Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
►w_adblock_title◄

►w_adblock_intro◄

►w_adblock_explain◄

►w_adblock_closed_btn◄

huelva24.com
Lunes, 25 septiembre 2017 | Leída 244 veces
carta al director

La Ley de Sostenibilidad sanitaria: Sostenella y no enmendalla

Marcar como favorita

Miembros de las Asociaciones Huelva por una Sanidad Digna, Justicia por la sanidad, Asociación de profesionales del SAS y la Plataforma de trabajadores de Granada, fueron el día 13 de Septiembre, al Parlamento Andaluz para reunirse con todos los partidos con representación parlamentaria y solicitarle su voto en contra al Proyecto de Ley de Sostenibilidad del Sistema Sanitario Público Andaluz.

Y, solicitamos su voto en contra,  porque este Proyecto, envuelto en un nombre tan ansiado por todos (Un Sistema Sanitario Público sostenible y de calidad), lleva escondido el veneno que lo destruirá, sin remedio, definitivamente.

 

Es una ley que sólo busca sostener (Sostenella y no enmendalla) todos los desmanes que ha perpetrado en Sanidad la Junta de Andalucía y que por diferentes colectivos y organizaciones se han ido llevando a los Tribunales:

 

1.    Las fusiones hospitalarias, encubiertas, en la Ley, en las Unidades de Gestión Clínica Intercentros. Unidades cuya creación y regulación fue rechazada por unanimidad por todos las Centrales Sindicales. Regidas por Directores elegidos mediante la “libre designación” (cuyos nombramientos han sido en numerosas ocasionaes anulados por sentencias judiciales), de las que el SAS a pesar de ello tiene creadas en la “alegalidad” alrededor de 500 y a las que esta ley daría por fin cobertura legal.
2.    Desaparición del “funcionariado” sanitario, con la politización absoluta del SSPA, olvidándo los principios de igualdad, mérito y capacidad que deben regirlo. Afianzando el procedimiento de libre designación para los nombramientos, no solo de los Directivos, sino de los cargos intermedios, e incluyendo en las contrataciones y los traslados la “gestión por competencias”, es decir la creación de “perfiles” diseñados “ad hoc” para el candidato deseado.
3.    Las subastas de medicamentos que tantos problemas de desabastecimiento, ausencia de calidad e irregularidades han demostrado.
4.    Las plataformas de compras gestionadas de nuevo por cargos de “libre designacion”.
5.    La desprescripción
6.    La Administración paralela, formada por numerosos entes inútiles, bastantes de ellos “nidos de enchufados afines”, consumidora de gran cantidad de recursos y de escasa utilidad.
7.    Los acuerdos de consumo con perversos objetivos, en nada encaminados al beneficio del paciente.

 

Y ¿qué debería tener una buena Ley para hacer sostenible nuestra Sanidad?

 

1.    Debería asegurar los recursos destinados a financiarlo, en cualquier circunstancia un % del PIB o del presupuesto de la CCAA. Tener, además un presupuesto mínimo fijado, fuera finalista y desagregado por provincias en función a su población, tendente, al menos,  a la inversión media por habitante española. Eso si aseguraría la pervivencia del sistema.
2.    Despolitizaría la sanidad, se regiría por los principios de igualdad, mérito y capacidad y  restringiría los cargos de libre designación.
3.    Debería tener como objetivo una política de personal que asegurara, al Sistema, una dotación de recursos humanos suficiente para cumplir su cometido (al menos igualando sus condiciones laborales y retributivas a las de la media española y fijando unos plazos para la convocatoria de oposiciones y traslados.
4.    Una buena ley obligaría a una auditoría inicial de todo el SSPA para conocer sus debilidades y fortalezas y las áreas con mayor necesidad de dotación, económica y de personal, y eliminar los “entes inútiles” y auditorías periódicas que permitieran evaluar los planes y estrategias llevado a cabo.
5.    Evitaría la formulación de objetivos a los profesionales centrados exclusivamente en el ahorro (la desprescripción, la disminución de solicitudes de pruebas complementarias, de derivaciones al especialistas…) de en definitiva la disminución del gasto y los centraría en el bienestar del paciente y la obtención de resultados en salud.
6.    Aseguraría unos estandares mínimos que permitieran la equidad y la asistencia de calidad (dotación de centros y cartera de servicios, pacientes/facultativo, tiempo por consulta, cronas en urgencias…)
7.    Estableceria unos plazos concretos para el cumplimiento de sus objetivos y estrategias.
8.    Primaría la calidad de los fármacos, la capacidad de abastecimiento de los mismos, los derechos de los pacientes y la libertad de prescripción.

 

Paloma Hergueta

Portavoz de la plataforma 'Huelva, por una sanidad digna'

Acceda para dejar un comentario como usuario registrado Acceda para dejar un comentario como usuario registrado
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress
(http)