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Lorena Martín Montilla
Lunes, 3 diciembre 2018 | Leída 156 veces
COACHING, EMOGESTIÓN Y CRECIMIENTO PERSONAL

Libérate de tu overbooking mental

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“Camina lento, no te apresures, que a donde tienes que llegar es a ti mismo”, Ortega y Gasset. No hay ningún camino que tengamos que recorrer más importante que el de nuestro autoconocimiento, nuestro descubrimiento y nuestro verdaderopropósito de vida. Tenemos que construirnos día a día pero tenemos mucho ruido a nuestro alrededor. La carga mental nos bloquea y llegamos a un extremo de fatiga y saturación que nos aleja de lo que es realmente importante.

[Img #216919]50 pensamientos por minuto; 70.000 pensamientos al día. Un ser humano puede llegar sin mucho esfuerzo a estas cifras. Lo peor es que la mayoría de ellos son negativos. Lo más grave es que al tener un pensamiento positivo tendemos a imaginar aquello que podría acabar con él. Metemos todas nuestras vivencias y experiencias en un cajón desastre, acumulamos tantas preocupaciones que nos hacen perdernos continuamente sin saber cómo empezar a resolver nuestros asuntos pendientes. 


Tenemos tal cantidad de información y estamos tan pendientes de quien tenemos al lado, de lo que hace y de lo que esperamos que haga, que cargamos con pesos innecesarios que no nos corresponden. La vida va deprisa, tanto como nosotros queramos. Dejamos que el ritmo lo marquen directores de orquesta impuestos desde el exterior; nos entregamos a manos ajenas dejándonos arrastrar por lo que tenemos que hacer, por lo que debemos hacer, dejando atrás lo que realmente QUEREMOS hacer.


Es habitual que no podamos dejar de pensar en algunas situaciones; es lógico que repitamos mentalmente lo que tenemos pendiente durante el día. Pero hemos llegado a un extremo que no nos permite disfrutar del momento presente y nos encorseta de cara al futuro. Queremos tenerlo todo perfectamente controlado; necesitamos guionizarlo todo para que nada se nos escape. Asumimos como propias cargas emocionales que nos convierten en auténticas bombas de relojería. Sufrimos innecesariamente por problemas que no podemos solucionar y nos empeñamos en darle vueltas hasta la saciedad. Tenemos una agenda con escasos espacios en blanco que nos deja un margen irrisorio para el disfrute de la vida. Todo eso puede mantenerse un tiempo, pero termina por derrotarnos.


[Img #216920]Es ese estado de cansancio, fatiga, el síndrome de burnout (estar quemado), ese overbooking mental por el que tenemos más pensamientos de los que podemos procesar adecuadamente. Tormentas en nuestras cabezas; estrepitoso ruido; imposible concentrarse; imposible desconectar porque todas esas ideas se baten en tu interior. Asuntos no resueltos que, aunque sabemos que no podemos abordar en el momento, nos empeñamos en repensarlos por si así se pudieran solucionar. Todo ello deriva en estrés y ansiedad, porque queremos abarcar más de lo que podemos y queremos ir más deprisa que la propia vida.


Las mujeres y los hombres orquesta son el peligroso fruto de la sociedad actual. Hombres y mujeres que viven en bucle, siguiendo el camino transitado por la mayoría, con tantos problemas superficiales, con tantas cargas de trabajo, con tan poca iniciativa y autonomía, con tan poco tiempo para pensar…


Necesitamos parar. Necesitamos parar y que sea durante más de un minuto. Necesitamos bajarnos del mundo para después volver a subirnos con más fuerza. Necesitamos perdernos en una estación de tren y ordenar nuestra mente, excluyendo todo aquello que nos roba tiempo, fuerza y ánimo. ¿Y cómo lo hacemos?


Desecha lo que no dependa de ti. Tenemos que aprender a aceptar la realidad, las situaciones, las circunstancias. Es importante saber que no podemos controlarlo todo, que las personas no pueden actuar como nosotros queramos, a nuestra imagen y semejanza. Esperamos tanto de los demás que nos frustramos constantemente. Recogemos en nuestra mochila todo lo que nos vamos encontrando a lo largo del día y es vital que sepamos dejar pasar aquello que no dependa de nosotros y aquello en lo que no podamos intervenir. Nos liberamos así de pesos que minan nuestra fortaleza y que nos generan tensión y malestar. No gastemos nuestras energías en lo que no podemos cambiar. En lo que sí esté en tu mano, pon lo mejor de ti. Todos los pensamientos crean, todos; en un sentido o en otro. Saber vivir es hacer lo mejor que podemos con lo que tenemos en el momento en el que estamos (Jodorowsky). Muchas cosas están fuera de control; acéptalo y sé feliz. 


[Img #216924]Seamos selectivos en las luchas. Aristóteles dijo que la virtud se encuentra en el punto medio. Debemos ponderar y encontrar un equilibrio en las batallas que decidimos librar. No podemos ponernos la armadura y combatir en todas las guerras. Tampoco permanecer pasivos como meros espectadores de la vida. Nuestras luchas para mejorar, para conseguir, para cambiar, para superar, para dejar ir… deben convertirse en fuente de motivación y no de desaliento. Cuando queremos entrar en varios frentes, y además al mismo tiempo, probablemente no consigamos vencer en ninguno de ellos. Paso a paso; objetivo tras objetivo conseguiremos grandes logros. Pero también recuerda que la vida no es sólo luchar; es saber disfrutar de las victorias, vivenciándolas al máximo, y dedicar el tiempo suficiente a aprender de las derrotas. La mente se mueve en la dirección de nuestros pensamientos. Tenemos una mente que piensa y otra que siente; y de la colisión entre ellas debemos encontrar la explosión de luz. 


Controla a tu okupa. Lo más difícil de conseguir para superar el overbooking mental es saber controlar, descifrar ycanalizar nuestras emociones. Si algo nos provoca malestar tendemos a automachacarnos con ese pensamiento negativo. Le damos más vueltas, muchas más, que a lo bueno que tenemos en nuestra vida. En vez de centrarnos en pensamientos positivos, andamos cabizbajos centrándonos en los problemas y los temas a resolver. Y cuando algo bueno nos pasa, enseguida tememos lo que se pueda avecinar; nos aceleramos imaginando ese “terrible suceso que seguro llegará” para acabar con nuestro momento feliz. En vez de disfrutar, destruimos sin darnos cuenta. Eso es porque les permitimos a los okupas mentales que piensen por nosotros, que alimenten el lado más negativo, que aíslen lo mejor de nosotros y nos concentremos en esa lista de problemas que nos parecen un mundo y que, en realidad, son nimiedades. ¿Te has preguntado cuál es tu primer pensamiento del día y cuál es el último…?


[Img #216925]Necesitas tiempo. Debes dedicarte 30 minutos al día para pensar de forma serena. Y si no tienes tiempo suficiente para contar con esa media hora, entonces necesitas una hora entera. Para lo importante siempre tienes que encontrar tiempo; y tu bienestar y equilibrio mental son imprescindibles para vivir plenamente y de forma sana. Tienes que parar el reloj; pararte en mitad del camino; respirar; reflexionar. Porque solo así podrás ser consciente de lo que no necesitas, de lo que es prescindible, de lo que te quita sonrisas sin razón. La sinrazón del día a día, de la noria en la que nos subimos como autómatas, del arroyo que nos arrastra sin oponer resistencia, sólo puede afrontarse desde la serenidad que te permita tomar las riendas de tu vida. El tiempo es un precioso regalo, pero es limitado. La buena noticia es que es nuestro y podemos pilotarlo. Recuerda que un día pasado es un día menos.


Ilusiónate cada día. La mejor manera de conseguir que tu día sea un buen día es haciéndolo. Depende de ti. Busca algo que te motive; busca un propósito cada día, cada semana. Experimenta la ilusión de vivir, abre los ojos, cambia tu forma de mirar el mundo y el mundo cambiará. Con esa positividad cerrarás el cerco sobre los pensamientos negativos; sabrás discriminar y ser consciente de lo que ocurre en tu vida y aprenderás a vivirla sin dar tantas explicaciones, con esa innecesaria necesidad de justificarlo todo. Permítele a tu cabeza sólo pensamientos positivos. Cuando lleguen okupas, deséchalos. Míralos de frente, analiza si tienen algo que aportar y aléjalos de tu mente. Recrearte en ellos no sirve absolutamente para nada. Sé capaz de revertir las cifras y convertir tu vida en una sucesión de pensamientos positivos (sin caer enlas ensoñaciones). Sé consciente de que la mayoría de tus problemas tienen solución y que son metas a superar. Diferencia eso de los auténticos dramas. El tiempo que se disfruta, es el tiempo que realmente se ha vivido. 


[Img #216923]Traslada tus ideas al exterior.Si confiamos en que nos acordaremos de todo y acumulamos tareas, pensamientos y asuntos pendientes terminaremos por vivir en un estado continuo de inquietud y nerviosismo para no olvidarnos de nada. Libérate de esa carga, externaliza tus listados mentales; escríbelos, ordena tu vida en un papel. Apunta todo aquello que quieras hacer; confecciona tu lista de deseos; haz tu planning semanal; organiza y planifica poniendo en primer lugar aquello que sea más importante. Tu mente se libera; se tranquiliza al saber que “todo lo que necesitamos” está recogido en otro lugar. Busca tu baúl y vuélcate en él. 


Tienes que ser capaz de salir del bucle. No tienes por qué llegar a todo ni tienes por qué asumir más de lo que te corresponde. Prioriza y marca tu propio ritmo. La vida es un camino que tú decides cómo vas a recorrer. Lo que piensas, lo que dices y lo que haces deben estar en armonía. Einstein dijo que la vida es como una bicicleta; para mantener el equilibrio tienes que seguir adelante. No puedes permitir que tus pensamientos te limiten y te paralicen. Tienes un límite que debes conocer, sin miedo. La felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos. A veces no podemos estar alegres, pero siempre podemos estar en paz…

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