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huelva24.com
Lunes, 12 febrero 2018 | Leída 59 veces
CROWDLENDING

Los riesgos de los préstamos entre particulares

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Antes de entrar a valorar los riesgos de los préstamos entre particulares, debemos aclarar qué es lo que se entiende por tales préstamos. En este sentido, se puede distinguir entre los préstamos que literalmente un particular otorga a otro, de aquellos en los que interviene una empresa como mediadora.

En este segundo caso, estaríamos hablando de entidades especializadas en crowdlending y se suelen englobar dentro de todo el ecosistema Fintech; es decir, aquellas empresas del entorno digital que están propiciando notables cambio en el sector de la banca y los seguros.

 

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Técnicamente, el crowdlending también es un préstamo entre particulares, con las diferencias consistentes en que:

  • Una empresa actúa como intermediaria y canal de comunicación.
  • Un mismo préstamo es participado por una gran cantidad de prestamistas particulares, que pueden llegar a aportar cantidades mínimas que rondan los 50 euros.

Dicho esto, procedamos a analizar los principales riesgos de los préstamos entre particulares.

 

Elevado riesgo de impago

Cuando un préstamo tiene lugar entre particulares sin ningún tipo de supervisión ni asesoramiento por parte de un profesional, las probabilidades de que tenga lugar el impago se incrementan notablemente.

 

Ése es el motivo por el que las entidades bancarias y financieras llevan a cabo estudios de viabilidad y calificación del riesgo crediticio de cada uno de sus clientes cuando solicitan un préstamo personal o una hipoteca.

 

El perfil de los clientes de crowdlending no es especialmente solvente

El perfil mayoritario de los clientes de crowdlending es el de empresas pequeñas y medianas de entre 5 y 20 trabajadores y con una facturación mínima de 100.000 euros. Por regla general, se trata de empresas que no han logrado que los bancos les den la financiación que necesitan para operar, o sólo han conseguido parte de la misma.

 

Básicamente, eso significa que las entidades bancarias han considerado que estas empresas no aportaban suficientes garantías ni la solvencia necesaria para hacer frente con seguridad a la deuda que querían contraer.

 

Llegado ese punto acuden a las plataformas de crowdlending para solicitar la liquidez que les falta. Técnicamente, eso supone estar prestando dinero por encima del riesgo tolerado por los bancos, que son las entidades que mejor analizan los riesgos crediticios.

 

En conclusión, existen altas probabilidades que el prestatario tenga algún tipo de dificultad para hacer frente a sus obligaciones respecto al préstamo recibido.

 

Una deficiente formalización puede dar lugar a problemas

En caso de que optemos por prestar dinero a un conocido o amigo y pretendamos obtener un rendimiento económico con ello, es imprescindible que lo formalicemos de la manera adecuada.

 

En caso contrario, la Hacienda Pública podría interpretarlo como una donación, la cual está sujeta a su propio régimen impositivo y generar, por tanto, una carga fiscal inesperada para el beneficiario del supuesto préstamo.

 

Es cierto que las consecuencias de este error pueden variar notablemente, dado que cada comunidad autónoma dispone de su propia regulación al respecto, sin embargo, no por ello deberías adoptar una actitud descuidada al respecto.

 

Comprobar la supervisión por parte del Banco de España o la Comisión Nacional del Mercado de Valores

Algunas de las plataformas de crowdlending se someten a la supervisión por parte de los órganos reguladores, tales como el Banco de España o la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

 

Sin embargo, también hay entidades de dudosa reputación que no están debidamente controladas.

 

Habitualmente no se pide aval, por lo que el riesgo asumido es mayor

Salvo en caso excepcionales, en que los importes solicitados son especialmente elevados, lo habitual es que no se solicita la presentación de ningún aval o garantía hipotecaria o pignoraticia.

 

Esto supone un mayor riesgo dado que, si el deudor no paga, no se podrá hacer uso de este tipo de garantías para recuperar el dinero prestado.

 

Dicho esto, vale la pena señalar que las entidades de crowdlending llevan a cabo otro tipo de controles, tales como solicitud de informes externos, llamadas de control, etc.

 

Los préstamos entre particulares han experimentado un gran crecimiento a lo largo de los últimos años, movidos por la falta de crédito otorgado por los bancos y el auge de las nuevas tecnologías. De hecho, según la Universidad de Cambridge, este sector crece a un ritmo del 300% cada año.

 

Dicho esto, los préstamos entre particulares no están carentes de riesgos, los cuales deberían ser tenidos en cuenta por parte de cualquier persona que esté pensando en invertir sus ahorros en este tipo de producto.

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