La mañana ha sido espléndida para bañarse, a pesar de las algas. El viento y las olas han permitido que hubiese más de una vela navegando, algún que otro haciendo surf, y más de una moto acuática deslizándose por el agua, a toda velocidad. De vez en cuando, pasaba un barco de pesca engalanado para la procesión de la Virgen, por la tarde.
Y viendo a los chicos y chicas practicar el windsurf en las aguas de nuestra playa, va y dice Ismael: “¿Es cierto que en las próximas olimpiadas de Brasil el windsurf no será deporte olímpico, después de haber ganado una medalla de oro en Londres?”. Le contestamos varios a la vez:"Sí, no será olímpico". -“¿Por qué se ha tomado esa decisión?”, preguntó sorprendido Ismael. -“Porque el propio comité español ha votado en contra de este tipo de deporte y han aprobado otro más completo y actual, llamado kitesurf (tabla con una cometa)". -"El caso es -exclamó Elena- que ahora que teníamos una regatista de oro olímpico como Marina Alabau, vamos y frenamos en seco su brillante carrera". -“¿Os gusta este deporte?", preguntó Nacho.-"Sí, es espectacular. Una regata de los mejores regatistas del mundo es un placer", comentó Rafa.
Yo quise aprovechar el tema para utilizarlo como metáfora y acordarme de los que lo pasan mal, no sólo porque estén parados, sino también porque tengan problemas psicológicos, familiares o sociales. Y dije:"¡Qué diferente es surfear la vida por encima de sus olas a vivir sumergido, medio ahogado, vapuleado por las corrientes marinas! ¡Gozar la vida o sufrirla como si fuera un mar hostil que nos domina!".
“Me doy cuenta con la metáfora-dijo Belén-que también es diferente el político surfista que navega por encima de los problemas sin entrar a fondo en los mismos y dejándose llevar por los vientos y las mareas de la opinión pública y los medios de comunicación, que aquel otro político que lucha, diariamente, contra viento y marea, para resolver los problemas de los demás, anteponiendo el interés general sobre el particular, incluyendo el partidista".
La marea subió y tuvimos que trasladarnos rápido de sitio .En el cambio, unos aprovecharon el momento para marcharse a casa y otros se quedaron a comer en la playa. El día era maravilloso e invitaba a quedarse. Y, también, si uno fuera un buen surfista, a regatear, por la tarde, en una tabla de windsurf, mezclado entre las olas del mar y la puesta de sol de Punta Umbría. Una de las más bonitas de España.
El carnaval tiene en el mes de febrero su máxima expresión, pero quienes conocen sus entresijos saben que todo lo que se desborda en invierno es fruto de un trabajo que comienza a sembrarse en verano. Es en esta época estival cuando las agrupaciones empiezan a reunirse de nuevo, a dar forma a los tipos que van a vestir el años siguiente, cuando comienza a armar músicas y letras, etc.