13.12 h. En el segundo día de preliminares pisaron el escenario agrupaciones de las provincias de Huelva y Sevilla. Una noche que estuvo animada de principio a fin y en la que la Duquesa de Alba y el Duque de Palma siguieron siendo carne de cuplé.
El lleno del patio de butacas anuncia que uno de los grandes saltará al ruedo carnavalesco en esta segunda noche de concurso. La murga del pregonero de esta edición de carnaval, Jesuli Perojil, tiene aquí una cita, pero habrá que esperar un rato. Las caras relajadas, propias del fin de semana, reinan en cada rincón del Gran Teatro.
Con el cometido de abrir esta sesión, llega desde Sevilla un grupo de solteros cincuentones, un
tanto desesperados, que confían en encontrar pareja en estas tablas. El escenario es ahora el de un plató de televisión, del programa “Quién me cogiera”. La murga sevillana, lejos de su intención, acrecienta los relajados rostros del lugar hasta que llegan los cuplés y el popurrí, más animados.
Los solterones hacen tipo aludiendo a las Choqueras, que les siguen el juego desde su palco.
Hace horas que el sol se escondió, y la luna también ha decidido abandonar el cielo durante unos minutos, porque quiere cantarle a Huelva en su Gran Teatro. Con este tipo aparece “Noctámbula”, una comparsa de Paterna del Campo que ha traído consigo a un gran número de paisanos que llenan la mitad del aforo. Durante el repertorio sacan copas para brindar, aunque sólo después de reprochar el trato recibido el año pasado (“La cueva de los valientes”) en este concurso. La
comparsa no acepta algunas críticas recibidas por la prensa onubense, ni una puntuación del jurado que no les sirvió para pasar de preliminares. Si tampoco lo consiguen este año, ¿repetirán pasodoble en 2013?.
Antes de que el telón vuelva a abrirse, el público está predispuesto a sacar más de una carcajada. Ya está aquí “La Armada Invisible” de Perojil, a quienes se les exige más cada año. Y no decepcionan, con un tipo de hormigas guerreras a las que no les falta ni un detalle, poniendo el listón alto para la Aguja de Oro. El primero de sus pasodobles es una crítica a la sobrevaloración que en Huelva se les da a los grupos gaditanos. Sin embargo, ya en la presentación utilizan recursos explotados en chirigotas de la Tacita de Plata (como “El escuadrón de los jartibles”, de 2010), y en el popurrí le otorgan protagonismo a melodías de sus comparsas punteras. En cualquier caso, las hormigas no han tenido nada de invisible en el escenario, con unas voces envidiadas por alguna comparsa y con un repertorio que casi les asegura ya el pase a la final del concurso. Así se lo hizo saber el público que, sin excepción, se puso en pie para despedirlos.
A la vuelta del descanso llegan unos jovencísimos comparsistas de Las Cabezas de San Juan. “El Príncipe de mis sueños” tiene voces femeninas y masculinas que lucen por igual, y cuya juventud no es inconveniente para defender unas letras adecuadas. Ataviados con los colores azul, blanco y verde de su tierra,
velan por los sueños de fantasía. Debutan en el concurso colombino, pero el cariño demostrado por los aficionados pide a gritos que vuelvan, para ir viéndolos crecer.
De nuevo es el turno de la murga, aunque la actuación de las hormigas les ha hecho un flaco favor a la próxima en asomarse: “Si te acercas te la enseño”, también sevillana. Unos caraduras guías turísticos de la empresa "Fite Tour” intentan vender un viaje por Andalucía, donde enseñan con gracia lo más típico de cada sitio. Un grupo que en sus letras lleva por bandera la humildad y las ganas de pasarlo bien.
Gracias a Valverde del Camino la noche termina tan o más animada de lo que empezó. Sin moverse del sitio, los asistentes se trasladan al continente americano para asistir al concierto de “The Big Band”, una orquesta de Jazz. En la presentación y el popurrí deleitan con sonidos de clarinete, saxofón, trompeta, contrabajo, maracas y timbales. Voces negras y mucho ritmo que hacen difícil, desde los asientos, controlar el movimiento de los pies al compás de su música.