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Jesús Benabat
Sábado, 12 agosto 2017 | Leída 469 veces
habla de huelva

Siete planes para hacer este verano en Isla Cristina

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A pesar de ser una localidad con poco más de dos siglos de antigüedad tras emerger de las aguas del océano por la acción del terremoto de Lisboa de 1755, Isla Cristina es uno de los destinos más atractivos de la provincia de Huelva gracias a la conjunción de kilómetros de playas vírgenes, una tradición marinera presente en cada esquina, y una amplia variedad de actividades de naturaleza, gastronómicas y culturales. 

[Img #183619]Salinas
En pleno Paraje Natural de las Marismas de Isla Cristina, justo antes de cruzar el puente que une Pozo del Camino con la localidad isleña, las Salinas Biomaris es la única empresa de la península que produce sal de forma artesanal, prolongando así una práctica que durante décadas supuso un importante motor económico en la región vinculado con las industrias conserveras de pescado.


En este entorno marismeño en el que se puede contemplar una amplia variedad de aves, la familia Gómez Santana continúa extrayendo más de 400 toneladas de sal anuales (repartidas entre sal marina, flor de sal y escamas de sal) de las 60 pilas que se distribuyen por su propiedad. Aunque esta familia regenta la empresa desde 2004, el padre de la actual propietaria, Manuel Gómez Rodríguez, se hizo cargo de la misma durante 25 años, cuando decidió comprarla a los dueños alemanes que la fundaron en 1955. 


Actualmente, Biomaris conjuga la producción de sal artesanal con actividades enfocadas al turismo, como visitas guiadas por las salinas, catas de sal o baños con aceite de magnesio (beneficioso para personas con dolores musculares o psoriasis), lo cual supone una excelente oportunidad para descubrir una actividad productiva profundamente ligada a la zona en un entorno natural fascinante. 


[Img #183618]Paseo en Barco
Isla Cristina se encuentra enclavada en la desembocadura del río Carreras, que forma una amplia zona marismeña declarada paraje natural, antes de encontrarse con el Atlántico. El escenario es, por tanto, espectacular. Y lo es mucho más si se contempla desde uno de los barcos recreativos que organizan pequeños cruceros para turistas. En ellos, se puede apreciar cómo el entorno del puerto pequero estuvo repleto de fábricas conserveras la mayoría hoy abandonadas, el ir y venir de barcos de cerco y de arrastre que desembarcan las capturas de la mañana, a los pescadores afanados en sus distintas tareas, las marismas que rodean Isla Cristina, los complejos hoteleros y el puerto deportivo de Isla Canela… Una visita panorámica fundamental para entender la relación simbiótica entre Isla Cristina y el mar que la vio nacer. 

 

[Img #183621]La Lonja
Un auténtico espectáculo. Desde luego no es una actividad turística al uso, pero cualquiera que se acerque por la tarde a la lonja de Isla Cristina  durante la subasta del pescado no olvidará jamás la experiencia (la oficina de turismo organiza visitas todos los días). El trajín en el puerto es frenético; camiones frigoríficos en idas y venidas, hombres portando cajas repletas de todo tipo de especies, bandadas de gaviotas aguardando su momento, y numerosos compradores atentos a las pantallas que informan sobre el precio del género, que va pasando en cajas en una cinta transportadora. El proceso de la subasta es muy rápido; cada uno de los compradores tiene un pequeño mando a distancia con el que puede pujar por el producto, cuyo precio de salida decrece a buen ritmo hasta que alguien finalmente decide quedarse con él. Durante la mañana, es el momento de los pescados de cerco, la sardina y el boquerón principalmente, mientras que por la tarde encontramos toda clase de mariscos, corvinas gigantescas, pelúas, lenguados, pulpos, chocos… Lo difícil es frenar la tentación de pujar y llevarse a casa una buena caja de gamba blanca de Huelva. 


Senderismo-La Ruta del Camaleón
Para los que no quieran pasar todo un día tumbado en la arena de la playa de Isla Cristina, existe una opción de turismo activo que consiste en recorrer la senda del Camaleón, una ruta de unos 11 kilómetros (sólo ida) que parte del espigón de Isla Cristina y llega hasta Islantilla cruzando un bonito paisaje de pinos y dunas que separan la senda de la playa. Uno de los principales alicientes del sendero es la posibilidad de avistar con suerte a algún camaleón entre las retamas, en especial a primera hora de la mañana, cuando la afluencia de gente es menor. A mitad del camino, encontramos la Casita Azul, un centro de interpretación sobre la cultura y las tradiciones de Isla Cristina que nos permite conocer un poco más de un pueblo de indudable interés. 


Atardeceres
La luz es uno de los principales reclamos de la provincia de Huelva. Y esa luz adquiere una dimensión especial con cada atardecer, que siempre es diferente al del día anterior. En este sentido, Isla Cristina es un observatorio privilegiado para contemplar puestas de sol inigualables. Tanto es así que el Ayuntamiento ha diseñado una ruta por las playas y lugares más emblemáticos de la localidad para poder disfrutar de este espectáculo gratuito al que dedicaron versos ilustres poetas como Juan Ramón Jiménez, Luis Cernuda o Rafael Alberti. 


Quizás dos de los sitios más recomendables para relajarse mientras el sol cae en pleno fulgor anaranjado sean la playa de la Gola, con un elemento tan fotogénico como el puente de madera homónimo que permite el acceso a la playa de la Gaviota, y la Punta del Caimán, donde hay una pequeña playa y un paseo que nos conduce al espigón. 


[Img #183620]Usisa
La relación de Isla Cristina con el mar es incondicional. Y no sólo por su tradición pesquera, sino por la industria conservera desarrollada desde hace décadas con los productos que llegaban a su lonja. Ya quedan pocas empresas que se dediquen a esta actividad, pero las que aún continúan con su labor, como la Unión Conservera Isleña (USISA), ofrecen auténticos majares como la mojama, la melva o la caballa en aceite de oliva. 


En el recorrido por su fábrica, en la que trabajan diariamente unas 300 personas, la mayoría de ellas mujeres, se pueden seguir todos los pasos por los que discurre el producto hasta su envasado, todo ello mediante mecanismos artesanales, desde el ronqueo del atún (el despiece)  hasta el secado de los lomos para hacer mojama, o el laborioso proceso de pelado de la caballa y la melva para luego ser estibada, es decir, colocada manualmente en las latas de conserva. Aunque seamos sinceros, el mejor momento es el de saborear un bocado de cualquiera de estos productos espectaculares que se consumían desde hace siglos en neustras costas. 

 

Buceo
Sí, en Huelva también se bucea. ¡Y es una magnífica experiencia! Aunque las aguas del Atlántico no ofrezcan la visibilidad del Caribe, la vida marina en las costas de Huelva y el Algarve es muy variada; se pueden ver doradas, pulpos, chocos, morenas, corvinas… Además, la escuela de buceo IslaSub organiza cursos de formación mediante los que puedes obtener tu acreditación de Open Water, Avanzado o Experto. 

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