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Miércoles, 12 septiembre 2018 | Leída 2619 veces
confidencial

El runrún: Víctimas sin recuerdo

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Tener memoria es importante siempre y más cuando se trata de acontecimientos que dejan huella, más si cabe si son especialmente dolorosos. Este 12 de septiembre se cumplen 62 años de los corrimientos de tierra ocurrido en el cabezo de San Pedro de Huelva capital, que dejó 13 muertos y varios heridos, un desastre que marcó a los onubenses de aquella generación.

[Img #210990]A las seis de la mañana de aquel día las casas de las calles Aragón, Ginés Martín, La Palma, Ruíz Velez y colindantes se vieron sorprendidas por un gran estruendo y toneladas de barro y bloques de tierra que sepultaron muchas casas. Todo lo ocurrido lo recuerda con detalle Juan Manuel Muñiz Toscano en una publicación en la página de Facebook “No eres de Huelva si no…” En él lamenta que no haya “ni una placa que los recuerde”. Para tratar de enmendar esta carencia, junto a varias imágenes de aquel momento y del edificio actual recientemente construido, se deja constancia de los nombres y edades de las personas que perdieron la vida en esta tragedia. Se trata de Ricardo Vilches Salas (35 años de edad), Esperanza Alza Carrasco (38), Quiteria Hernández Pérez (31), que murió aplastada abrazando el cadáver de su hija; María Román tratando, inútilmente, de salvarla, Josefa Morales Salguero (15), Petra Pérez Asencio (84), Antonia Morales Pérez (55), Rafael Morales Pérez (46), María Luisa Carrasco Camacho (72), Francisco Mojarro Ronda (58), Juan Albujar Ceballos (8), Antonia Alza Barranco (45), Adela Carrasco Mojarro (27) y María Román Hernández (1 mes). Si las autoridades en su momento no dejaron constancia material de ese triste suceso ni tampoco se materializó después. Aplaudimos este comentario y las aportaciones de los comentarios dejados con emoción. Nos sumamos a la necesidad de que públicamente se les recuerde. Sus familias, descendientes, amigos y vecinos, seguro que muy a menudo lo hacen con pena. 

 

Atrapados en la Playa Central. Afortunadamente hace ya muchos años que las administraciones empezaron a tomarse en serio al colectivo de personas con discapacidad, por ejemplo, eliminando de la vía pública aquellos elementos que convertían en una carrera de obstáculos el intentar hacer una vida normal. Poco a poco esta mayor concienciación ha permitido ir [Img #210962]eliminando barreras en lugares antes vetados a muchos discapacitados físicos. Por ejemplo, las playas, tradicionalmente territorio hostil para todo aquel que precisara no ya una silla de rueda, sino unas simples muletas. El caso es que de un tiempo a esta parte los ayuntamientos suelen prodigarse en estos gestos hacia la discapacidad, unas veces animados por una sincera vocación de servicio público y otras porque, como en otros asuntos relacionados con la solidaridad o la igualdad, les permiten apuntarse un tanto de cara al electorado generalmente con una mínima inversión. El problema es cuando se falla en el momento de llevarlo a cabo, causando más molestias para el colectivo que las que se pretendía evitar. El ejemplo que traemos es  significativo y era compartido por una persona que acudía a la playa Central de Isla Cristina con una silla de ruedas y un carrito infantil. Según explica en su Facebook, tras usar la esterilla habilitada por el Ayuntamiento para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida, pudo vivir algo inaudito. Dos socorristas, a las cinco y media de la tarde, retiraron esta pasarela –se coloca diariamente para evitar actos vandálicos– porque la carretilla que usan para transportarla se guarda en el bar de al lado y este iba a cerrar. ¿El resultado? Pues realmente lamentable, como puede verse en la imagen: la silla y el carrito clavados en la arena quedando estos ciudadanos abandonados a su suerte. Como decíamos, una gran idea pésimamente llevada a cabo. No dudamos de la buena voluntad del Ayuntamiento, pero si lo que denuncia esta mujer es verídico, estamos ante una inadmisible falta de control por parte de los responsables municipales.

 

[Img #210992]Esperando por Miguelito y Bonaque. Afortunadamente, y al margen de los que hay en el Recre, hay bastantes futbolistas onubenses en la categoría de plata y en Segunda B, buena parte de ellos despuntando en sus respectivos clubes. Pero también sorprende que haya todavía algunos que a día de hoy, y ya con todas las competiciones iniciadas, todavía no tengan destino para jugar esta temporada. Uno de ellos es David Alfonso, que la próxima semana cumplirá 19 años, que las dos últimas campañas militó en el juvenil de División de Honor del Barcelona y que realizó la pretemporada con el primer equipo del Decano. Finalmente no se quedó a las órdenes de Salmerón y en principio tampoco va a hacerlo en el filial albiazul, por lo que está buscando club. En cuanto a Miguelito, de 27 años, estuvo a prueba este verano en el Badajoz, pero no pasó el corte, por lo que confía en poder encontrar algún equipo en Segunda B, categoría en la que estuvo dos campañas en el Recre y en la pasada tanto en el Marbella como en el Lorca Deportiva. Y también jugó en dos equipos de dicha categoría la pasada campaña, el Caudal y el Lorca Deportiva, el central de 29 años Bonaque, que tampoco ha encontrado por ahora un conjunto para el presente ejercicio. El San Roque de Lepe no les pierde de vista, pero de momento toca esperar.

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