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Agencias
Domingo, 29 abril 2012
si se presenta de nalgas

El Infanta Elena recupera técnicas tradicionales movilizando al feto para evitar cesáreas

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12.59 h. Recuperar algunas de las técnicas tradicionales de movilización del feto (versión cefálica) antes del parto con el fin de evitar las cesáreas en los casos en los que el bebé se presenta de nalgas, ha sido una de las estrategias que ha puesto en marcha la Unidad de Gestión Clínica de Ginecología y Obstetricia del Hospital Infanta Elena.

El objetivo es eliminar los riesgos de una intervención quirúrgica como la cesárea en este tipo de situaciones, impulsando a su vez el Plan de Humanización del Parto que viene desarrollando en los últimos años el centro hospitalario.

Según han informado a Europa Press desde el citado hospital, la revisión de ciertas técnicas tradicionales de movilización del feto junto con los avances que ofrecen hoy los nuevos equipos ecográficos, que aúnan una mayor capacidad de resolución y un control constante del estado del niño, se integran para ofrecer a la madre la oportunidad, si el parto no presenta ninguna otra complicación, de tener a su hijo por vía vaginal de forma natural y de forma menos medicalizada.

La versión cefálica es un procedimiento obstétrico que tiene como finalidad convertir una presentación fetal anómala en otra cefálica, es decir en desplazar al niño de forma que sea la cabeza la que se inserte en la pelvis favoreciendo su salida.

Se realiza a través de la pared abdominal materna, de forma exterior, y básicamente consiste en conseguir, mediante maniobras manuales, el encajamiento cefálico del bebé favoreciendo el intento de parto vaginal y evitando la utilización de la cesárea.

Inmediatamente antes de iniciar la versión cefálica, se procede a la realización de una ecografía obstétrica que determine la presentación fetal, el peso del bebé, la localización de la placenta, el estado y volumen del líquido amniótico, así como la presencia de circulares de cordón umbilical alrededor del cuello o del tronco fetal, que puedan contraindicar esta maniobra.

De esta forma, el especialista experto en versiones externas que cuenta con una formación y experiencia adecuada, puede proceder a la movilización mientras un segundo profesional monitoriza el latido fetal continuamente. Se determina entonces el grado de encajamiento de la cabeza y se procura la liberación cuidadosa de las nalgas desplazándolas en la dirección adecuada. De forma sincronizada, la cabeza se guía suavemente hacia la pelvis mientras que las nalgas se desplazan hacia arriba.

El objetivo es evitar la cesárea que, si bien se ha convertido en una intervención cada día más segura, no está exenta de riesgos respecto a un parto vaginal y puede registrar complicaciones graves hasta en un 4,5 por ciento de las ocasiones.

Además, la utilización de la cesárea condiciona también el futuro obstétrico de la madre, ya que en numerosas ocasiones la mujer se ve abocada a una nueva intervención en caso de un nuevo embarazo, además del riesgo de aparición de las complicaciones asociadas al útero cicatricial derivado de una cesárea, como la rotura uterina, la placenta previa o el acretismo placentario.

Una técnica segura
La tasa de éxito de esta técnica, que se lleva a cabo entre la semana 36 y 38 de gestación de forma ambulatoria, se acerca al 50 por ciento, considerándose muy segura y no lleva asociada ningún efecto secundario ni para la madre ni para el bebé, si bien solo está indicada en los casos en los que el embarazo ha trascurrido sin riesgos, se trata de un feto único, tiene un buen nivel de líquido amniótico y se constata bienestar fetal sin que presente ningún contraindicación para el parto vaginal.

La presentación del bebé en postura podálica -de nalgas, rodillas o pies- se registra en alrededor de un cuatro por ciento de los embarazos y han estado abocados en los últimos años a una cesárea programada, que puede evitarse en un 50 por ciento de los casos gracias a esta técnica tradicional que se ha visto beneficiada por los avances en los equipos ecográficos, que ofrecen una imagen muy completa de la posición del bebé dentro de la madre y que garantizan una manipulación sin riesgos favoreciendo un parto natural y más humanizado.
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