Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

Javier Berrio
Jueves, 22 octubre 2015 | Leída 131 veces

Aprender de la experiencia

Marcar como favorita

Pronto estaremos en campaña electoral y los políticos, de un signo o de otro, van ofreciendo pinceladas de lo que será su programa electoral. Prometer lo imposible es lo más habitual, esencialmente en aspectos económicos y de empleo y no deja de ser curioso que los ciudadanos todavía dediquemos tiempo a analizar las bondades de los compromisos de los políticos profesionales.

Si hay algo que es verdad, que se repite elección tras elección, es que los programas electorales, en su mayor parte, son incumplidos por los gerifaltes de las organizaciones políticas cuando les toca gobernar, con cualquier excusa, ésas que seguramente ya tienen preparadas por si se da la eventualidad de tocar poder.


Tras la restauración borbónica después de la muerte de Franco, un nuevo tiempo se abrió para todos, al menos en lo que a derechos fundamentales se refiere aunque, la calidad de la democracia española deja mucho que desear. Pero, a partir de ahí y con el ensayo de diferentes partidos en el poder, desde la UCD hasta el PP, pasando por el PSOE, todos han incumplido sus programas, unos más y otros menos. Ante eso, ¿por qué no se aprende? ¿Por qué los electores cren que las cosas pueden cambiar con los programas que se nos ofrecen si ya sabemos que no se van a cumplir? ¿Por qué, a pesar de todos los pesares, seguimos cayendo en la misma piedra como si fuésemos niños pequeños o sufriésemos déficit atencional?

 

La ley electoral –lo venimos repitiendo hasta la saciedad-, está diseñada para que votemos listas cerradas y bloqueadas en la que los partidos, por designación directa o por primarias, a veces sospechosas, nos indiquen  a quienes debemos votar por narices. Repugnante. La estructura partidaria con sus redes de corrupción –por lo menos en los partidos tradicionales-, es lo que perpetuamos cada vez que participamos en procesos electorales organizados por estos vividores que gobiernan –el PSOE también ¿eh?-, para determinadas capas de la sociedad. Lo revolucionario, lo eficaz para llegar a un cambio real, sería la abstención masiva. Ya sé que o se me hará caso, pero el cambio de régimen vendría por ahí. Porque, mira que si a C’s, paran variar la tendencia general, le da por cumplir con lo poquito que ha revelado de su programa, y nos lleva al copago sanitario y educativo? O si al PSOE, para llevarnos al estado laico –lo que ya somos aunque con salvedades-, lo da por liarla sin más. Que conste que estoy de acuerdo con el principio filosófico que mueve lo del laicismo, pero la fórmula, más bien improvisada  y con los visos de posible gobierno radical, como el de Zapatero, suena inasumible.

 

En fin, los partidos, con toda probabilidad, no cumplirán con sus programas -recordemos lo de Rajoy hace cuatro años- y, si a algunos les da por llevar a cabo algunas de sus promesas, que Dios nos coja confesados. Y éso sin entrar en la prometida reforma federal de la constitución prometida por los socialistas para contentar al PSC y en la creencia de que el independentismo va a pasar por ahí. Por el cielo, parecen recién llegados o estultos profesionales. ¡Qué pena de políticos que tenemos! ¡Y qué lástima que tantos electores sigan dándole juego al sistema que mantiene tan alto número de parados y, a la sociedad, francamente empobrecida!

 

@olbianis

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress