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Carmen Canterla
Sábado, 8 septiembre 2012
sexología

Cuando los complejos nos acompañan en el sexo

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La importancia del culto al cuerpo como símbolo de perfección, de belleza y de estética, más vivir nuestra sexualidad, o mejor dicho, intentar vivir nuestra sexualidad, puede que en ocasiones no sean muy compatibles. ¿Realmente queremos perdernos disfrutar de nuestras relaciones por la imagen de perfección que llevan años vendiéndonos?

Si esa importancia a la imagen física comienza a preocuparnos en exceso y hace que estemos más pendientes de cómo colocarnos, de que no se nos vea tal o cual y de intentar ser quienes no somos, todo esto provoca que lleguemos cuanto menos a no disfrutar de nuestras relaciones y cuanto más incluso a evitarlas. ¿Realmente queremos perdernos disfrutar de nuestras relaciones por la imagen de perfección que llevan años vendiéndonos?

[Img #45891]Que si las mujeres delgaditas, con culete respingón, pechos 'bien puestos' (debe ser que en algún lugar está escrito dónde deben estar colocados, je, je, je), de medidas casi perfectas y un enorme etcétera, ha hecho que muchas mujeres que no se vean reflejadas en esos cánones de belleza se sientan incómodas con sus cuerpos y en lugar de desinhibirse y destaparse se tensen, y teman desnudarse, mostrar sus cuerpos.

¿Y si hablamos de los hombres? Pues tampoco es demasiado diferente, especialmente en los últimos tiempos. Hombres con cuerpos musculosos -no demasiado-, brazos fuertes, vientres 'tabletita de chocolate', y otro largo etcétera también ha provocado que muchos de ellos vivan sus relaciones sexuales con cierta angustia ante lo que ellos creen que pueden pensar sus parejas de su imagen, de si van a conocer a otro mejor…

Pues anda que pensando así, vamos listos todos y todas. Y digo yo, para conservar esas imágenes perfectas, ¿no tendríamos que pasarnos la vida en un gimnasio, y controlando todo lo que comemos? Tarea difícil si tenemos en cuenta el tiempo que dedicamos al trabajo, a los hijos o la familia. Si ya es así y en ocasiones hay problemas para dedicar tiempo al cuidado de la pareja, ¿realmente nos merece la pena que esta imagen que se nos dice que es la perfecta nos pueda llegar a impedir disfrutar de nuestra sexualidad? No y rotundamente No.


¿A todos y todas nos afecta esa imagen que nos venden de la misma manera? La respuesta es NO. ¿De qué depende el hecho de que afecte a unas personas si y a otras no? Muy sencillo; baja autoestima, inseguridades y desinformación sexual están en la base de esa imagen mental de fuerte base emocional que interfiere inconscientes sobre pensamientos y sobre lo qué hacemos o cómo actuamos (complejos).


En definitiva, la suma de la 'la perfección de la imagen', unido a la no aceptación de uno o una misma influye en la manera que tenemos de disfrutar de casi todo y por tanto -o especialmente- de nuestra sexualidad, impidiendo vivir el placer sexual. 


[Img #45892]¿Tiene esto solución? Claramente sí
Comenzar por conocer y reconocer nuestro cuerpo, no centrando la atención en las partes que menos nos gustan, ni comparándonos con ideales de belleza alguno. Fijémonos en lo que más nos gusta de nuestro cuerpo. No penséis que nada, que seguro que sí hay algo, lo que ocurre es que a veces nos empeñamos tanto en mirar en negativo que esto nos impide apreciar lo mejor que tenemos.


Comenzar por querernos más, premiémonos cada día por lo bueno que tenemos, que hacemos, y de lo menos bueno aprendamos o aceptémoslo.


Ser sensuales. Ser sexy no es tener un cuerpo perfecto; es aceptarnos como somos, querernos, y esto lo transmitiremos a la pareja. Educarnos sexualmente, perder los miedos y eliminar los tabúes que la educación que hemos recibido nos ha hecho desarrollar, es otra de las claves fundamentales para vivir una sexualidad placentera y libre.


Abramos un saco y metamos dentro todos los miedos sexuales que tenemos y que no nos conducen más que a vetarnos el placer sexual, liberémonos de ellos, hablemos con la pareja de nuestros gustos sexuales, compartamos nuestros deseos, nuestras necesidades sexuales y juguemos…¡Veréis que divertido!


Las personas desinhibidas sexualmente pueden disfrutar más de su cuerpo y del de sus parejas, así como de sus relaciones sexuales con mayor plenitud; son capaces de plantear lo que les gusta y aceptar la diversidad y las diferencias. Esto nos conducirá a relacionarnos de manera más satisfactoria tanto con uno o una misma como con nuestras parejas.


¡Fuera complejos y disfrutar del sexo!



Carmen Canterla
Directora I.S. Vidacer Huelva. (Fisioterapia, Logopedia, Psicología y Sexología)
C/ Amado de Lázaro, nº 7 Local bajo. Huelva.
Tlf: 959 544011 // 691 440954

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1 Comentario
Maite
Fecha: Domingo, 3 marzo 2013 a las 20:41
Me parece muy bueno el artículo. Pero para empezar a pensar de esta forma... pero os propongo una sugerencia... empezar por no poner en en dicho artículos imágenes "de la perfección que nos llevan vendiendo durante años".

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