Viernes, 15 febrero 2013

No aprendemos

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Fran Barbosa

No hacen falta más diez minutos en la calle para saber cómo respira la sociedad, si es que respira, que ya uno no lo tiene del todo claro. Los temas de conversación son los de siempre: el Madrid y el Barça, algo sobre el programa de moda (ahora toca Gran Hermano, qué bien), lo golfos que son los políticos y la crisis, la maldita crisis.

Todos llegamos a la conclusión de que hay que hacer algo para parar esta sangría, pero no parecemos tener muy claro cómo se consigue. Unos, entre los que me incluyo, no tenemos ni idea de cómo se soluciona este embolado; mientras que otros aseguran tener la solución. Y lo cierto es que hay arreglos que uno no sabe si podrían funcionar o no, pero otros hacen que se pongan los pelos de punta sólo con escucharlos.

El otro día escuché que esto no se levanta mientras no vuelva a reactivarse la construcción, que no se puede pretender que España se dé la vuelta como un calcetín y de la noche a la mañana base su economía en otra cosa que no sea el cemento y el ladrillo. 

Y, hasta cierto punto, estoy de acuerdo. Es imposible transformar un país a nivel social y económico en un rato y se trata de un proceso que requiere de tiempo, además de ideas claras. Y lo cierto es que no da la impresión de que España disponga de ninguna de las dos cosas.

Pero conviene recordar por qué estamos como estamos. La crisis económica ha sido, y es, un fenómeno a nivel mundial del que casi nadie se ha salvado, pero no es casualidad que en España haya golpeado con más dureza que casi en el resto de países. Mucha parte de culpa la ha tenido esa burbuja inmobiliaria que nació con la Ley de Suelo. Nos dio un nivel de vida estratosférico, superior a lo conocido en este país, pero no hubo perspectiva de venta ni de consumo, sólo de producción y ganancias. Y ahora España está superpoblada de eso, de cemento y ladrillo.

No hay más que pasear por cualquier ciudad española, incluso pueblos, para entender que no hay mercado para construir más viviendas. Bloques de pisos a estrenar que no se venden, promociones que se han paralizado por falta de liquidez de los constructores, pisos de segunda mano cuyos dueños están aburridos al ver que nadie llama para interesarse por ellos... El panorama es desolador y la conclusión es que hay más viviendas que personas interesadas porque, entre otras cosas, nada ha cambiado en el panorama económico respecto a las supuestas 'facilidades' para adquirir una vivienda: los precios no han bajado de manera suficientemente significativa y los bancos siguen jugando a no perder un sólo céntimo, más bien lo contrario.

A todo esto, cabría sumar el drama de los desahucios. Más casas habitables que pondrán los bancos en su stock para ver si alguien pica mientras las familias que las ocupaban no saben dónde irán. Por suerte, parece que se va a intentar hacer algo al respecto, aunque soy escéptico y hasta que no lo vea no lo creeré.

En definitiva, estoy seguro de que cualquier constructor que vea esto, un albañil, un capataz, un arquitecto, no estarán de acuerdo con lo que escribo, pensarán que no tengo ni idea y que escritos como éste hacen daño al sector. Pero, humildemente, creo que el sector se ha hecho daño a sí mismo por su avaricia y su estrechez de miras. No se puede volver a poner la confianza en un gigante con pies de barro. La cuestión es poner soluciones de verdad y no parches que nos den para vivir cómodamente los próximos 15 años. Con lo que estamos viviendo en estos momentos ya es suficiente como para querer volver a repetirlo. De los errores se aprende, pero sobre todo se procura no volver a repetirlos. Eso es crecer y avanzar. Es futuro.
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Pepito Grillo
Fecha: Sábado, 16 febrero 2013 a las 11:26
El problema no ha sido la construcción sino la confabulación del poder político y económico y la lucha de ambos por el poder (en eso no hemos salido del medievo), hay que sustituir politicos por buenos gestores independientes que cobren por un trabajo bien hecho , acabar con esto es una labor ardua y pesada que solo puede relizar el pueblo a base de revelarse contra estos poderes.
Perico
Fecha: Viernes, 15 febrero 2013 a las 14:13
Después de tu análisis somero y repetitivo, me gustaría que propuesieras alguna solución o, al menos, alguna idea
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