El pasado día 12 de agosto terminaron las Olimpiadas celebradas en Londres con un balance de 17 medallas conseguidas por nuestros deportistas españoles: tres oros, 10 platas y cuatro bronces. Además, se consiguieron ocho cuartos puestos y 30 diplomas olímpicos, lo que nos otorga el puesto 21 en el medallero.La actuación de los españoles en general ha ido en franca progresión y el resultado final ha sido bastante positivo y muy similar a los dos últimos Juegos, donde se ganaron dos medallas más (en Atenas) y una más (Pekín) respecto a Londres.
Hemos tenido mucho éxito en deportes minoritarios como taekwondo con tres medallas, piragüismo con otras tres, lucha libre (¡con sólo 2.000 licencias en España!), waterpolo femenino (¡con 1.000 licencias!) o el triatlón, una disciplina en auge en España pero, como en los demás deportes, con muchísimas menos licencias que en otros países europeos.
Este éxito se debe a la gran labor realizada por las federaciones y el apoyo del Consejo Superior de Deportes, pero creo que va a costar mucho trabajo mantener el nivel mostrado en estas Olimpiadas en los próximos Juegos de Río por el reajuste económico que se prevé por parte de las Comunidades y que a buen seguro tendrá efectos importantes en el deporte español.
Los españoles somos muy ‘medallistas’ y no se valoran lo suficiente los diplomas conseguidos o los puestos de finalistas. Incluso debemos estimar que un deportista español consiga una marca mínima que le permita participar en las Olimpiadas, que ya es un logro. Por otro lado, deberíamos pensar si un deportista que no tenga ninguna posibilidad de hacer un papel digno debería ir a unos Juegos Olímpicos, salvo que sea joven y se le lleve para que gane experiencia de cara a futuras competiciones. Pero no debemos olvidar que España tiene 47 millones de habitantes frente a los 308 de EEUU o los 1.344 de China (los dos primeros países en el medallero en Londres) y que el dinero que se invierte en el deporte en nuestro país es la cuarta parte que en Italia o la octava que en Francia. Éstas son razones más que suficientes para saber que no somos una superpotencia en el deporte excepto en algunos que no son olímpicos, como el motociclismo y la Fórmula 1; o el tenis, donde nuestro deportista de referencia Rafa Nadal no pudo representarnos en Londres.
No debemos dejarnos llevar por la imagen y la idea que la mayoría de los medios de comunicación quieren vendernos acerca del nivel del deporte español, ya que la finalidad de éstos es lucrativa y no son objetivos con los resultados. Además, el fútbol en España acapara casi toda la atención mediática y no podemos comparar el nivel actual que tenemos en fútbol al del resto de los 26 deportes olímpicos, porque es muy diferente.
Con respecto al fútbol, el COI (Comité Olímpico Internacional) no debería incluir en su programa este deporte excepto si participaran las selecciones absolutas y no las sub-23 (junto a tres futbolistas mayores), como ocurre en la actualidad. Un mundial de Fútbol no debería ser más importante que ganar unos Juegos Olímpicos, como pasa en todos los demás deportes. El problema es que la FIFA tiene mucha fuerza y por intereses económicos y sociales no va a permitir que esto ocurra. Ya hay algunos deportistas que han mostrado su disconformidad, como el triatleta Javier Gómez Noya, y ya veremos si en el futuro el COI decide actuar al respecto.
Hay que destacar también el magnífico papel de nuestras deportistas en estos Juegos, donde por primera vez en esta competición han obtenido mejores resultados que los hombres. De las 17 medallas, 11 corresponden a mujeres a pesar de representar solamente el 41% de la delegación nacional. El motivo podría ser la profesionalización del deporte femenino, la igualdad de oportunidades y ayudas o su perseverancia y carácter, además del talento de nuestras deportistas.
Por último, enfatizar la influencia que unas Olimpiadas y el deporte en general tienen en los jóvenes. Es un vehículo ideal de transmisión de valores positivos: el saber ganar y perder, el respeto, el esfuerzo, el trabajo en equipo, la responsabilidad, creatividad… desde los colegios debemos fomentar y potenciar las actividades deportivas como ayuda al desarrollo integral del joven y no solo soñando con futuros campeones.
Angel Luis Carrizo
Profesor de Educación Física en ESO y Bachillerato