacto por vía sanguínea, es más cálido el contacto sin guantes.
·    Mostrar una postura abierta. Evitar barreras como los brazos o las piernas cruzados.
·    Observar la comunicación no verbal de las personas implicadas. Esto puede darnos información que no quieren o no se atreven a darnos y que puede ser fundamental para la intervención. Ahora bien, observar no implica interpretar, sino atender a aspectos que puedan indicar su estado emocional.
·    Contacto visual. Mientras se habla y escucha.
·    Tono adecuado. Tono que indique seguridad, sin gritar pero sin titubear, que sea cálido, tranquilo y amistoso.
·    No permitir la visión en túnel. Y aunque no podemos tratar de resolverlo todo en ese momento, es importante no dejar áreas sin explorar.

·    Escucha activa. Hacer que la persona se sienta escuchada, con libertad para expresarse, sin interrupciones. Tenemos que oír tanto el contenido como el sentimiento que hay detrás.
·    Estar a la misma altura. Si la persona está sentada, nosotros igual; si no podemos, entonces nos agachamos un poco.
·    Mensajes cortos, sencillos y concretos. Evitar dobles sentidos.
·    Dar la información importante al principio. Después dejar que la persona pregunte todo lo que quiera saber.
·    Evitar la terminología técnica. Puede provocar confusión y agravar la ansiedad.
·    Manejo de silencios. Hay que dejar a la persona pensar y reflexionar, que tome decisiones sin sentirse presionada, respetar su ritmo. A veces el silencio acompañado de silencio es la mejor ayuda.
·    Evitar juzgar las reacciones. Tampoco juzgar la conducta previa al accidente, ni usar amenazas ni chantajes.
·    Dar apoyo emocional. Si la persona se siente entendida y ayudada, se podrán confrontar desde el respeto sus temores, sus deseos y sus necesidades.
·    Favorecer la expresión emocional. Permitir que llore si es lo que necesita. Debemos legitimar sus sentimientos ya que compartir las emociones negativas ayuda a afrontar los miedos y a entender el alcance de lo que le ha sucedido.
·    No quitar importancia al problema de las reacciones de la persona.
·    Usar las autorrevelaciones con cautela. Contarle situaciones parecidas que hayamos atendido solo es útil si la persona nos lo pide expresamente y si, además, la situación se resolvió con éxito.
·    Empatía. Comprender lo que está viviendo en esos momentos. Reconocer su sufrimiento.
·    Evitar frases vacías. Por ejemplo, “entiendo perfectamente lo que te pasa”.
·    Crear un clima de esperanza.
·    Hacer preguntas abiertas. Mostramos interés pero sin interrogar para que la persona no se ponga a la defensiva.
·    Dar información adecuada. Mejor decir “la ambulancia viene de camino” que “la ambulancia va a tardar en llegar”. Dar la información de la que se disponga concerniente a su estado y recuperación.
·    No desviar el tema de conversación si la persona lo que quiere es hablar del accidente.
·    No culpar a terceros.
·    Transmitir seguridad y control de la situación.
·    Sugerir que no tome decisiones importantes en esos momentos, pero sí las decisiones cotidianas que le hagan sentir control sobre su vida.
·    Incrementar la autoestima y la autoconfianza de la persona.
·    No mentir. Si el acompañante está muy grave, no hay que decir que está bien. Es mejor no decir nada, o “parece que no está muy bien”, o “no lo sé, luego le informarán”.
·    Ayudar a pensar. Hacerle preguntas sobre lo ocurrido que le den pistas para encontrar solución a sus preocupaciones.

·    Cuidado con el sentido del humor. A veces es útil para distender la situación, pero puede ser malinterpretado y romper la relación terapéutica.
·    Informar de reacciones que podría tener posteriormente. Así podrá tener un esquema para interpretar lo ocurrido y reforzar sus reacciones normales tras el accidente.
·    Usar el mismo código que la persona. Las palabras que usemos deben significar lo mismo para quien nos escucha.
·    Evitar actitudes paternalistas. No decir a la persona lo que tiene que hacer o cómo comportarse. Solo en situaciones con alta desorganización o cuando la magnitud del trastorno le impidan actuar por sí mismo se usarán medidas de acción más directivas.
·    Ayudar a volver a la normalidad. Mediante preguntas breves sobre sus ocupaciones habituales, habilidades e intereses.

 

[Img #176832]Estrategias específicas de la situación de un accidente de tráfico
Como dice Parada, “a medida que la persona percibe menos posibilidades de afrontar o escapar del peligro y este se hace más inminente, aumenta la probabilidad de que su miedo se intensifique hasta llegar al pánico y resulte más difícil comunicarse con ella”. Por ello, tenemos que adaptar las estrategias de comunicación anteriores a la situación concreta que se esté viviendo.


La formar de intervenir dependerá de la persona que se está atendiendo y la situación en la que se encuentre: atrapada, deambulando, con signos de ansiedad, ayudando en el accidente, testigo, afectado directo, etc. Es conveniente analizar cada peculiaridad.


Algunas estrategias de actuación en accidentes de tráfico son las que siguen:
 

·    Inmediatez. No hacer esperar a la persona.
·    Colaborar en los primeros auxilios físicos SOLO si se dispone de los conocimientos necesarios. La atención psicológica es más difícil de aplicar si no están cubiertas las necesidades físicas.
·    Si tiene hierros del coche enclavados en el cuerpo explicarle por qué no se los extraerán en esos momentos, sino después en quirófano.
·    Si ha salido despedido, realizar la atención in situ sin moverlo.
·    Explicarle qué se le está haciendo y por qué. No hay que dar detalles excesivos por riesgo de alarmar más a la persona.
·    Salvaguardar la intimidad de las personas que son atendidas. Crear un ambiente más privado.
·    Escuchar el relato del accidente todas las veces que quiera contarlo. Esto es importante para que vaya hilvanando y estableciendo un relato coherente de los hechos.
·    Valorar la información que se da sobre otros implicados para no complicar el estado psicológico de la persona.
·    A mayor descontrol de la persona, mayor firmeza y sencillez en las instrucciones.
·    Manejar adecuadamente a los curiosos.
·    Solicitarles ayuda o darles alguna actividad sencilla que puedan llevar a cabo sin obstaculizar la intervención.
·    Quedarse con un afectado para no dejarlo solo, especialmente si son niños.

·    Alejar a quienes entorpecen la labor de atención a los accidentados. No significa que les ordenemos marcharse, sino explicarles por qué les decimos que hagan tal o cual cosa.
·    Explicar qué se va a hacer con sus pertenencias.
·    Evitar situaciones en que se habla delante de la víctima como si no estuviera. Esto le hace sentirse desplazada y poco respetada.
·    Preguntar a la persona si desea que le hablemos o le cojamos la mano.
·    Distraerle con preguntas neutras para evitar que se descontrole o se centre en su ansiedad.
·    Comunicarle los pasos que están dando los bomberos para sacarle del vehículo.
·    Reforzarle lo que está haciendo bien.
·    Mantener contacto verbal, sobre todo si no es posible el visual o físico.
·    Preguntas por sus necesidades básicas primarias para tratar de cubrirlas si no hay contraindicación médica.
·    Respetar la soledad si así lo desea. Le decimos dónde estamos si nos necesita y mantenemos cierto control visual para evitar reacciones difíciles de manejar posteriormente.
·    Proporcionar ayuda o facilitar los trámites administrativos.
·    Acompañar en la realización de la declaración a la Guardia Civil o Policía Local. Para prevenir desestabilizaciones psicológicas, sugerir a los agentes cuándo es un buen momento y cuándo no.
·    Considerar lo que supone para la persona el accidente de tráfico. Para un conductor profesional puede suponer la retirada del carné siendo su medio de vida; para alguien con pocos recursos económicos una multa por exceso de velocidad y dar parte al seguro puede ser como una ruina personal.
·    Prestar atención a peculiaridades de diversos colectivos. Discapacitados, mujeres embarazadas…
·    Tener en cuenta religión y cultura de los afectados.
·    Si hay algún animal implicado hay que tenerlo en cuenta. Puede estar asustado, entorpecer las tareas, su dueño puede estar preocupado, etc.
·    Realizar un adecuado control estimular. Apartar de la visión del accidente, de ruidos, de olores, etc. Es decir, cualquier estímulo con carga precipitante.
·    Tomar precauciones de seguridad.
·    La percepción de ayuda disminuye las reacciones de pánico.
·    Usar frases concretas orientadas a la acción. Evitamos o deshacemos posibles bloqueos de la persona.
·    Emplear la distracción para calmar a personas alteradas.

·    Conseguir una apreciación realista de las responsabilidades.
Si todas estas estrategias las realizan psicólogos expertos en intervención en crisis podrán descargar al resto de profesionales implicados, quienes se podrán centrar en sus respectivas tareas y trabajar con mayor eficiencia.

 

[Img #176833]Conclusiones
Como vemos, es más que conveniente formar a profesionales de la psicología en atención en crisis. Evitar la improvisación de este tipo de intervenciones es fundamental para evitar más daños a las víctimas.
Como dice Fernández Millán: “No podemos borrar el recuerdo terrorífico del que ha pasado por un accidente u otra tragedia, pero podemos ayudarle a superar su miedos”.

 

Referencias:
Acinas, Mª Patricia. (2006). Intervención psicológica en accidentes de tráfico. Rev. Psiquiatría Fac. Med. Barna, 33 (I), 15-22.
Web DGT

 

[email protected]
Esperanza Gómez Harriero
www.esperanzaharriero.com
https://www.facebook.com/EGHarriero
Twitter: @EGHarriero
Telegram: telegram.me/egharriero

 

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress
(http)