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Ricardo Ubric
Jueves, 13 octubre 2016 | Leída 413 veces

Rectificar es de sabios

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Ya ha salido Fernando Iturbe. Queda alguna que otra herencia todavía de Pablo Comas dentro del Recre y los tumores hay que extirparlos cuanto antes para que no queden cicatrices del pasado en el presente y en el futuro. Se debe construir un nuevo Decano y, aunque sólo sea de manera transitoria hasta la llegada de un nuevo dueño al que se vigilará con lupa, ya las instituciones y la propia afición están viendo de otra manera al club onubense y se respira un optimismo que no se veía ni siquiera en la mejor época de Gildoy.

Queda mucho trabajo por hacer y el Recre se está encontrando en estos días con mil y una trabas que se desconocían, todas ellas herencia de la negra etapa de Pablo Comas al frente del club albiazul. Trampas, compadreos, enchufes, falsas promesas, mentiras, deudas, impagos… Menos de transparencia, sinceridad y realismo, de todo se jactó Gildoy en el lustro en el que arruinó al Recre y ahora hay que construir la casa prácticamente desde los cimientos. Y como en la vida hay de todo, pues seguro que los habrá que en breve estarán ya criticando y dando con el mazo con la retahíla de que ahora que ya no están ni Pablo Comas ni Fernando Iturbe ya subir a Segunda División va a ser coser y cantar.

 

Lo deportivo está claro que es importante. Volver a la categoría de plata y contar de nuevo con un más que decente contrato audiovisual le daría la vida al Decano. Pero lo prioritario ahora es barrer toda la mierda que queda y no vender falsas expectativas. Así que en lo deportivo, y sin desmerecer la plantilla que se tiene, se hará lo que se pueda, pero aquí lo importante es que los trabajadores estén al día y que se lleguen pronto a acuerdos con Hacienda, Seguridad Social y proveedores. Que haya buen rollo y buen ambiente, que el equipo lo notará. Un ejemplo. Con Sergi Barjuan se ganaron seis o siete partidos seguidos de liga y había críticas y pitos en la grada. ¿Es entendible? Pues que cada cual se mire el ombligo y lo analice. Ahora se respira un ambiente de optimismo que no se veía en el entorno del Decano desde hace muchos años. Ojalá que dure mucho. Se trata de hacer las cosas con normalidad y naturalidad. Eso la gente lo va a valorar más que que le vendan humo. 

 

Y los hay que se aferran al cargo y que no se van ni con aceite hirviendo. Con Fernando Iturbe fue medianamente sencillo llegar a un acuerdo para rescindirle el contrato. Cobraba un pastón. Ya en Segunda División era de los directores deportivos mejor pagados del fútbol español, y en Segunda B posiblemente el que más cobraba. Una losa menos para el Decano, y es que además de su elevada nómina nunca aportó conocimientos de peso en el apartado futbolístico. Resulta cínico y surrealista que firmara cartas de huelga y contra Pablo Comas como si de un trabajador más del club albiazul se tratara pese a que son colegas de siempre y es consciente de que en este lustro ha ganado tanto dinero para vivir casi sin dar golpe ya lo que le resta de vida.

 

El que aún no ha cogido las maletas es José Luis Peña, que lógicamente cada día que pasa le cuesta unos euros más al Decano. Es otro hombre de Gildoy. Hablando claro, sin ser compadre de Comas nunca habría ocupado un cargo de tanta envergadura en el Decano. Y ya no es ni siquiera que haya que compararlo con Antonio Segovia para ver que saldría claramente perdiendo viendo los conocimientos del fútbol base de uno y de otro, sino que el de Nerva no es un chivato del ‘jefe’ y él sí. Y para mí eso ya es un argumento de peso para que uno siga en la entidad albiazul y el otro no. También es de chiste que Peña firmara los documentos de protesta contra Comas al igual que el resto de los empleados que llevaban más de un año sin cobrar pero que al mismo tiempo el isleño ayudara a Comas a convencer a Ceballos para que firmara su contrato este verano. Y también que cerrara con el madrileño varios fichajes para el filial procedentes del Atlético o que trajera para suplir a Jesús Ortiz en el banquillo del juvenil albiazul a un entrenador de fuera pese a haber varios técnicos en la casa capacitados para dirigir a dicho equipo. Y no es que Juan Carlos Camacho no sea válido (todo lo contrario), sino que al final es un sueldo más que tiene que soportar un club que no le está pagando a nadie cuando se lo podían haber ahorrado. Total, a él me parece a mí que ya le da igual todo. Está en la calle.

 

Y es que ya se acabó la dictadura de Gildoy y toca poner nuevos rostros que se identifiquen con Huelva y con el recreativismo. Ha acertado Gabriel Cruz eligiendo a Manolo Zambrano para la presidencia y también con el resto de los consejeros que le acompañarán en la directiva del Decano ya que son expertos en sus respectivas materias, aman al Decano y trabajarán muchas horas de manera altruísta, algo que no es fácil. Pongánse si no en su pellejo. Posiblemente el primer día que entraran en las oficinas del Nuevo Colombino les darían ganas de irse inmediatamente. Para echarse a temblar. Vital va a ser el papel del Trust. Todo un ejemplo. Y pensar que sin ellos el innombrable aún seguiría campando a sus anchas y el Recre casi seguro que habría desaparecido. Un diez.

 

En cuanto a Alejandro Ceballos, desde el día del partido de Marbella hay que juzgarle por los resultados y desearle todo el bien porque sus aciertos y éxitos serán los del Decano. Siempre estará en el ambiente que se portó mal a nivel ético con Juan Manuel Pavón y, para mí mucho peor, que negoció con un hombre que le hizo la vida imposible la pasada temporada a su plantilla. Pero en fin, él sabrá. Ahora le deseo lo mejor y que ascienda al Decano en mayo o junio. Espero que algún día rectifique y reconozca que Comas es un personajillo que ha demostrado no estar a la altura del cargo que ocupaba.

 

Yo mismo me ilusioné hace un lustro con las ideas que vendió el madrileño a su llegada, pero pronto lo calé y ya conocen lo que opino de él. Él solito se ha retratado como lo que es para todo el fútbol español. Y ha habido mucha gente que ha rectificado y que de hacerle la bola han pasado a decir pública y claramente lo que es este señor, y como ejemplo estarían los Manolo Toledano, Juan Manuel Pavón o Raúl Molina. Así sí que pueden seguir en el Recre. Pero siendo rajados hasta el final, como los Martín, Benjamín Naranjo o José Luis Peña, lo mejor es que estén bien lejos del Decano. En la vida hay que ser valiente y decir las cosas sin dobleces y a la cara, así que espero que el nuevo dueño sea transparente y cercano y no vuelva a sumir al club en un caos de mentiras, prepotencia y atrocidades.

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1 Comentario
Fecha: Viernes, 14 octubre 2016 a las 09:46
El Viejo. ....
No me creo que nadie pueda controlar las cuentas de una empresa privada. ...verás la que quiera el dueño. ...los nuevos más de lo mismo. ...aburriran y cansarán a los consejeros onubenses. ...referéndum, publico o privado. ...

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