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Manu López
Martes, 12 diciembre 2017 | Leída 105 veces

Lágrimas de tristeza, emoción, alegría y esperanza

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Este lunes tuvo lugar en el Salón Rojo de la Casa Colón la presentación de un libro muy especial. Como ya he comentado en más de una ocasión, hemos vuelto en el club decano a celebrar sus aniversarios con actos sencillos y de gran calado. Este seguramente será uno de ellos en el 128 cumpleaños del club decano. No en vano estuvo la plana mayor del recreativismo reunida, con representantes de los distintos colectivos que conforman la afición, el Ayuntamiento de Huelva y del propio Recreativo de Huelva.

Este lunes se presentó 'No quiero verte llorar', la crónica hecha libro de muchas de las vivencias que ocurrieron en un año para el recuerdo. Un año de lucha, de sufrimiento  y de pasión en albiazul. El año en el que la afición del Recreativo de Huelva salvó a su equipo, ni más ni menos.

 

Y allí estaba Juanma Garrido, prestigioso periodista onubense, para recoger el testigo y ser el narrador de lo que allí pasó. Muchos de los protagonistas de esa gesta aportaron sus vivencias, quedando plasmadas para la posteridad. El acto fue corto, emotivo y singular. No había necesidad de más para llegar al corazón de muchos recreativistas.

 

Me gustó la presentación que hizo Saray, esposa del autor y también periodista. De esos momentos que traspasan la piel y que como no pudo evitar, hizo brotar alguna lágrima al protagonista. Sin duda alguna, Juanma y su padre son de esos recreativistas reconocibles.

 

Algunos verán a un excelente profesional, que lo es, pero en mi memoria me llegan tardes de fútbol en el viejo Colombino o aquel 3 de junio del 2006, cuando un puñado de onubenses disfrutamos de la noche soriana para luego tocar la gloria un día después. Entre ellos Juanma.

 

Ese día muchos lloramos de alegría en los Nuevos Pajaritos. Hace poco las lagrimas fueron de pena y tristeza, para dar paso a lagrimas de emoción. Las que no pudo contener un recreativista de a pie, de los que recorren kilómetros con su familia para seguir a su equipo. 

 

Esperemos que pronto todos podamos llorar de esperanza y abrazarnos el día que todo vuelva a su cauce. Que los problemas con Hacienda sean cosa del pasado y que el viejo Decano, el 'abuelo', vuelva al sitio que le corresponde por afición. Esa que lo dejó caer y completó la gesta más grande y mejor contada.

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